Martes, 02 de abril de 2013

El codiciado puesto de Juanmi

Llegó del Málaga europeo con la vitola de goleador a la espalda y con la difícil misión de acabar con la sequía que vivía el Racing. Ayudado por Quini, el otro delantero centro fichado en el mercado invernal, debía convertir sus tantos en puntos, pero las jornadas se han ido sucediendo y los goles han ido apareciendo con cuentagotas. El madrileño ya se ha estrenado con la camiseta verdiblanca -lleva dos tantos-, pero el malagueño aún no. El pasado domingo ante el Elche Juanmi volvió a desperdiciar todas las ocasiones que tuvo y con ello desesperó a los aficionados que estaban ansiosos por celebrar un gol de su ariete de referencia.

La situación no es nueva. Cada vez que el ex del Málaga encara la portería surge un runrún en la tribuna. El domingo tuvo la mejor ocasión del partido, se quedó solo ante Manu, pero su tiro se paseo por delante de la portería demasiado cruzado. Afuera se fue el balón y también la ilusión de los aficionados. Juanmi se lamentó con las manos en la nuca. A sus diecinueve años es difícil tener la cabeza fría y esperar a que la fortuna cambie. Por desgracia, en el fútbol la palabra paciencia está borrada del diccionario. «A ver cuando 'moja' el de la 'Champions'», decía con ironía un aficionado al pie de los vomitorios del estadio nada más concluir el encuentro. Y es que al malagueño sólo le falta el gol para reivindicarse y quitarse la presión de encima. El resto -presionar, luchar, apretar al rival...-, lo hace bien. Pero cuando uno juega en la delantera lo que los seguidores le piden es que meta goles. Aun así, Alejandro Menéndez valoró positivamente su actuación ante el Elche. «Me ha gustado muchísimo», argumentó el entrenador en un intento por quitar hierro al asunto. El día antes del partido, el asturiano había sido cuestionado por lo mismo en la sala de prensa de La Albericia. «Para mí Juanmi es un buen futbolista, que es internacional», dijo en un primer momento. Después reconoció que «ha venido levantando buenas expectativas y no las está cumpliendo, pero es un chico al que tenemos que ganarlo». Por eso, el míster aseguró que «tiene mi confianza, pero para que pueda llegar a su pico alto hay que darle confianza y continuidad». Algo que, sin duda, ha le ha dado tanto él como con su antecesor, Aurelio Gay. Tras su desembarco en Santander, Juanmi ha disputado once encuentros -un total de 772 minutos de juego- y aún no ha marcado.

«El míster no confía en mí»

Aunque aún es pronto para hacer quinielas sobre quién puede jugar el sábado, a Alejandro Menéndez no le quedará más remedio que hacer cambios en la delantera. Quini no podrá visitar a su exequipo, como recoge su contrato de cesión, y por eso la dupla de ataque será distinta. Kaludjerovic, que tiene las mismas características de juego que el madrileño, podría ser su sustituto. Después habrá que ver, como demandan muchos aficionados, si Juanmi es titular o no. Atentos a la decisión de Menéndez están Assulin y Jairo. Los dos extremos 'sueñan' con ocupar la posible suplencia del malagueño. En las últimas jornadas del de Cabezón de la Sal ha sido relegado a un puesto secundario. El domingo salió en la segunda parte, en Lugo no jugó y ante el Xerez, en El Sardinero, Menéndez dijo de él en un par de ocasiones que había estado «inexistente». Ahora el cántabro debe trabajar para encontrar su mejor versión. Aquella que temían los defensas rivales cada vez que corría por la banda hacia la portería contraria.

Otro de los que esperan como agua de mayo una oportunidad es Gai Assulin y, por sus palabras al concluir el partido el domingo, se deduce que, además, no está nada contento. Ante el Elche jugó quince minutos y a él se le pasaron demasiado rápido. «Me sabe muy mal que el míster no confíe en mí», dijo ante la atónita mirada de los periodistas que no están demasiado acostumbrados a la sinceridad en la zona mixta donde se hacen las entrevistas postpartido. Acto seguido, el futbolista israelí, resignado, aseguró que lo que debe hacer para que cambie de opinión su entrenador es «trabajar duro y demostrarle lo contrario».

Ahora, Menéndez tiene una patata caliente. Sentar a Juanmi, seguir dándole «confianza», contentar a Jairo o a Assulin, reubicar a Koné arriba y no en una banda, continuar con Yuste en el centro del campo y Bocanegra en la defensa... Trabajo suficiente como para pasar la semana ocupado en lo que le puede venir bien o mal al equipo.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 20:31 | 0 Comentarios | Enviar

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