Jueves, 11 de abril de 2013

Alí: 'Déjales que me persigan. Yo rezaré'

"Es evidente que no ha sido detenido, a pesar de que desde el miércoles pesa sobre él una orden de arresto en Bahrein, donde vive". Así comienza el artículo que publica este jueves Vanity Fair tras telefonear al propietario del Racing, Ahsan Alí Syed, con el fin de corroborar su situación de busca y captura. "Déjales que me persigan. Yo rezaré. Veremos a ver qué es más fuerte, si su persecución o mis rezos", afirma el empresario indio entre risas, según relata su interlocutor.

Alí Syed asegura que esta situación no le preocupa mucho. "Hay un proceso de apelación. Si la justicia ordena finalmente pagar algo, sería a la empresa, no a mí. Yo no soy el dueño de la empresa. Ni siquiera tengo firma en la misma", añade con respecto a la mercantil de la que siempre ha presumido: Western Gulf Advisory. Ahora el indio echa balones fuera.

Buscado por la Interpol en medio mundo, Alí dice estar "bien aquí en Bahrein", donde ahora también está en el punto de mira de la justicia local. Eso sí, de momento sigue en su despacho, descolgando el teléfono a algún que otro periodista. Este último deja entrever que la cercanía que se le supone al empresario con la familia real del país asiático puede dispensarle algún trato de favor de cara a evitar el calabozo.

"No he hecho nada malo, así que rezo a mí Dios para que me proteja de esta gente demoniaca. Creo en mi Dios más que en mis abogados", afirma Ahsan Alí Syed. "Toda esta persecución es porque soy rico, pero al final del día Dios y la verdad prevalecerán". A pesar de toda la turbidez que rodea al empresario, éste proclama que WGA y "el negocio van bien".

La conversación entre 'Mr. Alí' y el periodista deriva en el misticismo. Ese que siempre ha escondido las intenciones del presunto magnate y que ahora hiperboliza aún más para salir del paso ante las cuestiones acerca de su situación legal: "Todo lo bueno o malo es la verdad de Dios. Pero Dios no da el mal al ser humano. Es el ser humano el que, con su actitud y su naturaleza, hace el mal. Dios solo hace el bien".

Finalmente, matiza su expresión en la que califica a los denunciantes como "gente demoniaca". "No los considero así. Yo no puedo juzgar así a nadie. Digo solo que Dios me protegerá de cualquier mal y demonio. Y que al final del día el mal será derrotado. Incluso si yo soy ese demonio, también seré derrotado", concluye.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:55 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario