Domingo, 02 de octubre de 2011

Fin de la racha, no del temor

Los delanteros del Racing siguen reñidos con el gol. Y es que ayer no dispararon a la portería de Dani ni una sola vez. Tuvo que ser Adrián (un centrocampista) el que acabó con la racha negativa que ha tenido al equipo racinguista 459 minutos sin celebrar un gol. Y ni siquiera sirvió para ganar el partido.

Cúper y el racinguismo lo tienen claro. A su equipo le falta reconciliarse con el gol para empezar a recolectar puntos. Es urgente. Ayer, hasta cambió de pareja de atacantes. Con Acosta lesionado, la responsabilidad de marcar recayó en el tándem Ariel-Munitis. No funcionó. Ninguno de los dos consiguió disparar entre los tres palos. Munitis estuvo a punto, pero un fuera de juego le invalidó su única oportunidad. Ariel, por su parte, siguió con lo suyo: pelea, coraje y una puntería tan desviada como un avión de papel con viento sur. Y es que el Racing sólo consiguió disparar al guardameta rayista en seis ocasiones en todo el partido. Llama la atención que ninguna de ellas fuera obra de los que jugaron en la posición de delantero. Ni siquiera Stuani, que salió en lugar de su compañero argentino, estuvo afortunado.

Jairo con dos ocasiones y Diop, con otras dos, fueron los únicos que intentaron despertar de la siesta a Dani, que ayer, además, en el poco trabajo que le dieron, estuvo muy acertado.

La primera parte fue para olvidar en todos los sentidos y la estrategia preparada durante la semana para resolver el problema no sirvió. Y eso que Jairo, a los tres minutos del inicio, puso el primer ¡uy! en la grada con una internada por la banda derecha que el guardameta del conjunto madrileño consiguió despejar con una mano. Fue muy al principio y hubo poco más en cuanto al peligro. De hecho fue el mismo protagonista el que se inventó como recurso un punterazo al borde del descanso para intentar romper el gafe. Su disparo, realizado desde fuera del área, no consiguió colarse en las redes rayistas. Poco peligro y, lo más preocupante, sin los delanteros como protagonistas.

Cúper trabajó durante la semana la puntería. Ya lo había advertido en la sala de prensa del Molinón. Se vio en los entrenamientos que pudieron verse (porque trabjó también a puerta cerrada). Colocó a sus hombres en fila ante Toño con él mismo como obstáculo. El argentino tocaba en corto a derecha o izquierda y los delanteros debían ir poniendo en orden su punto de mira. Pero para eso hay que tener ocasiones y ayer no llegaron.

Fin de la racha

Ya no era cuestión de romper una racha. Era empatar. La salida de Adrián sirvió para las dos cosas. A falta de delanteros, el Racing cuenta con un inesperado pichichi. Marcó en Valencia y repitió ante el Rayo, esta vez de cabeza. Pudo, incluso, distanciarse de Acosta (el otro solitario goleador de los cántabros) en el noventa, pero Dani retuvo su remate.

A día de hoy, el Racing es el tercer equipo de Primera con menos pólvora. Si la cuenta se restringe a los delanteros, sólo el de Acosta sirve. Y el argentino no estaba llamado a ser el 'killer'. No hay noticias del 'instinto asesino'.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 1:16 | 0 Comentarios | Enviar

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