Domingo, 15 de abril de 2012

Bajar nos cuesta 10 millones al año

Durante la tarde, por hacer tiempo, 12 euros en una cafetería. El que aprovechó para hacer turismo durante el 'finde', pasa por la recepción del hotel a pagar la factura antes de irse al campo. Entre una cosa y otra, pon 150. El padre le ha comprado al niño la camiseta -y esta vez no le sale por los 20 del descuento-. Y el autobús municipal que va a El Sardinero se pone hasta arriba. Todo suma. Taxis, hostelería, comercio, entradas... El fútbol, está calculado, aporta a la 'riqueza nacional' entre el 1 y el 1,5% del PIB. Redondeando, unos 15.000 millones de euros. Pero en ese pastel de ceros y conceptos, la Segunda División sólo pega un mordisquito. Migajas. Bajar es desaparecer del mapa. Y, por supuesto, dejarse euros por el camino. En Cantabria ya se echan números. La cantada caída de categoría del Racing tendrá un impacto sobre la economía regional -y, especialmente, la de su capital- de unos diez millones de euros por año. No son consecuencias deportivas, son otra cosa. La cuenta de la vieja. Ir restando. Ya lo dijo un alcalde de Albacete: «Si no estás en Primera División es como si tu ciudad no existiera». Y el 'Alba' ya no está ni en Segunda.

Son diez 'kilos' al año. La diferencia que deja en la comunidad pasar de la Liga de las Estrellas a estrellarse. Para hacerse una idea del impacto, con el céntimo sanitario sobre la gasolina que trae de cabeza a los conductores, el Gobierno de Cantabria espera recaudar veinte millones por ejercicio. Con el fútbol serán diez los que dejen de ingresarse por cada año que el equipo permanezca en Segunda (o más, porque el interés se pierde, aún más, con el tiempo). Una cifra a la que hay que sumar, además, la depreciación de la 'marca' Santander y Cantabria que corre paralela a la de Racing (la 'marca' España vale mucho más desde que la selección ganó el Mundial).

La cifra total sale de una serie de cuentas sencillas basadas en los números actuales y en los más que previsibles. La Cámara de Comercio de Cantabria aún no ha hecho las sumas, pero las de Alicante, Zaragoza, Alcoy o Jerez sí las hicieron cuando sus equipos dieron el salto. A sus previsiones de ascenso -en cada caso- sólo hay que darles la vuelta y trasladarlas al caso verdiblanco. Son estudios que se basan en cuatro grandes impactos. Uno es el directo sobre la economía derivado de la afluencia de aficionados a los estadios y ciudades, tanto locales como foráneos, así como de profesionales (técnicos, jugadores, directivos, periodistas o árbitros). Es lo más visible. Menos gente en las gradas y menos turistas es menos dinero en las cajas registradoras de mucha gente. La media de asistencia a El Sardinero el pasado año fue de unos 15.000 espectadores por encuentro. En el primer partido de la temporada 2001-2002 (la última del Racing en Segunda) hubo 9.700 espectadores en las gradas (y eso que el rival era el Oviedo, un vecino). «No recuerdo haber trabajado tanto como cuando vinieron los alemanes por la UEFA. Y ayer mismo (por el jueves), llevé un servicio de Cazoña al campo. Y, como yo, otros muchos. Además, mientras unos llevan y traen gente con el fútbol, son taxis que se restan para que el resto trabaje por la ciudad. Claro que impactará en los ingresos», dice Manu Andoni Ruiz, presidente de Radio Taxi.

El impacto económico de una menor presencia de visitantes 'futbolísticos' supone más de un millón de euros. Porque, además, en ese último paso por la división de plata hace ya diez años, los cántabros contaron con muchos vecinos. Sporting y Oviedo (que movían mucho), pero también Eibar, Burgos y hasta Salamanca. «Eso hizo que no lo notáramos tanto», apunta Javier Fernández Ovejero, presidente de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de El Sardinero. «Si esto va a ser una temporada de puente, un año, podremos llevarlo, aunque lo notemos. Pero si es para más tiempo... Hay que ser optimista». Echando un vistazo a la tabla, los rivales vendrán de más lejos.

Más factores

Menos pernoctaciones de visitantes, menos mesas reservadas, menos cafés en las barras, menos compras... Pero no sólo de turistas. El cemento en la grada supone que muchos santanderinos se quedarán en casa. En cafeterías, bares y transporte, al año, la reducción puede situarse en unos 350.000 euros. En comercio (básicamente cuando los partidos se juegan en sábado), la cifra se verá mermada en otros 60.000 euros. Hay que ir sumando. «Seguirán viniendo los equipos y algunos seguidores que tendrán que hospedarse y comer, pero el número no tendrá nada que ver. Nos viene bien, en ese sentido, que baje el Sporting, que está cerca. Pero no jugar contra los vascos y contra los dos grandes se va a notar», dice Emérito Astuy, presidente de los hosteleros cántabros. Es otro dato: sólo doce de las 52 capitales de provincia tienen equipo en Primera. Esa plaza privilegiada que ha tenido Santander le ha permitido recibir aficionados del Madrid o del Barcelona de otras ciudades.

«Y otra cosa -prosigue Astuy-, porque a los bares baja mucha gente los fines de semana a ver por la tele al Madrid, al Barça y al Racing. Ahí ya perdemos uno porque en Segunda televisan muchos menos».

El segundo de los elementos de la cuenta es el llamado «impacto indirecto», como consecuencia del efecto de arrastre o economía de escala. Según los expertos, supone algo más del 20% de lo que 'dejan' foráneos y locales. En términos racinguistas, 300.000 euros más cada año. Una cifra reducida si se compara con las dos que aún faltan para completar el análisis. El Racing cuenta este año con un presupuesto de más de 28 millones de euros. Esa cifra en Segunda no es, ni con mucho, asumible. Manejando unas cuentas de unos 15 millones (y debería ser menos), el efecto arrastre hacia la economía de la región se estima en un 20% de la diferencia entre las dos cantidades. Porque de las cuentas de un equipo se pagan en el lugar donde desarrolla su actividad impuestos, tasas de Seguridad Social, facturas de proveedores... El resultado de la operación matemática es de menos 2,7 millones de euros.

Quedan otros cinco millones -sin contar ese apartado de 'otros' que hay también en este cálculo-. «Cuando vas por cualquier parte del mundo, a Santander lo conocen por el Banco y por el Racing». El descenso del impacto y la repercusión mediática será brutal. Nada de información diaria en la prensa nacional, nada de televisión... No habrá corresponsales, ni partidos del Racing en la tele de Madagascar. Cero. Las Cámaras de Comercio miden ese aspecto 'intangible' en base a porcentajes de población en base al PIB de cada territorio. En Alicante estimaban que suponer a Primera eran más de seis millones. En Zaragoza, cinco. Sólo hay que hacer la cuenta en casa. Ya lo decían en La Mancha: «Si no estás en Primera División es como si tu ciudad no existiera».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 13:45 | 0 Comentarios | Enviar

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