Lunes, 26 de marzo de 2012

Stuani corrige a Cervera

Cuarto partido de Álvaro Cervera al frente del Racing y cuarta revolución en el once titular. Desde la llegada del nuevo técnico, ni los futbolistas saben quién va a jugar. Ayer, en el Benito Villamarín, volvió a sorprender con cinco cambios. A Stuani y a Munitis, entre otros, les tocó 'lijar' el banquillo. La apuesta de Cervera era la de construir el ataque desde una potente defensa. Pero esto se quedó en una simple declaración de intenciones, ya que en el campo apenas se apreció. Tuvo que ser Stuani el que sacó las castañas del fuego. El pichichi del Racing saltó en el 73 y demostró que es el único delantero que tiene gol. Eso sí, ayudado en gran parte, por una magnífica asistencia de Pedro Munitis.

¿Por que no juega hoy Stuani? Ésa fue una de las preguntas que desfiló por la mente de la mayoría de aficionados racinguistas. Difícil de explicar, sobre todo teniendo en cuenta los números del uruguayo en el campeonato. Álvaro Cervera sigue empeñado en la búsqueda de su once tipo, aunque la agónica situación de la tabla dicta que es más necesario encontrar antes soluciones. De los 23 futbolistas de la primera plantilla que aparecen en la página web del club, Cervera ha utilizado ya a 20. Acosta, Luque y Picón no han jugado ni un minuto con él.

Pero ayer Cervera se empeñó en demostrar que probando y probando será capaz de dar con la tecla y conseguir que su mensaje cale en el vestuario. Francis sustituyó al sancionado Álvaro, Bernardo regresó al centro de la defensa y Arana al lateral derecho. Aunque la mayor sorpresa la dio la titularidad de Babacar. Un futbolista que, de momento, lo único que ha aportado al equipo son minutos de carreras y más carreras sobre el césped.

Aunque esa continua búsqueda llevo al técnico verdiblanco a alinear ayer un equipo inédito. Cinco cambios con respecto al pasado jueves ante el Sevilla. Su experimento, el cuarto en su haber, se puede decir que fracasó, al menos durante la primera parte. La intensidad y la seguridad defensiva duró apenas unos minutos. Lo peor de todo es que visto desde fuera no se podía distinguir quién de los dos equipos se estaba jugando el descenso a Segunda.

Aún así, el míster siguió erre que erre con su hoja de ruta al descanso. Con un Betis que con facilidad se encontró con un gol a favor, en un claro error defensivo del Racing, Cervera decidió seguir con los mismos once hombres en los que había confiado para intentar luchar por traerse a Santander los tres puntos.

Pero el partido no mejoraba y la esperanzas de victoria se iban disipando. Con este panorama el míster decidió hacer algo para remediar el desaguisado. Munitis saltó al campo por Gullón, Francis dejó paso a Javi Martínez y Adrián, en el 73 a Stuani.

Con el uruguayo en el campo la cosa mejoró notablemente. Al menos, cuando se acercaba al área, los defensas béticos intuían su peligro. El Racing jugaban con tres 'nueves' natos: el charrúa, Babacar y Javi Martínez.

El festejo

Con este panorama, el único capaz de sacar petróleo en las pocas oportunidades que se intuían era Stuani. Y así fue. Un magnífico pase de Munitis desde la banda acertó el uruguayo a mandarla al fondo de las redes que defendía Fabricio. Una explosión de jubiló recorrió las venas del delantero, que en un intento por motivar a sus compañeros, se llevó en la celebración una de sus manos a la oreja. Pero el equipo cántabro tampoco tiene suerte con los árbitros y el charrúa vio la cartulina amarilla, según Álvarez Izquierdo, por «celebrar un gol frente a un sector del público del equipo local, con la mano abierta detrás de la oreja de forma desconsiderada». A partir de ahí, el Racing jugó sus mejores minutos, más por demérito de su oponente. Al final, un empate que permite seguir soñando en el milagro.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:07 | 0 Comentarios | Enviar

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