Domingo, 20 de noviembre de 2011

Dos hombres y unos colores

Dos partidos más y llegará a 284. Tres más y, con 285, Pedro Munitis se convertirá en el jugador que más encuentros ha disputado defendiendo los colores del Racing en Primera División. Si juega ante el Málaga y en Mallorca, el del Barrio Pesquero -siempre cauto y al que no le gusta demasiado «hablar de estas cosas hasta que se cumplan»- igualará a José Ceballos al frente de lo que el meta de Pámanes destaca como el logro que «más satisfecho» le ha dejado a lo largo de toda su trayectoria: «En el fútbol todo es opinable salvo la regularidad. Los datos y las estadísticas quedan ahí y uno ha de sentirse muy orgulloso».

El orgullo de encabezar la lista del orgullo se trasladará en apenas unos días, pero parece que queda en las mejores manos. Por lo menos, el propio Ceballos lo tiene claro. Muy claro: «Por los valores que tiene, por dignificar la profesión y ser un profesional extraordinario, por ser un trabajador nato que se lo ha ganando todo a pulso, porque es la viva imagen de lo que debe ser un futbolista de la casa y la defensa de una camiseta tan histórica, por todo lo que significa para la historia del equipo..., no hay mejor persona ni nadie que se merezca más que Munitis» el honor de ser el que más veces vista la camiseta del Racing en Primera División. Quien diría que va a perder su condición.

Pedro Munitis, que sigue sin querer vender la piel del oso antes de cazarlo -previsiblemente ante el Villarreal, en apenas tres jornadas-, apoya en cinco pilares básicos las razones de su dilatada carrera deportiva como verdiblanco de Primera. Comenzando por el indiscutible noviazgo entre club y jugador: «Tanto el Racing como yo hemos querido estar juntos durante muchos años». El segundo, y no menos indiscutible motivo, que durante las últimas temporadas -al menos- «se ha conseguido el objetivo de mantener al equipo en la máxima categoría». Después entran en juego factores como «cuidarse y que te respeten las lesiones», o que el técnico de turno te saque al 'prao' cada domingo: «Por fortuna, todos los entrenadores con los que he trabajado han confiado en mí. He jugado con todos ellos». Por último, y quizá, el aspecto más importante. La ilusión: «Para jugar necesito sentir. Las ganas y las fuerzas de pelear por este equipo están intactas. El Racing me motiva muchísimo y, en otro sitio, seguramente hubiera sido incapaz de conseguir esto».

Para el del Barrio Pesquero también es un hito muy especial superar al gran capitán, «a una persona que tuvo oportunidades de marchar y decidió quedarse en Santander para defender esta camisa». A José Ceballos «le tengo una gran admiración y agradecimiento por cómo me ha tratado siempre, por cómo me ha aconsejado a mí y a todos los que subíamos de la cantera. Fue un gran profesional y un referente para todos nosotros».

La jornada del debut

Munitis recuerda ese respaldo 'paternal' del guardameta casi tanto como el día de su debut ante la Real Sociedad: «Nos quedamos con un jugador menos y entré en el descanso. Estaba un poco 'nerviosillo' pero con muchas ganas de saltar al campo». En ese momento «crees que has llegado a la meta y luego te das cuenta de que sólo estabas en la salida. Aunque suene a tópico, es mucho mas fácil llegar que mantenerse». Pero Pedro se mantuvo, se emocionó al marcar su primer gol ante el Alavés, y pudo vivir momentos muy «especiales» con el Racing: «Mi mejor partido quizá fue el 2-4 del Bernabéu. Ante el Madrid que consiguió una Champions -y que poco después se lo llevó para conquistar otra- y ante nuestra gente, ante miles de personas que se desplazaron a la capital -cómo olvidar aquella Fiesta del Cocido-.

El otro gran recuerdo, y aunque más allá de la Primera División, no puede pasarse por alto: «Jugar en Europa con el Racing es lo mejor que me ha pasado en toda mi carrera deportiva». Para Munitis, noches tan inolvidables como la vivida en Paris «tienen mucho mas valor» que ganar cualquier título con el Real Madrid: «La prueba está en que lo de la UEFA ha pasado una vez en la historia. Y el Madrid, me parece que ha ganado más de un trofeo».

Tantos años al máximo nivel para poder ser partícipe de tantas experiencias es algo que «no te imaginas» en los inicios. Como explica, Ceballos, al principio, «a lo único que aspiras es a llegar, a jugar un partido». Después, pasa el tiempo y se viven ascensos, debuts soñados en Primera -que se lo pregunten al Rayo de Hugo Sánchez-, permanencias, paradas imposibles que mudan en cabeceras de Estudio Estadio o noches históricas como la del 5-0 al 'Dream Team' de Johan Cruyff.Y más cosas. En la convivencia del vestuario uno trata de ser «un buen compañero» y de «hacer equipo» para proteger y convertir a tu club «en una manera de vivir, en un estilo de vida» que te lleva a jugar 284 partidos en Primera División -un total de 431 teniendo en cuenta todas las categorías-. «El Racing me ha dado muchas de las cosas que me ha dado la vida». Y se las sigue dando. Su actual ocupación, la de entrenar a los chavales de las categorías inferiores, es algo que al de Pámanes le «llena plenamente».

A Ceballos sólo le quedaron dos balones por parar: jugar por el título de la Copa del Rey y llegar a ser internacional. «Todos los recuerdos que tengo de la Copa son tristes. De quedarnos siempre a las puertas. El racinguismo, por historia, se merece un día grande y disfrutar de una final». De vestir 'La Roja' estuvo más cerca. Tras su espectacular temporada -la primera en la élite, y en la que siguió a Paco Liaño en la pugna por el Zamora-, su nombre sonó para el Mundial de 1994, el de Estados Unidos. Al final, Lopetegui fue el elegido para completar la convocatoria de Javier Clemente y el gato no pudo hacer realidad «algo con lo que todo futbolista sueña desde niño».

Planes de futuro

Munitis no tiene decidido si esta campaña será la última. No sabe si serán 300 o 400 partidos, lo único que tiene claro es que cuando lo deje seguirá «vinculado al mundo del fútbol» y que el nuevo reto que afronta junto a sus compañeros, el de mantener al equipo en la Primera División, «es uno de los más complicados» a los que se ha enfrentado nunca: «Me haría especial ilusión, después de tanto derrotismo y de tanta gente pensando que había sido una equivocación continuar vistiendo esta camiseta». El del Barrio Pesquero antepone aportar un nuevo granito de arena más y «pelear en una situación adversa» a la posibilidad que tuvo de haberse marchado ya «por la puerta grande».

Para llevar el barco a buen puerto y conseguir un «resultado positivo» al concluir la competición doméstica, los dos protagonistas lo tienen claro. Para José Ceballos, la clave es el esfuerzo: «En lo deportivo, en lo económico, y sobre todo en lo social, lo más importante. En los malos momentos es cuando más tenemos que pelear por un club como el Racing», por un equipo «por el que merece la pena luchar». Para Munitis, lo principal es la unidad: «Cuando los cántabros han estado unidos no han sido capaces ni de conquistarnos. Si lo estamos vamos a ser capaces de sacar esta situación adelante, estoy convencido de que lo vamos a estar y lo vamos a conseguir». Palabra de dos hombres y unos colores. Palabra de historia verdiblanca.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:39 | 0 Comentarios | Enviar

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