Mi?rcoles, 10 de abril de 2013

Al Racing le sienta bien el rojo y blanco

Santander. El fútbol es el deporte favorito para los supersticiosos. Hay jugadores que entran al campo a la pata coja, otros siempre con la pierna derecha, los guardametas suelen tener su propio ritual en la portería o hay quien juega toda su carrera con la misma camiseta interior. Creencias apoyadas en convicciones personales. Por eso, si la plantilla del Racing pudiera, utilizaría de aquí a final de temporada siempre la misma equipación. La roja y blanca. La que la marca que viste al equipo creó en honor al Centenario que este año celebra la entidad. Y tiene su explicación. Desde que los verdiblancos se tiñeron de rojiblancos no han perdido ni un sólo encuentro. Motivos más que de sobra para poder afirmar que esa vestimenta ya se ha convertido en el talismán del Racing.

El pasado 27 de febrero, el club cántabro festejó por todo lo alto que hace cien años un grupo de jóvenes disputó el primer encuentro bajo la denominación Racing. Ese día iban vestidos de rojo y blanco, así que para conmemorarlo, la entidad diseñó una indumentaria lo más parecida posible. Ante el Mirandés el Racing, además, emprendió el complicado viaje de regreso a la zona más o menos tranquila de la tabla en la que se encuentra ahora. Frente a los burgaleses, los 'rojiblancos' consiguieron vencer dos a cero. Quini y Pinto se encargaron, con sus goles, de hacer feliz al racinguismo.

En El Sardinero comenzó la buena relación entre los nuevos colores de las camisetas y los resultados. A la semana siguiente, los entonces entrenados por Aurelio Gay no pudieron usar esa equipación. Se medían al Numancia, en Soria. Allí, el equipo castellano viste de rojo por lo que el Racing debió echar mano de su primera vestimenta, la blanca con pantalones negros y medias verdes. El cambio resultó fatal. El cántabro Antonio Tomás y Natalio dieron la victoria al Numancia.

El siguiente encuentro fue el primero de Alejandro Menéndez en el banquillo tras la destitución de Gay. Al jugar en casa, los utilleros del Racing sacaron del armario las camisetas rojas y blancas. El resultado fue el mismo que ante el Mirandés. Victoria y tres puntos más para la clasificación. Fue cuando los jugadores comenzaron a darse cuenta que las camisolas del Centenario se estaban convirtiendo en una especie de amuleto.

Después tocaba la visita del Xerez, el colista de la Liga, por segunda semana consecutiva en los Campos de Sport. El Racing consiguió empatar en un mal partido donde el conjunto andaluz no demostró sobre el terreno de juego ser el farolillo rojo. Sin embargo, el embrujo seguía y la plantilla sumaba su tercer encuentro sin perder con la 'rojiblanca'.

Siete días después, el Lugo de Quique Setién esperaba. Al jugar los gallegos con su primer uniforme, de rayas rojas y blancas, el árbitro impidió que los cántabros sacaran el suyo. Mal presagio. Al final, el Racing terminó perdiendo. Por las meigas o por la imposibilidad de utilizar su talismán, los de Alejandro Menéndez se dejaron los tres puntos en el Ángel Carro. Segunda derrota, esta vez vestidos de, arriba a abajo, de negro.

El equipo cántabro se veía incapaz de salir de los puestos de descenso y, además, tenía que comenzar ante el Elche, en casa, lo que el racinguismo ha denominado como el 'Tourmalet'. Jugar frente a los seis primeros clasificados del campeonato. El primero era el líder. Aquí no hubo dudas. Pantalón blanco, camisetas rojas y blancas y medias rojas. Buen partido de los Menéndez que no supieron rematar en una gran primera parte ninguna de las ocasiones de gol que tuvieron. Al final, empate a cero. El embrujo continuaba. Cuarto encuentro consecutivo vestidos del Centenario y ninguna derrota.

La última ocasión en la que el Racing ha enseñado fuera de Cantabria lo bonita que es su nueva equipación, fue ante el segundo clasificado, el Alcorcón. Gol de Yuste, victoria y, con los tres puntos y el resto de resultados de los rivales directos, salida de los puestos de descenso. Algo increíble. El amuleto seguía funcionando.

De rojo en La Albericia

Tan buenos resultados ha traído el color rojo, que incluso el cuerpo técnico decidió ayer utilizar esta tonalidad durante las sesiones de entrenamiento. Casualidad o no, Menéndez y sus ayudantes lucieron unos chubasqueros 'colorados' durante el entrenamiento que la primera plantilla realizó en las instalaciones de La Albericia. Les da suerte y tienen motivos para creer en ello.

Si se echan cuentas, de rojo el Racing ha sumado once puntos de los quince que ha disputado. Cinco jornadas imbatido. El próximo sábado el conjunto cántabro recibe al Girona. De nuevo utilizarán la equipación rojiblanca. Los aficionados tienen una razón más para confiar en el poder del color rojo. Un buen argumento para conseguir otros tres puntos que cimenten la salida del infierno. Los catalanes llegan lanzados a El Sardinero. Con sus 57 puntos, buscan luchar por la segunda posición del campeonato. Será una pugna con objetivos antagónicos pero donde los de casa tendrán dos armas que los foráneos no podrán emplear. Su vestimenta talismán y el apoyo de una afición enfervorizada, que será el jugador número doce.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:26 | 0 Comentarios | Enviar

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