Domingo, 02 de octubre de 2011

El Sardinero no registró ni media entrada

Los mas viejos del lugar son los únicos con potestad para juzgar. 10.964 espectadores decidieron acudir a El Sardinero para ver ayer el Racing-Rayo Vallecano en directo, según el dato que ofreció el club al ser preguntado. Sin embargo, a ojo de buen cubero, parecían menos que el día del Levante (ese día se dio la cifra de 10.500). En Liga, desde que el equipo ascendiese a Primera en la temporada 2002-2003 jamás se habían registrado dos aforos tan bajos como el de ayer y el del estreno. Nunca. Sólo en Copa del Rey se vieron los partidos tan en familia como ayer. El año pasado sin ir más lejos ante el Córdoba, en el torneo copero, se registró una entrada de 8.600 espectadores, pero en el campeonato doméstico lo de ayer era impensable. Lo peor que le puede pasar a un equipo es que ni siquiera sus socios, los incondicionales, los que se sacan el carné a ciegas todos los veranos, vayan al campo. El Racing tiene a día de hoy 12.704 abonados. Ayer, hubo 2.000 que se fueron a la playa. Nada que hablar de las taquillas. El club perdió dinero. Abrir el campo es mucho más caro que lo que se recaudó. Además, un sector de la grada volvió a pedir la dimisión del presidente cuando el árbitro señaló el descanso.

Hacía 30 grados de temperatura, un día de sol que tampoco se recordaba en Santander. Era sábado, las 18.00 horas no es tampoco un buena hora para el fútbol, pero... Lo de El Sardinero, la afición y el Racing, de momento, tiene difícil solución. El divorcio está más que servido. Todo tiene una doble lectura; ahora es cuando más necesita a su afición el equipo, pero es egoista pedir la ayuda de alguien cuando se ofrece tan poco. A estas alturas, el año pasado el club tenía 14.282 socios.

Ante el Levante, peor

En el primer partido de este año en casa de los cántabros, ante el Levante, 10.500 aficionados decidieron verlo en el campo y en el segundo, ante el Real Madrid, se registró una entrada de 15.000, cuando ante los blancos no se recordaba un aforo por debajo de 20.000 en la etapa más reciente de la entidad.

Los datos son tan sonrojantes que, incluso, el propio club, que siempre da el dato oficial de presencia de espectadores durante la segunda mitad, ha decidido de manera definitiva obviarlo. Ahora, hay que preguntarlo. El día que se jugó ante los granotas se dijo que no funcionaron los tornos que cuentan en las puertas a los aficionados al entrar. Aún así, la afición animó, pero también tuvo un recuerdo para el presidente. «Pernía vete ya, Pernía vete ya...» se oyó desde la grada. El mandatario aguantó en el palco como acostumbra durante el descanso. En solitario. Sólo fue un tímido gesto de incorformismo con lo que se ve en el césped, porque no fue a mayores. La música, muy alta con intención durante el intermedio, acalló los silbidos.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 1:17 | 0 Comentarios | Enviar

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