Martes, 10 de abril de 2012

Siete jornadas, siete puntos

Como si se tratara de un condenado en el corredor de la muerte, el Racing sigue restando jornadas a la pena en que ha convertido su deambular por la máxima categoría del fútbol español. Quedan siete y el indulto parece imposible ante un crimen de tal calibre. El que se ha cometido para con 99 años de historia de un racinguismo que ya llora lo inevitable. Sólo las fechorías de todo un semifinalista de Champions League como el Villarreal, el equipo que ahora marca la frontera de la salvación a siete puntos de distancia, permiten a los cántabros seguir soñando con evitar lo inevitable. Con eludir un centenario en el infierno.

Lo cierto es que sólo el mal hacer del submarino y del resto de inquilinos de la zona baja permite que, a estas alturas, un conjunto que presenta los pésimos números del Racing siga aún con vida en la también conocida como 'mejor Liga del mundo'. Como demostraron en esta jornada, el Villarreal, el Zaragoza -frenado por el Barça- y el Sporting siguen empeñados en no ajusticiar a un convicto que, por lo visto, ni siquiera hace méritos para dejar la categoría con premura y acabar así con la agonía. Con la de una afición que no se merece presenciar, jornada tras jornada, los pobres argumentos de un equipo que se aleja mucho de eso a lo que se llama jugar al fútbol.

Ni sabe jugar, y ni siquiera puntúa, como -por lo menos- hacía antes. Con trece igualadas, al igual que Osasuna, el Racing es el rey del empate y, lo peor, también es líder indiscutible en escasez de triunfos. Sólo ha saboreado esa 'extraña' sensación en cuatro ocasiones a lo largo de todo el año. La última, hace casi tres meses. Un 15 de enero ante Osasuna. Y el balance de Cervera tampoco es para tirar cohetes. Ni siquiera da para comprarlos. Un punto sobre dieciocho a lo largo de seis soporíferos duelos en los que ni 'seis revoluciones' en las alineaciones, o doce, teniendo en cuenta las convocatorias, han servido para reanimar el cadáver.

El técnico sigue sin dar con la tecla y al piano se le acaban todas las melodías. Apenas restan siete posibles para siete jornadas. Con el próximo concierto en apenas 48 horas, mucho tiene que cambiar la cosa para que no predominen las marchas fúnebres. Tan sólo un dato. Hace poco más de una década, un 10 de junio de 2001, La Rosaleda selló el último descenso del Racing. Ayer no se bajó. Todavía. Pero se certificó una sentencia. La de una muerte anunciada.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:56 | 0 Comentarios | Enviar

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