Jueves, 09 de enero de 2014

Un grupo de ultras asalta el palco y agrede a Ángel Lavín y a directivos del Almería

El encuentro entre el Racing y el Almería se convirtió ayer en una batalla campal en el palco de El Sardinero. Un numeroso grupo procedente de la Preferencia Norte saltó la valla que le separaba de la Tribuna Principal donde se encuentra el palco, accedió a él y agredió al presidente verdiblanco, Ángel Lavín, -que presenciaba el partido en compañía de los consejeros Jorge Madrazo, Jairo Lavín y de la abogada Leticia Vila- y a un agente de seguridad privada. Lavín recibió una patada en la cabeza y tuvo que esquivar el lanzamiento de asientos, botellas y multitud de escupitajos. Por su parte, el agente de seguridad recibió el impacto de un asiento en su cabeza. Además el presidente del Almería, Alfonso García, manifestó, al final del encuentro, que también fue golpeado en la cabeza y que uno de sus consejeros sufrió un corte en un brazo. Los escasos miembros de la seguridad privada del equipo no pudieron controlar a los exaltados, que se dispersaron cuando apareció la Policía Nacional en la zona del palco.

Ayer era el día en el que los jugadores, cuerpo técnico y resto de trabajadores que estaban sobre el césped habían fijado para 'nacionalizar' su protesta por los impagos. Cuando el árbitro pitó el inicio del partido, los once futbolistas verdiblancos y sus compañeros permanecieron inmóviles. Los 1.500 espectadores aplaudieron el gesto. El encuentro transcurría tranquilo, con las reivindicaciones habituales contra el palco. Los componentes de La Gradona de los Malditos, como el pasado sábado, habían recuperado sus localidades saltando desde la Tribuna Norte a la Preferencia. Pero, en esta ocasión, las quejas también se escucharon con fuerza en la Tribuna Principal. Un aficionado, que contemplaba el encuentro junto al palco, no dejó de increpar al presidente Lavín. Fue la chispa que prendió la mecha. La Policía Nacional apareció para identificarle, tras pedírselo desde el palco, y se montó el lío. Desde la Preferencia Norte enarbolaron el grito de «invasión, invasión». Incluso algunos exaltados consiguieron pisar el césped, pero los cuerpos de seguridad les devolvieron a la grada. Después, al ver como la Policía tomaba los datos al 'alborotador' cercano al palco, cambiaron de postura. Una valla separa el fondo norte de la Tribuna Principal. Poco a poco los aficionados más alterados consiguieron superarla y, en masa, se dirigieron a la zona donde Ángel Lavín contemplaba el partido. Dos guardas de seguridad trataron de impedirlo, pero no pudieron. Casi una veintena de 'ultras' racinguistas entraron al palco en busca del presidente. Después salieron y fue cuando comenzó la lluvia de escupitajos, el lanzamiento de un vaso de cerveza y de una lata y de multitud de asientos. Uno de los aficionados agarró a Lavín de la mano e intentó agredirle. Después, otro, por la espalda, lanzó una patada al aire que de refilón impactó en la cabeza del presidente. Fueron minutos de tensión y nerviosismo. Las fuerzas de seguridad privada eran insuficientes para reducir a los ultras. El presidente verdiblanco miraba cariacontecido. No sabía qué hacer. Le invitaron a abandonar el palco, pero no lo hizo. Sus compañeros de asiento, tampoco.

Sólo la presencia de la Policía Nacional consiguió detener el altercado. Se hizo con el control de la situación y los aficionados más enfurecidos regresaron a sus localidades. El encuentro continuó como si nada hubiera sucedido. Pero el nerviosismo se palpaba en la 'zona noble' del estadio. La delegación del Almería, que contemplaba el encuentro en la primera fila, pedía explicaciones al presidente Lavín. El mantatario almeriense, que terminó con la chaqueta llena de esputos, señaló minutos después del asalto, que denunciará la agresión en la próxima Junta de la Federación Española de Fútbol. También ellos fueron víctimas.

La plantilla se 'planta'

No fue una noche tranquila, tampoco en el campo. Estáticos, inmóviles, quietos. Como estatuas. Así comenzaron ayer los jugadores y el cuerpo técnico del Racing el encuentro frente al Almería. Era la noche que habían elegido para protestar contra los impagos. Sotres escogió campo en el sorteo entre los capitanes. A los andaluces les tocaba sacar. Poco a poco, los jugadores del Racing, como cuando escuchan un minuto de silencio en homenaje a algún fallecido, se llevaron las manos a la espalda y con el semblante serio vieron cómo el Almería ponía el balón en juego. Al mismo tiempo, el banquillo verdiblanco salía al completo al área técnica para unirse a la protesta por los impagos. La ovación más cálida de los 1.500 aficionados arropó la reivindicación.

Con el acto de ayer, los jugadores trataron de censurar la actitud del presidente Ángel Lavín, que en numerosas ocasiones les ha dado su palabra de que iban a cobrar los atrasos. Unas promesas que nunca se han cumplido, como denunció ayer la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). El sindicato de los jugadores emitió un comunicado, a los pocos minutos del acto de protesta de sus afiliados, apoyando su postura. «A fecha de hoy, se adeuda a los futbolistas las mensualidades de octubre, noviembre y diciembre», decía el texto, que también criticaba la postura del presidente Lavín. «Los actuales dirigentes del club han incumplido en más de tres ocasiones las promesas realizadas de abonar parte de lo adeudado a la plantilla. El propio señor Ángel Lavín, tanto en declaraciones públicas como en reuniones privadas, realizó la promesa de poner al día de cobro a la plantilla con fecha tope del pasado 31 de diciembre de 2013, algo que no ha sucedido». Además, la AFE expuso algunos de los inconvenientes que se están encontrando los jugadores al no cobrar sus salarios. «La situación de la plantilla es muy delicada, ya que no sólo no perciben sus sueldos, sino que además han de soportar la carga de los gastos personales y familiares, teniendo en cuenta que la gran mayoría de ellos proceden de fuera de Cantabria».

Los jugadores están hartos, cansados y desanimados. Se fueron de vacaciones en Navidad con el anuncio de que la situación era «dramática», y a la vuelta no ha mejorado. No aguantan más y, por eso, como anunció ayer este periódico, estaban meditando dar un paso adelante y aprovechar que el partido era retransmitido por televisión a nivel nacional, para dar una mejor cobertura a su protesta. Y lo consiguieron. Hoy saldrán en todos los informativos televisivos.

El paso adelante dado por la plantilla era una reivindicación que desde la grada les habían recomendado esta semana a través de las redes sociales. Los aficionados se quejaban de que eran sólo ellos los que protestaban ante Lavín por los impagos. Por eso, también ayer los jugadores se decidieron a hacerlo. «Esta camiseta, sí la merecéis», le corearon desde la grada, sobre todo desde la Preferencia Norte. Y es que ayer, por segundo encuentro consecutivo, los componentes de La Gradona saltaron de la Tribuna Norte a la Preferencia, antes de que comenzara el encuentro, para recuperar la localidad que pone en sus carnés de abonados. Esta vez, también se les unieron seguidores de la Preferencia Este.

Los aficionados se encontraron con la sorpresa de que, en las dos entradas que daban acceso a la Tribuna Norte, había dos personas de seguridad que pasaron lista a todos los abonados a esas localidades. Al parecer, el club pretendía evitar que los carnés fueran utilizados en dos ocasiones. Tampoco las taquillas vendieron entradas ni de Preferencia Norte ni de Tribuna Norte, lo que indignó a los aficionados.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:07 | 0 Comentarios | Enviar

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