Martes, 29 de noviembre de 2011

El grupo de Pernía compra más acciones que las peñas para controlar el Racing

El consejo de administración del Racing dejó caer ayer un auténtico bombazo sobre el campo de batalla en el que los accionistas minoritarios y el grupo liderado por Jacobo Montalvo y Nereo se atizaban por el dominio del club y, con una operación casi militar, aniquiló a ambos adquiriendo por 40.000 euros las acciones suficientes como para llegar a la Junta General de Accionistas con el camino al poder completamente despejado siempre que el actual dueño, Alí Syed, no utilice su mayoría accionarial. La maniobra del grupo que encabeza Pernía, que fue ejecutada por un conjunto de empresarios cántabros afines al presidente, garantiza a éste el control absoluto sobre el gobierno de la institución ante la posible llegada de un grupo de inversores que el propio Pernía intentaba cerrar ayer en Brasil y arruina la esperanza del accionariado de base de acceder al mismo.

La bofetada fue estruendosa tanto para la Asociación de Peñas Racinguistas, que representaba a los accionistas minoritarios, como para el empresario José Nereo, que velaba por los intereses de Montalvo. Era el último día para suscribir acciones dentro de la segunda fase de la ampliación de capital activada a mediados de mes por el consejo de administración. Era el 'día D'. De la fortaleza económica que ambos exhibieran (en teoría) debía salir el grupo que habría de llegar a la Junta de Accionistas con la ventaja accionarial suficiente como para coger el timón del club.

La junta directiva de la Asociación de Peñas Racinguistas se tiró la mañana en la puerta del banco recogiendo donativos de aficionados que no querían que el Racing cayera en las manos de Dimitri Piterman ni directa ni indirectamente. Reunió 8.312,59 euros que a las dos menos cuarto cambió por 1.629.921 acciones. Feliz, porque creía haber dado un golpe, Colsa, se fue a su casa a esperar acontecimientos.

En contacto permanente con Jacobo de Montalvo, que no quiere perder de vista el manejo del club en tanto la Justicia no le devuelva las acciones que le vendió a Alí Syed, José Nereo, que ya había acudido a la primera fase, sacó de la cartera 7.500 euros y se compró 1,5 millones de acciones, que, sumadas a las que ya había adquirido en la primera fase, le ponían por delante en tan frenética carrera por asumir el mando de la entidad. Igualmente feliz, porque su operación liquidaba a su adversario, Nereo aguardó noticias con los suyos.

La 'bomba'

Casi seis horas después de firmarse ambas operaciones, y mientras Colsa y Nereo hacían sus cuentas, el Racing emitía un comunicado de prensa en el que informaba de los resultados obtenidos de esta segunda fase de la ampliación de capital dejando completamente helados a los dos contendientes.

«En la segunda fase han participado 40 accionistas que han adquirido 12.295.274 acciones, con un desembolso de 62.705,90 euros». No podía ser. Si los pequeños accionistas habían invertido unos 6.000, los peñistas poco más de los 8.000 y el grupo Montalvo/Nereo 7.500, la suma se aproximaba a los 22.000. «No lo entiendo», decía Colsa preocupado. «No puede ser», exclamaba Nereo angustiado.

El resto hasta los 62.705 euros (otros 40.000) los había inyectado 'in extremis' -quien lo hizo sabía cual era la cantidad precisa para 'tumbar' incluso una posible alianza general de todos los accionistas minoritarios- un grupo de empresarios cántabros afines al actual presidente del Racing, Francisco Pernía, y a sus miembros actuales del consejo de administración, que, así, se garantizaban la posición de fuerza mayor con vistas a la próxima Junta General de Accionistas, que se celebrará el día 18 de diciembre y en la que, no hay que olvidar, todos ellos van a presentar su dimisión tal y como anunciaron hace ahora un mes.

Con tan sorpresiva operación, el grupo afín a Pernía disipa la mayoría de las interrogantes que colgaban de la asamblea, en la que el pequeño accionariado volverá a ser un mero espectador de todo cuanto vaya a suceder a pesar de que esperaba haber representado un rol muy diferente.

Aplastada toda su competencia con un golpe seco de talonario, al consejo de administración actual sólo le queda esperar dos acontecimientos que, en condiciones normales, no van a producirse antes del próximo día 18 de diciembre. Uno, la posibilidad de que el empresario indio Alí Syed se presentara en Santander para aplastarle con el peso de su paquete accionarial. Tiene el 99,8% de los títulos. Y otra, la posibilidad de que la Justicia resuelva el 'caso Montalvo' y le devuelva al español tan abrumadora mayoría.

Un inversor

Si nada de esto acontece, entonces el grupo afín a Pernía controlará la asamblea y elegirá un nuevo consejo de administración de su gusto en cuyo seno aguarde la hipotética llegada de cualquiera de los grupos de inversores con los que el actual presidente del Racing negocia la venta del club.

Si es que para entonces no ha llegado, porque es muy posible que si ayer ejecutó esta rauda operación fuera porque los interesados en comprar el club también estén interesados en que, llegado ese día, la institución no esté en manos extrañas sino bajo el control de quien pretende vendérselo. Que puede ser la misma persona que antes del próximo día 18 de diciembre autorice y firme la apertura de una segunda ampliación de capital a través de la cual introducir al nuevo dueño con las garantías accionariales suficientes.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 17:42 | 0 Comentarios | Enviar

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