Domingo, 08 de enero de 2012

La extraña imagen de Munitis en el banquillo

No era un clamor, pero sí una leve duda, una pregunta que la afición racinguista se formulaba poco antes del inicio del trascendental encuentro de ayer ante el Zaragoza en las gradas y pasillos de los Campos de Sport de El Sardinero. «¿Jugará hoy Munitis». Los datos no avalaban tal incertidumbre. No en vano, después de Toño, el del Barrio Pesquero es el jugador que más partidos ha disputado esta temporada con la camiseta del Racing. Pero el capitán se quedó por primera vez en el banquillo esta temporada por decisión técnica. Una imagen con morbo en medio de muchos debates con el capitán como protagonista.

Aparte de Toño, Adrián, Álvaro, Arana, Cisma y Diop han jugado más minutos que él. Es lógico. Sus 36 años pesan y su forma física ya no acompaña como antes para terminar los partidos. Es titular pero suele ser de los sustituidos. Sólo faltó a la cita frente al Atlético de Madrid. Por lesión. Nunca porque un entrenador -ni Cúper ni el triunvirato- lo decidiera. Sin embargo, la presencia de Munitis en el equipo titular que se enfrentó al Mirandés el pasado martes, abrió la veda de la polémica para los más suspicaces. Al fin y al cabo, tal vez, el partido ante el Zaragoza fuese el día elegido para dar descanso al delantero racinguista. Y así fue. Contradiciendo las apuestas de quienes ya se lo imaginaban formando parte de la delantera junto a Adrián, Arana y Stuani, Munitis comenzó el partido desde el banquillo, dejando su puesto a un Acosta que ya ve lejos su lesión en el menisco y que fue uno de los jugadores que en más dificultades puso a la defensa rival.

Sin embargo, ni el buen juego del Racing, ni el gol de Bernardo al final de los primeros 45 minutos, dejaron en blanco a Munitis. Saltó a calentar junto a Kennedy y Jairo con el ánimo por las nubes. El 10 demostró sus galones liderando las carreras de los suplentes por la banda del campo. Pero hubo que esperar al minuto 81 del encuentro para que Juanjo González le ordenase despojarse del chándal.

Para aguantar

El triunvirato escogió para salir del césped a Acosta, al que prefirieren aún reservar para que llegue en óptimas condiciones al final de la temporada. Parte de la grada no entendió el cambio y los aplausos de despedida al argentino se confundieron con los silbidos contra la decisión técnica. El debate lleva ya un par de temporadas centrado en Pedro.

No había mucho tiempo para demostrar gran cosa. Sólo quedaba aguantar el resultado a favor y, en esas circunstancias, la experiencia vale más que nada. Eso debieron de pensar en el banquillo. Primero, intentó aprovechar su frescura en los últimos lances del encuentro para presionar al rival en su campo, participar en las jugadas que pasaban por sus botas y tratar de dormir un choque que ya no se le podía escapar al Racing. Final y victoria. Con foto del capitán en el banquillo para la historia. El martes, ante el Mirandés, no parece que vayan a sacarle otra foto igual.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:43 | 0 Comentarios | Enviar

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