Domingo, 25 de marzo de 2012

El último cartucho

Apor el plan 'd', que es el que pretende llevar a cabo Álvaro Cervera después de ver cómo ha fracasado el 'a', el 'b' y el 'c'. Sin embargo, el técnico verdiblanco no tiene margen para el error. La de hoy ante el Betis puede ser la última bala de la recámara del equipo verdiblanco para no perder el tren de la salvación, aunque Cervera se agarra a un clavo ardiendo. En caso de no regresar con los tres puntos «no diríamos adiós, porque también dependemos de otros resultados». Y es que en las esperanzas del míster aún está «el ganar un encuentro más que Villarreal, Zaragoza y Sporting». El problema, visto los antecedentes, es cómo. Esa son sus cuentas. Hoy se espera un Racing más defensivo, con un posible cambio de sistema (4-1-4-1) y con, al menos, cuatro novedades en el once titular.

Cuando los chivatos del cuadro de mandos se le empezaron a encender a Héctor Cúper, el argentino contaba públicamente que no estaba «dando con la tecla». Por su parte, Cervera que hoy vivirá su cuarto encuentro con el Racing, aseguró el viernes que su mensaje «no ha calado». El problema es que no queda prácticamente tiempo y se hace casi obligatorio acertar esta tarde en el Benito Villamarín. La semana no ha sido fácil. La dos derrotas ante el Espanyol y el Sevilla han echado al traste con las aspiraciones de sumar cuatro puntos en estos siete días. Eso era lo deseado por el técnico verdiblanco para salir con opciones de permanencia a por la recta final del campeonato. Ganar hoy al Betis es más que una necesidad, una obligación. Si no, el equipo podría haber dado un paso casi definitivo hacia el pozo de la Segunda División. Y es que el equipo cántabro sólo acumula 4 victorias en 28 partidos y podría necesitar entre 5 o 6 más en los 10 encuentros que aún restan.

Tras el fiasco ante el Barcelona y la desesperación ante Espanyol y Sevilla, Cervera quiere que el equipo dé un giro de 180 grados. No puede ser -entiende el míster y comparten los aficionados- que haya sacado a la palestra el término intensidad y que luego ésta no haya aparecido en los partidos. Dice que no es un problema de actitud, que quizás el culpable es él por no explicar bien el mensaje o por querer dar demasiadas instrucciones a la vez.

Por eso, en su cuarto partido hará una nueva revolución en búsqueda de la seguridad defensiva. Si encajas tres goles por partido es imposible cimentar un posible triunfo. A diferencia del jueves pasado, el míster también se plantea cambiar de sistema. Ayer lo entrenó en la ciudad deportiva del Betis, en la última sesión a la que acudió como espectador el exracinguista Rubén Uría, segundo de Marcelino García Toral. Eso sí, al menos habrá cuatro cambios con respecto a la última alineación. Así, Mario volverá a ser el titular en la portería. El viernes Toño entrenó sobre el césped de La Albericia, pero al margen del grupo, debido a su microrrotura que le impide jugar por segunda jornada consecutiva. Sin embargo, el guardameta cántabro salió alto tocado del último encuentro tras su fallo en el segundo gol, pero sus compañeros confían en su buen hacer.

En la defensa podría haber hasta tres cambios. Con Álvaro sancionado, Francis regresaría al lateral derecho y, casi seguro, Cisma, ya recuperado de su fisura costal, a la izquierda. Bernardo, que regresa tras no poder jugar por contrato ante el Sevilla -el Racing debería haber pagado-, ocuparía el puesto de Osmar y sería el acompañante de Torrejón. El catalán, uno de los defenestrados al principio por Cervera ha encontrado, gracias a las ausencias, su lugar en el once.

Pero los cambios no terminan ahí. Arana regresaría a la banda izquierda, en un centro del campo en la que la idea del técnico es una especie de 'trivote' con un jugador por detrás haciendo labores más defensivas. Ese podría ser Colsa, que se encargaría de vigilar la retaguardia de Diop y Edu Bedia. El canterano, por su parte, es uno de los descubrimientos de Cervera, que tras verle jugar el jueves quedó «encantado». Adrián -que puede jugar de media punta o de centrocampista- podría volver a ser el encargado de conectar con Stuani, el hombre más adelantado del equipo.

El Betis huye del peligro

Por su parte, el Betis afronta el partido con la intención de lograr un triunfo que le aleje de la zona de peligro. El empate de la pasada jornada, también en el Villamarín, ante el Espanyol -gracias a Pandiani en el ocaso del partido- deja a los andaluces en la obligación de lograr los tres puntos en litigio si quiere evitar que los cántabros se les acerquen en la clasificación.

El balance en los enfrentamientos, en el feudo verdiblanco, es el principal argumento del equipo que dirige el técnico madrileño Pepe Mel para optar al triunfo, así como el corto bagaje de los cántabros en sus últimos siete partidos, con solo dos empates (Atlético de Madrid y Sporting) y cinco derrotas.

Para este partido, el técnico Pepe Mel tiene varias dudas en hombres habituales en su esquema, como el meta canario Fabricio, con artritis postraumática en la mano izquierda, así como el gallego Jonathan Pereira, con sobrecarga en el bíceps femoral izquierdo.

El presidente de la Fundación Real Betis, Rafael Gordillo, ha hecho un nuevo llamamiento a la afición para que apoye al equipo de forma masiva en un encuentro considerado en muchos aspectos en el club bético como «una final» por cuanto un triunfo dejaría a uno de los rivales descolgado en su pugna con los verdiblancos.

Para el Racing también es una final, aunque esa palabra no quieren oírla en el vestuario racinguista. De hecho, el pasado viernes en la rueda de prensa previa, Cervera prefirió hablar de «partido importante».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:31 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario