Mi?rcoles, 30 de noviembre de 2011

Cúper firma su rendición

El argentino Héctor Cúper presentó ayer su dimisión como entrenador del Racing dando, así, otra vuelta de tuerca al comprometido momento en el que, se mire por donde se mire, se encuentra actualmente el club. Incapaz de aguantar una situación ya inaguantable, el técnico, que deja al equipo mirando al abismo, hizo pública una decisión que venía meditando desde hacía algunas semanas y en la que se enrocó tras el encuentro contra el Mallorca, en el que se dio una última oportunidad antes de rendirse.

Tocado y hundido, el argentino se echa a un lado dejando paso a Juan José González, Fede Castaños y Pablo Pinillos, tres miembros de la secretaría técnica del Racing que se harán cargo de la primera plantilla a partir de hoy dice el club que «transitoriamente», aunque todavía está por ver si el consejo de administración decide invertir en la contratación de un nuevo técnico el dinero que se va a ahorrar por la renuncia de Cúper.

Los malos resultados deportivos -sólo una victoria en 13 partidos- pero especialmente las insoportables condiciones en las que trabajaba, han forzado a Héctor Cúper a firmar una rendición voluntaria. Era la única manera que tenía de marcharse de aquí, renunciando, considerando que el consejo de administración no podía cesarle porque ello conllevaba un desembolso que los administradores concursales ni contemplaban ni iban a autorizar dada la situación financiera en la que se encuentra actualmente la institución.

En otras circunstancias, y a la vista de tanta pobreza deportiva, lo normal es que el consejo de administración ya se hubiera planteado la destitución del sudamericano. Pero en estas, y a la vista de tanta pobreza económica, la marcha del técnico dependía única y exclusivamente de él mismo, de Cúper, que podría haber seguido hasta final de temporada así el Racing hubiera perdido 37 partidos pero que ha preferido irse «para no perjudicar más al equipo», según explica el entrenador a través de un comunicado de prensa.

En la nota, que ni siquiera redactó él mismo, el argentino aporta además otras razones a su marcha, «que se produce para evitar que noticias negativas sigan afectando a los futbolistas y para terminar cuanto antes con esta situación, que puede provocar la distracción del objetivo esencial; ganar el próximo encuentro al Villarreal».

Obviamente, hay algunas más. Los constantes sucesos que se vienen produciendo tanto en el ámbito institucional como en el social; sus permanentes desencuentros con algunos hombres de peso dentro de la plantilla, que hacía ya algún tiempo que no creían en él, y sus repetidos fracasos el banquillo, donde ya se sentaba muy justo de crédito, han pesado, desde luego, en su decisión.

Silencioso

Cúper, que se va llevándose consigo a los dos colaboradores que se trajo en su aventura en Santander -Carlos Fantagucci y Ángel Puebla- lo hace silencioso. Sin zumbidos. Sin declaraciones incendiarias. Sin aires vengativos. Sin rencores. Con apenas unas líneas en una nota en la que el argentino agradece al Racing «la confianza que depositó en mi al inicio de la campaña, así como el apoyo que he recibido desde el primer momento».

«Lamento esta situación -añade- y no haber podido obtener más victorias que nos hubieran dado una mayor tranquilidad. Los resultados no han acompañado y lo mejor es que separemos nuestros caminos. De corazón, deseo lo mejor para el Racing y para toda su afición, que siempre tendrá en mi a un colaborador y un hincha más».

En el mismo comunicado, el club precisa que la decisión del entrenador, «consensuada por las dos partes», ha sido adoptada «en una reunión mantenida en los campos de Sport de El Sardinero en la que el técnico analizó con los responsables de la entidad la situación de dificultad para el equipo planteando, como mejor solución, su desvinculación contractual».

Una reunión en la que no estuvo el presidente, Francisco Pernía -que anoche emprendía su viaje de regreso de Brasil, donde intentaba cerrar la venta de la institución- pero a la que sí acudieron la mayoría de los miembros del consejo de administración encabezados por el consejero delegado y mano derecha de Pernía, Roberto Bedoya, así como uno de los representantes de la administración concursal, Santiago Ruiz Asenjo, quien fue informado de la renuncia del entrenador y puesto al corriente de las opciones que con la marcha del argentino Héctor Cúper se plantean para el banquillo.

Entrenador o delantero

Para salir del paso, ante el Villarreal, el club ha apostado por la terna González-Castaños-Pinillos, que hoy dirigirán su primer entrenamiento con la primera plantilla y el próximo sábado, día 3, dirigirán al conjunto verdiblanco frente al 'submarino amarillo'.

Una solución «transitoria», como reconoció ayer el propio Racing, que bien podría alargarse hasta el final mismo de esta temporada o recortarse hasta la entrada de un nuevo entrenador.

Si se diera el primer caso -que el club apostara por el triunvirato- el consejo de administración dispondría de casi medio millón de euros (el contrato de Cúper hasta junio) para lanzarse al mercado de invierno a la búsqueda de un delantero que ayude al equipo a salir de la dificilísima situación en la que está a consecuencia de su déficit de gol. Si se diera el segundo -que el club apostara por un nuevo entrenador- el consejo tendría que valorar tanto los tiempos como las circunstancias en que el nuevo técnico aterrizara en Santander.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:16 | 0 Comentarios | Enviar

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