Lunes, 19 de marzo de 2012

En busca de un punto de inflexión

El Racing y Álvaro Cervera tienen hoy todo a favor para encontrar el punto de inflexión necesario y conseguir dar un golpe psicológico, que además de acercarles a una zona más tranquila de la tabla, les permitiría afrontar con optimismo la montaña rusa que tienen por delante esta semana, con las tres finales ante Espanyol, Sevilla y Betis. Para ello, sólo -que no es poco- tienen que ganar esta noche al Espanyol. Sin embargo, para escapar del descenso necsitan vencer a los blanquiazules por dos goles de diferencia. Si lo logran pero no con, al menos, dos goles de diferencia, seguirán en descenso pero empatados a puntos con el Villarreal. Si empatan o pierden, tampoco podrán escapar. En este plan de reactivación mental, el conjunto castellonense -empeñado en hermanarse con Santander- ha vuelto a echar un cable, y con su derrota ayer ante el Levante ha insuflado un soplo de aire fresco que podría reanimar al Racing si son capaces de doblegar a los de Pochettino. Ya no hay excusas. Sólo vale la victoria.

La tarea, sin embargo, no será fácil. Los periquitos están más crecidos que nunca tras su última goleada al Rayo Vallecano. No son un conjunto fácil, aunque los guarismos se encarguen de decir lo contrario. Se puede decir que el desplazamiento a Cornellá es uno de los que los futbolistas cántabros tiene marcado en la pizarra del vestuario con un dos en la quiniela, al menos los dos últimos años.

En medio de todo esto, Cervera deberá demostrar hoy que la imagen que dio el Racing ante el Barcelona sólo fue un espejismo creado por la superioridad y casi imposible imbatibilidad de los azulgrana. Por eso, el técnico ha rescatado del olvido el término intensidad. Ese que siempre distinguió al Racing y que este año, quizás, debido a la merma en la calidad futbolística de la plantilla ha sido reducido, en ocasiones, a la mínima expresión. Sin embargo, con la llegada del nuevo técnico el morder, apretar, luchar... y otros tantos épicos adjetivos se han convertido en su seña de identidad, tal vez, como reconoció el viernes, «porque en mi época de jugador fui todo lo contrario».

En su primera toma de contacto, y con sólo un entrenamiento en su haber, no le tembló la mano para cargarse tres titulares ante el Barcelona. Además advirtió: «el que no entrene no podrá jugar». Y lo ha cumplido. Hasta Barcelona viajaron ayer 18 futbolistas. Acosta y Cisma se quedaron por lesión. Al argentino ya no le sirve su calidad futbolística, aquella que se esconde detrás de sus diversas dolencias, y al no haberse ejercitado con el grupo se ha quedado en casa. Lo de Cisma, 'titularísimo' en la banda izquierda, lo explicaba ayer el sevillano en su Twitter. «Triste por tenerme que quedar en Santander. Intenté estar disponible pero ahora, en estos momentos, sólo valen hombres que este al 100 por 100». Una fisura en una costilla, ocultada durante la semana por si llegaba a tiempo, le ha bajado del autobús. Su puesto lo cubrirá Christian, al que si sólo le evaluaran por su entrega, trabajo, lucha y poderío sería el capitán del equipo.

El resto de la defensa tiene toda la pinta de que será la misma (Francis, Álvaro y Bernardo) que jugó ante el Barça, pero con Toño en la portería en lugar de Mario. Y es que durante las diferentes sesiones Cervera ha jugado al despiste. Ese es su estilo. De hecho, según él, hasta este mediodía no tendrá claro el once titular. Se lo pensará tras el último entrenamiento. Ni siquiera los futbolistas se hacen una idea de quiénes pueden jugar. En un principio, el 'trivote' que se inventó para frenar al Barcelona podría repetirse pero con distintos componentes. La intención de Pochettino es mover el balón cuanto más rápido mejor. Colsa y Diop podrían ser la pareja dura del centro del campo con Adrián, al que su velocidad le podría dar más opciones, más adelantado intentando conectar con la punta del ataque.

La velocidad en las bandas es otro de los objetivos de Cervera. Con Arana en la derecha lo tiene conseguido y para la izquierda duda entre la rapidez de Jairo o la veteranía de Pedro Munitis. Arriba, si el técnico cumple lo que dijo el viernes, debería ser Babacar el que jugara. Al menos, su velocidad, le serviría de pasaporte, aunque en este equipo, por mucho que se le critique, el único delantero que marca goles es Christian Stuani. No viajaron por decisión técnica Picón, Osmar y Luque.

Bajas

Por su parte, Pochettino no puede contar con Raúl Baena por acumulación de tarjetas. El centrocampista Javi Márquez y el mediapunta uruguayo Juan Albín no llegan a tiempo pese a ejercitarse con el grupo en los últimos días.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:01 | 0 Comentarios | Enviar

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