Domingo, 11 de marzo de 2012

PETRÓLEO EN EL SARDINERO

Eso, nada menos, es lo que le vamos a pedir a Álvaro Cervera: que saque petróleo en esta docena de partidos. Claro que, de entrada, tendrá al menos una jornada de 'carencia': nadie va a exigir resultado alguno hoy ante el Barcelona. Actitud, motivación y dignidad forman el menú de este domingo, y si de paso cae algún punto, entonces ya Santander será una fiesta.

Así, esta tarde son muchos los motivos para no perderse el partido. No es que la fórmula del entrenador nuevo y la victoria segura vaya a cumplirse necesariamente -qué más quisiéramos-, pero seguro el cambio de míster traerá nuevos aires y esperanzas renovadas, porque el relevo en el banquillo era necesario.

Una lástima por Juanjo González quien, como cabeza visible del tan traído 'triunvirato' no sólo se ha llevado todos los palos, sino que ha terminado por pagar los platos rotos. La extraordinaria racha que vivió en sus primeras jornadas como entrenador nos permitieron respirar tranquilos e incluso durante semanas supimos lo que era olvidarse de los números rojos, pero en una liga de tres puntos por victoria no se sobrevive coronado como rey del empate. Ahora que, aparte de su actitud tan reservona y las sustituciones desafortunadas, es de justicia reconocer que supo colocar al equipo y recuperar buena parte de los automatismos de Marcelino, además de aplicar algo tan simple y a veces tan escaso como es el sentido común. Pero, sobre todo, que ha sabido soportar con un estoicismo admirable todas las críticas que le ha llovido encima, que no han sido precisamente escasas. La sonrisa no la perdió nunca, aunque llegó un momento en que su optimismo ya no era compartido por nadie más. Ojalá que tenga más suerte en las labores de despacho a las que ahora se retira.

Cierto que Cervera como técnico aún lo tiene todo por demostrar, pero el buen recuerdo que dejó como futbolista juega ahora a su favor. Está por ver si es tan conservador como le achacan los aficionados onubenses, y si mantiene el carácter de sus años mozos. En sus manos está enderezar el rumbo de este club, rescatar a los condenados al ostracismo -que ya está bien de hacerse el sueco- y sacar el máximo rendimiento a las virtudes de la plantilla, que las tiene.

¿Qué pasará con Babacar? ¿Volverá Munitis a la titularidad? ¿Mantendremos el sistema? Claro que con un solo día de entrenamiento, las maletas sin deshacer y enfrente uno de los mejores conjuntos de la historia de este deporte, poco se le puede pedir al debutante. Pero sí que su alineación, sus reacciones y su análisis serán una buena muestra de lo que podemos esperar de él en lo que resta de temporada.

Nos espera, por tanto, un encuentro interesante, que no debemos dar por perdido de antemano, y en el que por fin nos vamos a preocupar más por lo que sucede con nuestro Racing y no en calcular lo abultada será la goleada.

Y es que seguro que los culés no cuentan con que un equipo herido es el rival más temible; da igual lo que digan las estadísticas y las diferencias sobre el papel: cuando te juegas la vida, no importa el enemigo. Y este pequeño club ya logró forjarse una merecida fama de matagigantes. A ver si Cervera, más que con un pan, llega con tres puntos debajo del brazo, y una tarde épica que sumar a la historia del racinguismo.

Eso sí, los que pretendan ir al campo a jalear al rival, esperemos que se vayan lo más contrariados posible. No es que haya que aplicarles lo que les corea la Gradona cada vez que los espectadores oportunistas celebran los tantos de un grande, pero si hoy vas a El Sardinero, que sea para gritar: ¡Aúpa Racing!

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 1:55 | 0 Comentarios | Enviar

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