Jueves, 24 de noviembre de 2011

Los accionistas sólo han inyectado mil euros a la ampliación de capital

Los 60 accionistas que tenían derecho a acudir a la segunda fase de la ampliación de capital que el consejo de administración del Racing reactivó el pasado día 13 de noviembre han retirado menos de mil euros -en total- de los cerca de 3,8 millones que se dejaron sin cubrir durante la primera, una cantidad muy por debajo de las expectativas (que no eran tan altas) y que evidencia el escaso interés que entre los accionistas ha suscitado un periodo de compra que concluye el próximo lunes.

Como es sabido, el consejo de administración activó en su momento la primera fase de la ampliación con la idea de inyectar 3,8 millones de euros. A aquella operación se presentaron 60 accionistas que suscribieron sólo 5.743,44 euros. El resto, osea, casi la totalidad de esa inyección, quedó para una segunda fase a la que sólo podían presentarse los concurrentes a la anterior y que, a cinco días escasos de que concluya -el lunes, día 28- no ha significado sino la compra de menos de mil euros.

Que el movimiento producido haya sido tan escaso obedecería, fundamentalmente, a dos razones. La primera -y más importante- al hecho de que quien esté pensando en asumir el control del club haciéndose con la mayoría accionarial no necesita acudir a esta ampliación de capital, en la que comprando los 3,8 millones de euros obtendría no más del 30% de los títulos de la entidad. Le basta con esperar a una segunda ampliación -hoy en fase durmiente- para acaparar la mayoría.

Y la segunda a la posibilidad de que los pequeños accionistas hayan decidido esperar hasta el último día para saber si con los títulos que poseen ahora les resultará suficiente para alcanzar su propósito (controlar el club) o, por contra, el movimiento de un tercero les obliga a moverse a ellos.

Papeles mojados

En el primer caso, parece evidente que ninguno de los grupos de inversores que están interesados en comprar el Racing vaya a significarse en esta segunda fase, a la que podría acudir de la mano de cualquiera de los 60 accionistas con derecho a acudir a la compra. A no ser, claro, que no se conforme con el control de la institución a través del 65% del accionariado y pretenda hacerlo con un porcentaje tan superior como innecesario.

Y en el segundo de los casos, resulta obvio que ninguno de los pequeños accionistas que ambicionan participar del gobierno de la entidad vaya a poner sobre la mesa desorbitantes cantidades de dinero, a sabiendas de que la irrupción de un grupo inversor en una segunda ampliación iba a convertir sus títulos en papeles mojados.

Así las cosas, ni el consejo de administración ni los administradores concursales esperan de esta segunda fase mayores aportaciones que las resultantes de la primera y, aunque «nadie descarta nada», ya aguardan a la hipotética apertura de una segunda ampliación de capital -lo cual revelaría la existencia de un comprador en toda regla- a través de la cual llegue al club una alternativa solvente a la posibilidad de que la entidad quede en manos del pequeño accionariado.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:28 | 0 Comentarios | Enviar

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