Mi?rcoles, 20 de junio de 2012

El guardameta con vocación de 'míster'

Constituye el que fue, hasta ayer, el secreto mejor guardado del Consejo del Racing. «He intentado fichar a Luis Enrique pero... ¡Juan Carlos Unzué será el nuevo entrenador!». Así, por sorpresa y con un poco de emoción, desveló Manolo Saiz la contratación de la persona que en esos momentos accedía a la sala de prensa de los Campos de Sport. El que fuese mítico guardameta de Osasuna, Barcelona, Sevilla, Tenerife y Oviedo. Unzué, cuya experiencia en los banquillos pasa por una temporada en el Numancia -en Segunda- y, sobre todo, en la sección de porteros del Barça -en dos etapas-, será el encargado de dirigir la nave verdiblanca a partir de hoy.

Nacido en abril de 1967 en Pamplona, el nuevo técnico racinguista es hermano de Eusebio Unzué, actual gerente del Movistar y, entre otras cosas, director del Banesto en su época más gloriosa. La de los cinco Tours de Miguel Indurain. Curiosamente, uno de los principales 'rivales' deportivos de su hermano, Manolo Saiz, es ahora la persona que le da trabajo. Además de su vinculación con el deporte, Juan Carlos y Eusebio comparten la gestión de una empresa de piensos en Orkoien, en las afueras de la capital navarra.

Como jugador, Juan Carlos comenzó su carrera en el filial del Osasuna antes de dar el salto y jugar durante dos años en el primer equipo. El nuevo técnico del club cántabro se caracterizó, durante su etapa profesional, por sus reflejos, con los que contrarrestaba una estatura que no es la habitual en un portero.

En su primera campaña como rojillo, con tan sólo 19 años, se convirtió en el héroe de su equipo en la ronda de octavos de final de Copa del Rey que los navarros se llevaron ante el Barça. Después de asaltar (0-1) el Campo Nou y caer en El Sadar por idéntico resultado, la eliminatoria tuvo que decidirse desde los siete metros. Osasuna anotó sus cinco disparos de la tanda y Unzué dejó fuera a los azulgranas estirándose junto a la cepa de su palo derecho para detener, de forma espectacular, el lanzamiento de Marcos.

A pesar de que su hazaña culminó con la que es, todavía, la única ocasión en la que el conjunto navarro ha eliminado al Barça en la competición del KO, el arquero se quitó mérito en sus primeras declaraciones tras las gesta: «Es más fácil parar un penalti en una ronda de cinco que uno aislado en mitad de un partido».

Esa actuación copera llamó, por primera vez, la atención del Barcelona, que lo firmó en la temporada 1988-1989. La primera de las tres etapas que ha pasado en la ciudad condal. Con Andoni Zubizarreta llevando los galones bajo palos, Unzué quedó entonces relegado a un papel secundario en el banquillo.

Tocaba emigrar y, fue precisamente a partir de 1990, tras comprometerse con el Sevilla, cuando el guardameta pamplonés comenzó a fraguar su dilatada y exitosa carrera en Primera División. De hecho, en la capital hispalense jugó más de 200 de los 318 partidos que ha disputado en la máxima categoría.

En 1997 fichó por el Tenerife, en 1999 por el Oviedo y concluyó, de nuevo en Osasuna, su trayectoria como futbolista. Se retiró en junio de 2003 tras jugar dos años más en Pamplona. No llegó a ser convocado con la selección absoluta, pero puede presumir de contar en su palmarés con una Recopa, una Copa del Rey y un subcampeonato del Mundo sub-20.

Tras dejar el fútbol, Unzué fue contratado por el Barça de Rijkaard y permaneció en el cargo durante las dos primeras temporadas de Guardiola. Hasta que llegó «una oportunidad fantástica», la de sumarse a un equipo que confió «en un principiante». El Numancia.

«Aunque he estado de entrenador de porteros muchos años, la idea de ser entrenador siempre me había atraído. Ahora ha llegado el momento», dijo tras dejar el Barcelona para comenzar en Soria su única experiencia como primer técnico hasta ahora. En la 2010-2011 clasificó a los castellanos en la décima posición de Segunda y, tras concluir la campaña, decidió marcharse agradecido por «cumplir su sueño» y reconociendo que los aficionados numantinos podían pensar que el equipo estuviese por debajo de las expectativas.

Regresó a su otra casa, Barcelona, ciudad donde es muy querido. Como ejemplo, la asistencia masiva de futbolistas de la primera plantilla al funeral de su padre. Messi, Iniesta, Xavi, Puyol, Eto'o, Henry... En su última campaña se hizo, de nuevo, con la preparación de porteros de los azulgranas tras la marcha de Busquets. Ayer por la tarde, el Barcelona anunciaba que rompía el contrato que le vinculaba con Unzué hasta 2013. Después lo presentaba el Racing, con el que se ha comprometido dos temporadas con opción a una tercera.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 2:01 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario