Jueves, 13 de diciembre de 2012

El deseo de Gay es jugar muy juntos y con llegada

Un equipo muy junto, con dominio de la pelota y con mucha llegada desde la segunda línea. Este es el DNI de los equipos de José Aurelio Gay y, por consiguiente, el nuevo estilo del Racing desde ayer. Cambio radical en el planteamiento. De la rigidez defensiva que preconizó Fabri hasta la saciedad, se pasa ahora a una libertad de movimientos, a la necesidad de tener el balón y a la vocación ofensiva sin perder el orden. Gay ha alternado éxitos y fracasos, pero fiel siempre a sus ideas. Tocando el balón y pretendiendo jugar al fútbol desde atrás consiguió ascender al Pontevedra a Segunda División, convirtiéndose en historia viva de aquel histórico club. Algo parecido le ocurrió en Zaragoza dónde en el primer año logró mantener al equipo en Primera. Su forma de entender el fútbol responde a su época de futbolista. Llegó a ser en el Espanyol de Barcelona el centrocampista más goleador de la Liga. Este dato forma parte de su manual ahora desde el banquillo. A los pivotes les implica en el juego ofensivo y les convierte en responsables de las segunda jugadas. La zona donde le gusta que jueguen los medio centros es en la frontal del área. Es consciente de que sus equipos deben adelantar la defensa para poder llegar con más facilidad, lo asume y se aplica en que no se pierda el orden defensivo a pesar de ello. Logra involucrar al grupo entero. Esta circunstancia fue sin duda la que le llevó al éxito en la capital maña cuando el club era un polvorín. En Santander no le temblará el pulso para darle los galones a los canteranos. A los defensas les pide que salgan con el balón controlado. A la medular, que facilite las cosas a los centrales y a los delanteros que no se queden quietos. Estas tres órdenes pivotan bajo la perspectiva de unión. Gay concibe al equipo como un todo y no como una suma de individualidades. El protagonista es el balón y no el jugador. La pelota es la que corre. Siempre su mayor preocupación fue la de reducir los espacios entre líneas.
Como persona es inteligente, estudioso del fútbol y maneja bien su presencia en los medios de comunicación, además de ser consecuente con lo que le interesa, hasta el punto de que dejó la plantilla del mejor Zaragoza de la historia porque a su hija le venía bien cambiar de clima por salud. Fichó por el Oviedo. Supo gestionar como entrenador en La Romareda un equipo sometido a Ley Concursal y con una ruptura social total. Esto último le habilita para hacer frente a su reto en Santander.

Fuente: El Diario Montañés

 


Publicado por Castro2 @ 19:10 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario