Mi?rcoles, 11 de enero de 2012

Con los titulares, tampoco...

Dijo el entrenador que es cabeza visible del 'triunvirato', Juanjo González, que el Racing iba a salir «con todo» a intentar eliminar al Mirandés de la Copa del Rey. Y cumplió su palabra. El técnico alineó a un equipo de gala, con la excepción de Tziolis en lugar del lesionado Diop, para remontar el 2-0 adverso que los cántabros se trajeron del municipal de Anduva (lo de Mario en portería no cuenta). Lo que ocurrió es que ese 'todo' del Racing tampoco pudo con el Mirandés. Un equipo de Segunda División B. Con los suplentes, no. Con los titulares, tampoco. Alguno pensó que tal vez hubiera sido bueno invertir el orden de las alineaciones. Puede que el resultado fuese, al final, el mismo. O puede que no...

El once verdiblanco apenas se parecía en cuatro jugadores -Mario, Torrejón, Munitis y Stuani- al equipo que sonrojó al racinguismo el pasado martes en Miranda. Además, como puntos de interés en el partido, estaba el regreso de Kennedy al once titular y si el canterano Alvaro González metía en cintura al mediático empleado de banca Pablo Infante. Enfrente, un Mirandés también con su once de gala. Un equipo que no se puede quejar de su afición. Mucho tuvo que chillar ayer la 'gradona de los malditos' para acallar al millar y medio de mirandeses que no paraban de animar a su equipo. 'Sí se puede', coreaban de cuando en vez. La vez que más fuerte lo cantaron, tras el gol de Munitis que ponía la incertidumbre en la eliminatoria. Era el primer gol del capitán desde que el 17 de octubre de 2010 anotase uno frente al Almería. Fue el mejor de los verdiblancos hasta que la expulsión de Bernardo obligó a retocar líneas y se marchó a cambio de Christian. Munitis se quedó cerca de su gran noche.

Y es que a Infante nadie podía robarle el protagonismo de la eliminatoria y el mediático jugador burgalés fue el encargado de ajusticiar al Racing. En el partido de ida, ya volvió locos a los suplentes del Racing. Ayer, en la primera parte, Álvaro logró contenerle a duras penas, aunque el empleado de banca dejó algunos detalles de jugador de clase. Pero otra jugada suya, en el segundo tiempo, provocó el penalti, el gol y prácticamente la sentencia de la eliminatoria. El Racing apuntaló el monumento al futbolista humilde, la historia del banco, su fidelidad al Mirandés y el recuerdo de que en las provincias sin equipo grande (el Burgos 'murió' hace años) les cuesta hacer carrera hasta a los buenos jugadores.

Se acabó la racha

Con la eliminación, la buena estrella del 'triunvirato' en Liga -dos victorias y dos empates- se estrelló en la Copa. Y a manos de un equipo, el Mirandés, que ha ganado a los verdiblancos con toda justicia. No es que sea el Barça de Guardiola, pero es un equipo con mayúsculas. Solidario, con buenos jugadores y con un gusto por el toque que cuesta ver en equipos de esa categoría. Se acabó la Copa. El cuento de la lechera de 'si ganamos al Mirandés, y luego al otro, y luego en semis...» El cántaro se rompió antes de lo esperado. Y se rompió con el once de gala...

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:34 | 0 Comentarios | Enviar

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