Martes, 20 de marzo de 2012

Con la misma intensidad

Intensidad, intensidad... y, si es posible, algo de velocidad. Ese fue el guión que se marcó durante la semana pasada Álvaro Cervera. Lo dijo en rueda de prensa, lo repitieron sus pupilos en sus intervenciones públicas y lo aplaudieron los aficionados que mientras presenciaban los entrenamientos aseguraban que algo había cambiado. Sin embargo, el Racing que jugó ayer en el estadio de Cornellá-El Prat fue el mismo de siempre. No tuvo mordiente, no hubo presión, las distancias entre las líneas se acrecentaron y moralmente acabaron sucumbiendo ante un Espanyol que fue capaz de remontar con facilidad el gol en contra marcado por Stuani.

La ilusión del racinguismo estaba anoche puesta en el anunciado giro en el rumbo del equipo. Quien más y quien menos, confiaba en que algo podía cambiar. Mas presión, mucho más dinamismo... Eso era lo que, al menos, el nuevo entrenador había dejado ver. En su llegada, y tras el partido-trámite ante el Barcelona, Cervera enseñó sus colmillos a los jugadores. «La conclusión ha sido terrible», llegó a decir. Por eso, durante el resto de la semana sacó a la palestra el término intensidad. Sin embargo, siete días después de su declaración de intenciones, ésta se diluyó como un azucarillo en un vaso de agua.

Si ante el Barcelona dejó en el banquillo a tres titulares, ante el Espanyol hizo cinco cambios. Dos obligados. Toño regresó a la portería y la baja de Cisma la ocupó Christian. Jairo, -la juventud, la cantera, otro de los pilares reclamados por el míster- sentó en el banquillo a Munitis. Además, Stuani regresó al once, a pesar de que Cervera había anunciado públicamente que necesitaba velocidad en la delantera. Al menos el uruguayo no le defraudó y demostró con su gol que no hay debate en esa posición.

Lo que muy pocos aficionados entendieron fue el por qué de la suplencia de Diop, que se quedó sin regalo en el día de su cumpleaños y comenzó el encuentro desde el banquillo. En ese discurso de intensidad, de garra y mordiente, el senegalés es el más dotado. Sin embargo, Cervera eligió a la pareja Colsa y Gullón, que ayer naufragó. El madrileño vio dos tarjetas amarillas y dejó gran parte del encuentro a sus compañeros con uno menos. Cuando saltó al césped Diop, ya era demasiado tarde. Pese a sus ganas y entrega, los goles periquitos ya habían finiquitado las esperanzas verdiblancas.

Cambios para el jueves

Con todo este panorama, al Racing no le quedó más remedio que encerrarse atrás durante la segunda parte y esperar a la próxima jornada, que para los cántabros será el jueves. Antes,mañana, mirarán de reojo el encuentro entre el Villarreal y el Real Madrid. Los castellonenses marcan el descenso, que sigue estando a tres puntos.

Por su parte, el Racing recibe al Sevilla. Un encuentro donde Cervera deberá inventarse algo, sobre todo por la cantidad de bajas que tendrá. Gullón, a no ser que el club recurra, no podrá jugar al haber sido expulsado; Francis no podrá hacerlo tampoco al haber visto la quinta amarilla; y Bernardo y Acosta por contrato, al pertenecer al club hispalense. De esta forma, el técnico deberá contar con Torrejón, uno de los hombres que desde que ha llegado al club ha sentado en el banquillo. Además, Toño terminó con una dolencia en el gemelo derecho y hoy le harán pruebas para determinar el alcance de la dolencia.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:27 | 0 Comentarios | Enviar

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