Martes, 18 de octubre de 2011

Las mil pruebas de Cúper

Tras siete jornadas de Liga, Héctor Cúper lo ha intentado casi todo. Siete alineaciones distintas, 24 futbolistas empleados, tres debutantes en Primera, una modificación del sistema e infinitos cambios de cromos en los onces titulares y en las convocatorias. Nunca ha repetido. Sin embargo, el técnico argentino del Racing no ha dado aún con la fórmula exacta. Salvo en la portería, todas las líneas han sido objeto de pruebas. Lo fue la defensa hasta que el partido ante el Madrid dio en la tecla. A partir de ahí, empezó el carrusel de ideas en busca del gol. Un laboratorio de experimentos que hace que el míster sea el que más jugadores haya utilizado de toda la Primera División a estas alturas de campeonato.

Cúper sale a alineación por partido. En cada choque ha presentado un once distinto. Cambios meditados en ocasiones y obligados en otras. Ha pasado de colocar lo poco que tenía en Valencia a terminar con Arana de delantero en los últimos minutos del Camp Nou. Pero en esta travesía hay dos momentos principales. El desastre y su consecuencia. El encuentro ante el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón marcó un antes y un después. La derrota (4-0) escoció y hasta seis futbolistas salieron del equipo en el partido siguiente. Tanto, que cuatro de ellos, los 'castigados', no han vuelto a contar para Cúper. Cisma, Osmar, Luque y Arana perdieron la titularidad y no la han recuperado. Adrián, por su parte, ha regresado al once esta última semana en el Camp Nou, pero también sufrió el 'efecto Manzanares'.

«El Racing hoy ha sido un equipazo», aseguró el técnico argentino tras el choque ante el Madrid. Y es que, de hecho, el partido dejó dos conclusiones en cuanto a su rueda de pruebas. La primera, la irrupción de Jairo entre los elegidos. La segunda, la consolidación de una línea defensiva con continuidad. Fin de los experimentos, al menos, en una de las líneas.

Fijos en defensa

Media zaga cambió radicalmente tras la derrota en el Vicente Calderón. Y, desde entonces, cuatro partidos después, no se ha movido. Christian Fernández y Bernardo fueron los beneficiados en detrimento de Cisma y Osmar. Francis y Álvaro son fijos desde el principio. El andaluz se perdió únicamente el primer choque por sanción -fue sustituido por Picón- y, a partir de ahí, lo ha jugado todo. En cuanto al lebaniego, es, con 659 minutos y junto a Toño, el más imprescindible de los 24 futbolistas que ha puesto Cúper (con permiso de Diop, que sólo no ha jugado cuando no ha podido o cuando, por el marcador, ya no merecía la pena). Con los cuatro hombres finalmente elegidos en defensa -y exceptuando el partido del Camp Nou-, el Racing encajó tan solo un gol en tres partidos.

La duda reside ahora en saber si la presencia de un recuperado Marc Torrejón puede tener consecuencias en las decisiones iniciales de Cúper. El catalán fue el jugador que más minutos disputó con la camiseta verdiblanca el pasado año. Fue insustituible para Portugal y también para Marcelino. Su puesto ha sido ocupado por dos jugadores con muy poca experiencia en Primera pero que parecen haberse ganado el sitio. Todo apunta a un duelo por la titularidad entre Bernardo y Torrejón con Álvaro como espectador.

Medular y bandas

Amueblar el centro del campo le está resultando más complicado al argentino. Desde el primer día, Pape Diop parece fijo en la medular y sólo una sanción le ha sacado del equipo. Además, el senegalés es el alma del Racing y hasta el único capaz de crear juego. Adrián fue su primer acompañante, pero la llegada de Tziolis le relegó a un segundo plano. De hecho, el día que jugaron juntos por la ausencia del africano, fueron el objeto de todas las críticas (por supuesto, en el Calderón). El griego, que llegó como una de las incorporaciones importantes de la temporada, no está a la altura. Pese a ello, es el sexto jugador más utilizado y suma ya 500 minutos.

También aquí existe la sombra de un futbolista recién salido de la enfermería. Colsa ya entrena con normalidad y sólo la falta de ritmo puede alejarle de la convocatoria ante el Espanyol. Un posible nuevo compañero para el senegalés. Más aún sabiendo que Diop se marchará a la Copa de África en enero. Más remota parece una posible oportunidad para Edu Bedia, cuya presencia es, hasta el momento, testimonial.

Pero si algo ha supuesto que Cúper no repitiera alineaciones y que sea el técnico que más jugadores utiliza de la máxima categoría, eso han sido las bandas y la delantera. Como en el resto de plazas, las lesiones no le han ayudado. Empezando por Kennedy, que dejó huérfano el carril derecho con una única aparición en Valencia. El sueco se postuló en un primer momento como un jugador clave. Alguien que aportase algo diferente. Entonces llegó el misterio. Una lesión que le tiene apartado del equipo. ¿Hasta cuándo? Es una incógnita. Arana era el suplente natural, pero Jairo le ha adelantado por la diestra. La nueva joya de la cantera se ha hecho, por derecho propio, con el puesto.

Por el volante izquierdo han circulado hasta cuatro hombres distintos. Cúper no da con la solución. Arana, Serrano, Luque y Munitis. El catalán y el del Barrio Pesquero parecen los favoritos, aunque el veterano capitán goza con la vitola de indiscutible. Comodín, pero indiscutible. El técnico lo ha colocado hasta en tres posiciones distintas en lo que va de temporada -segundo delantero, en banda derecha y en banda izquierda, según sea la necesidad puntual del equipo-. A pesar de que su estado de forma no es el de anteriores campañas, la competencia tampoco consigue hacerle sombra.

Queda la punta. La mejor demostración de que Cúper no da con la tecla del gol se vio en Barcelona. Koné, un chico del filial sin demasiado recorrido en Tercera, fue titular. Stuani, el fichaje estrella, calentó el banquillo y Ariel se quedó en casa, fuera de la convocatoria. Más aún, el equipo cántabro terminó con Arana como delantero centro. Todo un ejemplo de la experimentación. Antes, Munitis con Acosta, Acosta con Stuani, Stuani con Ariel, Ariel con Munitis... Al final, Koné y solo.

Porque frente al todopoderoso Fútbol Club Barcelona, Cúper cambió hasta el dibujo. Un intento imposible para detener el vendaval azulgrana. Del 4-4-2 clásico e inamovible pasó al 4-1-4-1. Sin Ariel ni Stuani. Entre los dos, 635 minutos jugados. Cero goles. La única delantera presuntamente titular de Primera que no se ha estrenado.

Este sábado hará falta gol porque hará falta ganar. Porque ni Cúper ni nadie quiere que su octavo once (será, seguro, diferente al de Barcelona) consiga el peor récord de la historia del club.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 17:54 | 0 Comentarios | Enviar

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