Lunes, 12 de marzo de 2012

Sólo Messi pudo con los reflejos de Mario

«Ahora mismo lo importante es el equipo. Sinceramente, no me voy contento para casa». Cabreado, y también modesto, el guardameta local Mario Fernández no quiso valorar en profundidad su buen partido ante el Barcelona. Firmó la mejor actuación del Racing con diferencia y sólo Leo Messi, con dos goles, fue capaz de alojar el balón en sus mallas.

Mario disputó ayer su tercer encuentro completo de la temporada, después de los jugados a domicilio ante Levante y Rayo Vallecano -en Madrid guardó la portería casi durante los 90 minutos tras la prematura expulsión de Toño-, y dejó claro que está listo para competir a un buen nivel en la máxima categoría del fútbol nacional. De hecho, nada se le puede achacar en los dos tantos recibidos. Más bien, el santanderino fue el principal culpable de que los jugadores locales no abandonaran los Campos de Sport con la mochila, y también con un buen saco de goles en contra.

El festival de dominio y acometidas azulgranas arrancó ya desde el minuto dos, haciéndose Mario con un balón colgado de Alves a Messi -calco de la que habían estado ensayando ambos durante todo el calentamiento-, y después en el siete, tras un centro de Cuenca que tuvo que atrapar en dos tiempos. La grada murmuró y el guardameta santanderino se encargó de despejar todas las dudas en el quince, sacando una primera mano de mérito en una falta botada por el propio Leo Messi.

Mario aún tuvo tiempo de sacarle un balón imposible a Cesc justo antes de ver como éste asistía a Messi para que el argentino anotara el primer gol del encuentro. La lata se abrió y también se dobló el trabajo para el guardameta, que tuvo que emplearse a fondo para evitar que los locales llegasen goleados al descanso.

Los dos grandes protagonistas del primer gol volvieron a verse las caras tras el polémico penalti de Cisma a Cesc. El argentino cogió el balón y sufrió en sus carnes las iras de todo el estadio. Más de 18.000 gargantas pitando al crack del Barça y todos los flashes pendientes de un joven santanderino que tuvo en sus manos la ocasión perfecta para tocar la gloria. Tendrá que esperar. Pararle un penalti al mejor del mundo son palabras mayores.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:06 | 0 Comentarios | Enviar

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