Mi?rcoles, 23 de noviembre de 2011

Cúper entra en el debate

Cuando Álvaro marcó, con mala fortuna, en propia puerta, muchos aficionados optaron por abandonar El Sardinero y así poder evitar el atasco que se produce al término de los partidos. Y eso que aún faltaban 35 minutos para el final del partido. Muy pocos confiaban en la posibilidades de una remontada que alimentó, en parte, Arana con su gol. Pero fue un espejismo. Después, se repitió el guión de siempre. El equipo no termina de carburar, el entrenador no consigue dar un giro a la situación y, lo que es peor, algunos aficionados parecen resignados y entregados. Pero la pregunta que todos se hacen es ¿quién es el verdadero responsable?

La situación que la entidad ha vivido durante el verano ha hecho mucho daño, tanto en lo deportivo, como en lo económico o social. Sin embargo, en las últimas horas han comenzado a sonar voces que señalan al entrenador como uno de los principales responsables. El argentino, por su parte, no está contento con su situación. De hecho, una derrota el domingo podría hacerle pensar en la dimisión. Al menos, eso circulaba ayer en su entorno. Sin embargo, él siempre se ha dicho que «el día que no esté motivado seré el primero en marcharme». La última vez que habló con el Consejo de Administración fue la semana pasada y les trasladó el mismo mensaje optimista.

2. A mí no me parece que el problema del Racing sea Héctor Cúper. El mayor inconveniente que tiene que afrontar el argentino es que los jugadores buenos del plantilla están lesionados o se han recuperado recientemente como Cosla , Tizolis... Además, el equipo no tiene delanteros. El argentino está planteando los partidos con una táctica defensiva, jugando a meter un gol para ganar el partido por uno a cero. No es el único culpable.

3. Sí. Es un claro indicador de lo que está pasando en la sociedad con otros temas. La gente está desencantada con casi todo. Hay crisis y todo el mundo está descontento y si, además, tu equipo no te da alegrías, los aficionados prefieren quedarse en casa viendo la tele. Pero esto no sólo sucede aquí, pasa en todo el país. Aunque he de reconocer que en Santander la gente está algo apática con el equipo.

2. Yo era de los que confiaba al principio en Cúper, pero cada jornada que pasa voy perdiendo el optimismo en él. La razón del cambio es porque no ha conseguido mejorar en nada al equipo desde la pretemporada y, ahora, eso es un problema. Yo parto de la base de que el nivel del equipo es bajo, pero precisamente por eso confiaba en su capacidad para sacar lo mejor del grupo. Además, tengo dudas de que esté utilizando los hombres idóneos para conseguir este objetivo. Y es que cuando algo no funciona lo mejor es hacer cambios de sistemas o de hombres. El lunes era un encuentro clave en el sentido en el que Cúper podía perder credibilidad que le quedaba. El equipo juega igual cuando va perdiendo y cuando va ganando y el técnico no busca soluciones en el banquillo y tampoco agota los cambios. Da la sensación, desde fuera, que tiene problemas con algunos futbolistas.

3. Quizás, pero lo último que podemos hacer es echar la culpa a la afición. Desapego sí que existe, desilusión también, pero con absoluta justificación. El aficionado también está cansado de ir cada jornada el estadio y no ver nada de fútbol.

2. No. Sé que hay una corriente que pide su cabeza, pero no es la solución. Si hubiera un desorden de organización, una situación de enfrentamiento con los jugadores... lo entendería, pero ahora no creo que eso sea bueno. Por tanto, Cúper sí.

3. Es normal. Cuando empiezan los problemas económicos, la falta de pago, los líos en los despachos... todo se traslada al campo y los jugadores no se pueden abstraer. Eso influye mucho en el campo, aunque la gente piense que no.

2. No creo en Cúper. Ha demostrado en doce jornadas que no tiene plan b para las situaciones complicadas de los partidos. Siempre que viene un golpe en contra, como un gol, por ejemplo, el equipo se cae por completo y no es capaz de encontrar alternativas como un cambio de sistema, motivar a los jugadores... Después de tantos encuentros disputados, que siempre se repita lo mismo no es casualidad.

3. No hay desapego. Lo que sí puede que suceda es que la gente no esté con la pulsión necesaria como a todos nos gustaría, lo jugadores incluidos. Mi explicación a esta circunstancia es que la situación vivida este verano ha matado al racinguismo: la incapacidad manifiesta del Consejo por resolver el proceso de quiebra. Además, se dieron pie a especulaciones y eso es lo que se ha reflejado en estos partidos. Sin embargo, hay un oasis en este desierto que es la 'Gradona de los Malditos', que es la única que mantiene al equipo en los partidos. Pero he de reconocer que también hay hastío. Y es que la sensación que se ha creado viene dada por falta de credibilidad en el capitulo deportivo, social y económico. Pero desapego, no. La gente no está desenchufada.

2. Da igual que esté Cúper o que sea otro el que ocupe el banquillo. En estos momentos, no se le puede pedir mucho más de lo que está haciendo. No creo que el problema se deba únicamente al entrenador.

3. Sí, que lo hay pero porque nadie sabe a quién debe protestar. Esto provoca que la gente se vuelva indiferente. Sin embargo, hay otros equipos que están mucho peor que el nuestro. Por ejemplo, el Getafe. Allí tienen dinero, Consejo de Administración, presidente, afición... y sólo nos sacan un punto.

2. Da igual Cúper u otro. El problema es que hay tantos casos extradeportivos abiertos que no dejan que el equipo juegue tranquilo. El futbolista no tiene la mente puesta únicamente en el balón y eso es un problema.

3. Quizás, pero si se consiguiera ganar algún partido más, todo cambiaría. Hasta que no pase la Junta del próximo mes de diciembre y se resuelva el tema accionarial, el de la propiedad y el resto de frentes abiertos, no habrá una sensación de tranquilidad.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:29 | 0 Comentarios | Enviar

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