Mi?rcoles, 14 de diciembre de 2011

Reconocimiento al gran capitán

Pedro Munitis no es el jugador del Racing que más veces ha vestido la camiseta del club porque ese honor aún lo tiene José Ceballos. Pero convertirse en el futbolista que en más ocasiones la ha defendido en Primera División (286) es digno de elogio y reconocimiento. Por eso, el Racing, las Peñas y el propio futbolista consensuaron festejar el dato en el encuentro de anoche frente al Rayo Vallecano en la Copa, en lugar de ante el Villarreal, el pasado 3 diciembre, que fue cuando el del Barrio Pesquero superó al guardameta de Pámanes. Un homenaje emotivo pero ante el poco público que decidió pasar frío para animar a los suyos y valorar la gesta del 'gran' capitán.

El ariete verdiblanco es un persona introvertida. Los homenajes no van con él, aunque sabe agradecerlos. Sin embargo, el de ayer fue especial. Fue él quién decidió el día y la hora. No quiso ante el Villarreal y tampoco el próximo domingo ante la Real Sociedad. Como requisito imprescindible tenía que celebrarse en una jornada que no estuviera convocado, por eso accedió a que fuera anoche. Vestido de calle y con gesto sonriente, se 'enfrentó' a uno de sus peores rivales: la timidez.

Y es que desde el club trabajaron para disponer sobre el terreno de juego todos los elementos que aprecia el futbolista cántabro. Para calentar el ambiente, el famoso «¡illa, illa, illa, Munitis maravilla!», comenzó a sonar por la megafonía. Un grito de guerra que desde la Gradona hicieron suyo durante los minutos que duró el acto.

Nada más salir al césped, se topó con un pasillo de niños de la Agrupación Deportiva Barrio Pesquero que le recibieron. Después, María Gautier, presidenta de su peña, le entregó un obsequio. Emocionado y sonriente como nunca, Pedro se fue acercando hacia el centro del terreno de juego. En esta ocasión no lo hizo en pantalón corto y eso le ponía todavía más nervioso.

Llegó el turno de las secciones inferiores. Todos los capitanes verdiblancos se dirigieron hacia él para imponerle el brazalete de capitán. Un gesto que agradeció, ya que Munitis es para los más jóvenes del Racing la referencia y el espejo donde cada día se miran para poder llegar un día a la élite del fútbol.

Pero el momento más emotivo de la noche, fue cuando vio al cura de su barrio, Alberto Pico. Ambos se fundieron en un caluroso abrazo, antes de que el párroco le entregara una camiseta que resumía el porqué del homenaje. «Gracias Pedro», ponía en la parte delantera y por detrás, «Racing-Villarreal 286... en Primera». Lo de los puntos suspensivos tiene explicación. Y es que aún no se sabe cuántos más jugará con el club de sus amores. Cuanto más veces lo haga, más alto pondrá el listón aún para todos aquellos que quieran igualarle o superarle.

Su hijo hizo el saque

Por último y cuando Munitis pensaba que todo había acabado, el Racing le sorprendió con uno de los secretos que le tenía preparado. Su hijo saltó al terreno de juego, también vestido de calle, con el balón para hacer el saque de honor. Aunque Pedro también chutó, el oficial de se lo dejó a su pequeño. Con cara de padre orgulloso le contempló a la vez que agarraba del brazo al padre Pico.

Después, discreto como siempre, se retiró para sufrir desde la grada con el debut copero del Racing. Contempló los dos goles de Stuani, el de Ariel y otros dos del Rayo Vallecano. Terminó el encuentro y comenzó su particular cuenta atrás, pensando en su próximo enfrentamiento.

El domingo ante la Real Sociedad, en El Sardinero, se olvidará de todo lo vivido anoche e intentará que la grada vuelva a cantar el «illa, illa, illa, Munitis maravilla».

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:04 | 0 Comentarios | Enviar

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