Jueves, 08 de marzo de 2012

Juanjo deja el banquillo y vuelve al despacho, pero no elegirá a su sustituto

Juanjo González ya no es el entrenador del Racing. Ayer, contra pronóstico, el club hizo público su cese a través de una nota que envió a las 10:50 horas a todos los medios de comunicación. De un día a otro, el director general y los administradores concursales decidieron cambiar de opinión y tras haber sido ratificado, Juanjo fue destituido. Su segundo y tercero, Fede Castaños y Pablo Pinillos, se hicieron cargo del entrenamiento al que acudió el asturiano para explicar la decisión a los futbolistas. «Todo se ha debido al tema mediático», explicó Castaños en rueda de prensa. Por la tarde, Juanjo explicó a EL DIARIO MONTAÑÉS que «acata la decisión», pero asegura que «nada tiene que ver con lo deportivo». Hasta el 30 de junio seguirá en el club desempeñando el cargo de coordinador deportivo, pero «no voy a elegir a mi sustituto».

La situación que se vivió ayer en el Racing fue, cuando menos, extraña. Todo se remonta a la noche del martes cuando Santiago Ruiz Asenjo y Antonio Corino llamaron al técnico asturiano para reunirse con él. A la cita también habían sido convocados Castaños y Pinillos. En un primer momento, al exentrenador la citación le llamó la atención ya que la noche anterior (el lunes) se había reunido con los gestores en El Sardinero. En ese encuentro recibió el cariño, la comprensión y los ánimos de los dirigentes. Pero la máxima que existe en el fútbol, que dice que a entrenador ratificado, entrenador cesado, terminó por cumplirse. En la segunda reunión, primero se entrevistaron con el técnico asturiano, posteriormente con Fede y Pablo y por último con los tres juntos. Sin embargo, Juanjo tras la marcha de sus compañeros conoció de primera mano la decisión del club.

Los gestores, al entender que la decisión podía se injusta -fueron ellos los que le presionaron en su día para aceptar el encargo hasta final de temporada- le ofrecieron el poder continuar como coordinador deportivo, su antiguo cargo hasta final de temporada. Una forma de compensarle por los agravios a los que ha sido sometido. Y es que, como explicó Juanjo a este periódico, la decisión «no tiene nada que ver con lo deportivo». Ni siquiera en el comunicado oficial se alude a la última mala racha de resultados. «No tengo argumentos para valorar la decisión, la entiendo pero no la comparto», aseguró el asturiano al que su destitución le ha cogido por sorpresa. Eso sí, con las buenas formas de las que ha hecho gala desde que llegó al cargo, aseguró que los gestores «son gente honrada que buscan lo mejor para el Racing».

Continuará en las oficinas

Pero Juanjo seguirá trabajando en el club, al menos hasta el 30 de junio. «En la charla comentaron que había alguna parcelas que estaban algo abandonadas y me han pedido que les ayude de cara a los futuros acontecimientos que pueden suceder (la Junta del 19 y 20 de mayo». En este sentido, aseguró «que está valorando aceptar el cargo»», aunque quiso dejar claro que «no voy a elegir a mi sustituto. Si con mi destitución se busca lo mejor para el equipo no tiene sentido que yo forme parte en la elección de mi relevo». En este sentido, recalcó que «lo que sí haré, si me lo piden, es dar datos o nombres, pero nunca elegir». Esa será labor de los administradores concursales y del director general.

Mientras, Juanjo ocupará el tiempo desempeñando su antigua función en los despachos. Acompañará a Luis Fernández, único técnico que tenía el club en las oficinas del estadio, en la labor del día a día. Hasta que aparezca su relevo, Castaños y Pinillos trabajarán con la plantilla en los entrenamientos. Como suele ser habitual en estos casos, ayer trabajaron con mayor intensidad y se vio más implicación por parte de los futbolistas.

«Nos salvamos seguro»

Con el cese de Juanjo el triunvirato se deshace, aunque como asegura el extécnico el ambiente entre ellos «es bueno». «Con Fede y con Pablo he trabajado muy a gusto y ante los comentarios que en ocasiones han surgido no hay que buscar fantasmas», aseguró. Sin embargo, sabe que es casi imposible que a partir del 30 de junio -fecha en la que expira su contrato- su futuro pueda seguir estando en el club. «Llevo mucho tiempo aquí y estoy muy a gusto en el club y la ciudad, pero la situación se ha complicado en el tiempo», explicó Juanjo.

De lo que no tiene ningún tipo de dudas es de que el club terminará evitando el descenso. «Ya lo he dicho. Si cuando estaba en el cargo de entrenador estaba absolutamente convencido, ahora más. Lo importante es llegar vivos, a no más de tres o cuatro puntos, al último mes de competición. Pongo la mano en el fuego de que lo conseguiremos», concluyó el exentrenador verdiblanco.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 17:57 | 0 Comentarios | Enviar

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