Lunes, 12 de diciembre de 2011

Álvaro silencia San Mamés

El racinguismo había celebrado la 'semana del Youtube'. Buscó a Radchenko desplomarse de rodillas en San Mamés después de firmar una vaselina perfecta sobre la salida de Juanjo Valencia. Más de uno, recorrió el pasillo de casa de arriba a abajo con el índice pegado a los labios para homenajear a Tchité. Para muchos, esos dos goles viven en la vitrina de los títulos que los cántabros no tienen. Lo de ayer no fue para tanto pero, al menos, habrá algún tanto que buscar por Internet y un punto de renta. Y eso que resulta difícil marcar cuando un equipo juega sin delanteros. Por eso, tuvo que ser Álvaro, un defensa, y en el descuento el que, esta vez sin gestos, dejara a La Catedral en silencio. Empate cuando los colmillos más críticos ya estaban demasiado afilados.

Y es que el ruso y el africano de los cinco países que Cantabria puso en el buscador de vídeos eran delanteros, nueves. Y, de eso, ayer no había de salida en el campo. Juanjo González apostó por otra cosa y el resultado, en la primera parte, fue un equipo que jugó en un solo campo, el suyo. Al Athletic le valió con empuje para dominar. Ni siquiera necesitó ese fútbol del que presumen los fanáticos seguidores de Bielsa. El Racing siempre estuvo atrás. Por eso, Toño vio demasiados balones de cerca. Volando sobre su área o enroscados entre las piernas de los defensas. No le tiraron mucho, pero su cuello tuvo que trabajar de lo lindo mirando de derecha a izquierda y al revés. Pasó en el cuatro, con un tiro de Herrera tras varias alternativas en las dos bandas, y en el doce, con un balón muerto a metro y medio de la línea.

Siempre se dijo que en San Mamés no hay que dar de comer balones parados a los leones. A los 24, el Athletic llevaba seis córners a favor (el Racing, ninguno) y cuatro faltas al borde del área. A eso se sumó una cesión de Cisma para quemar los pies de su portero aderezada con una guarnición de despistes y facilidades a su espalda. Pero, con todo, los vascos no eran capaces de celebrar nada. A sus merodeos sumaron un poste y una bola que Arana sacó sobre la línea.

Contadas excepciones

Por parte visitante, una galopada del andaluz rematada con tiro alto y una contra con pase de Serrano y disparo final de Diop. Esa debía ser la idea del banquillo cántabro. Ese debía ser el plan. Robar y correr. El Athletic había acampado en área cántabra y atrás dejaba espacios. Riesgo. Pero del riesgo al miedo hay una franja de campo bastante amplia. Justo la que el Racing apenas pisó.

Y así siguió en la segunda parte. Más llegadas del Athletic, convertido en un martillo poco preciso pero constante. Desde la primera jugada. Sin florituras, pero con insistencia. Sin Llorente, pero con Toquero. El estilo del Athletic fue el que define a su delantero suplente: mucho empuje y escasa calidad. Los rojiblancos notaron la falta de su referencia, un futbolista al que se le abre el apetito especialmente cuando escucha la palabra Racing. Es decir, que a los locales les faltaba su hombre gol y los visitantes jugaron sin él.

También hubo diferencias en los banquillos. A los 68 minutos, el equipo que dominaba el partido había agotado sus cambios. Alguno pensaría que esas son las cosas por las que a Bielsa le llaman loco. Pero, en la parte contraria -y con su equipo sin pisar el área en la que se ganan los partidos- el único intento fue quitar a Arana (que había creado bastante más peligro que Adrián, Munitis y Serrano) para meter a Acosta. Cuestión de extremos y de apuestas. Uno apostó por la victoria y tres -los que dirigen al Racing- por el empate.

Cuando poco más de diez minutos después, Aurtenetxe se elevó por encima de Álvaro para marcar, en el casino del fútbol ya daban por ganador al argentino. Fue Toquero el que centró desde la banda. El defensor lebaniego se encontró con dos jugadores libres de marca y, en su intento de cerrar a los dos, no cerró a ninguno. Bielsa y la Catedral ya ponían las manos sobre un botín fácil en la mesa de juego. Sin haber hecho ni siquiera un gran partido.

La sorpresa

Y es que los cántabros no tenían cartas y parecían, además, haberlas jugado demasiado mal. La vuelta de Serrano a la titularidad se quedó en otra tarjeta amarilla por protestar, Adrián no viajó de verdad a Bilbao y Munitis sumó una nueva semana de infortunio. Luque saltó en el tramo final y, ya por debajo en el marcador, Juanjo González sacó al delantero que marcó la pasada semana. Cuando Stuani pisó el césped era ya el minuto 86 y el Racing no había disparado a puerta en toda la segunda parte. Pero el fútbol es tan impredecible como la ruleta o el póker. Hasta la última mano...

Julián Luque avisó con un disparo de alevín desde el borde del área cuando el reloj agonizaba y tras haber intentado una galopada que frenaron con tarjeta. Acosta se revolvió en la banda pero su serpiente sobre la hierba le dejó sin fuerzas para centrar o tirar. El Racing quería hacer turismo en terreno desconocido hasta entonces en el último suspiro. Por eso, pisó más el área vizcaína en el descuento que en toda la segunda mitad. Como dicen los tópicos, a la desesperada.

Y así, en esos minutos que mataron a Cúper varias veces, en ese tiempo que se ceba siempre con el equipo sufridor, Diop sacó la falta con la que empezará el vídeo que se buscará para recordar un punto conseguido en San Mamés. Minuto 92. Al segundo palo. Con rosca. Al futbolista que no pudo saltar para frenar el tanto del Athletic, al que había secado a Muniain con un marcaje perfecto, al que mejor representa los valores de este Racing superviviente que se la juega el domingo que viene fuera de un campo, le llegó su segundo de gloria. Álvaro González, canterano, lebaniego y lleno de amor propio, detuvo el tiempo y el espacio para elevarse y silenciar San Mamés. Un gol para empatar. Para seguir soñando. Para buscar en el Youtube cuando haga falta orgullo...

Ficha técnica:


1 - Athletic Club: Iraola, Javi Martínez, Amorebieta (Ekiza, min.69), Aurtenetxe; Iturraspe, Herrera, De Marcos (David López, min.64); Susaeta (Gabilondo, min.61), Toquero y Muniain.

1 - Racing de Santander: Toño; Álvaro, Bernardo, Torrejón, Cisma; Munitis (Stuani, min.86), Pape Diop, Colsa, Serrano; Arana (Acosta, min.59) y Adrián González (Luque, min.79).

Goles: 1-0, min.80: Aurtenetxe. 1-1, min.92: Álvaro.

Árbitro: Del Cerro Grande (Comité madrileño). Mostró tarjeta amarilla a los locales Iturraspe e Iraola, y a los visitantes Arana, Colsa, Munitis y Cisma.

Incidencias: Unos 34.000 espectadores en San Mamés. Tarde fresca y terreno de juego en buenas condiciones. Decimosexta jornada de Liga. Realizó el saque de honor la recientemente proclamada campeona del mundo de 'bodyboard' Eunate Aguirre.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 17:53 | 0 Comentarios | Enviar

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