Lunes, 06 de diciembre de 2010

El castigo para los blandos

En un f?tbol de no hace tanto, la bota de Camus o la de Arteche sal?an a pasear a ras de hierba. A Chinch?n le sacaban im?genes saltando con una pierna destrozada por encima de los rivales y 'Tuto' pon?a el calor en los d?as de fr?o y barro. A?n m?s cerca se cantaba aquel 'M?rino m?talo', Txema Alonso pon?a de los nervios a Caminero y Alfaro sacaba de sus casillas al difunto Jes?s Gil.

Eran otros tiempos y era otro Racing. Porque el de ahora, el de ayer, es blando de mente y cuerpo. En M?laga gan? otra vez el local frente a un once de cartulina. Con poca sangre y menos amor propio. Hasta Portugal, tambi?n culpable si el equipo pierde, mostr? m?s rabia en la rueda de prensa que muchos futbolistas en el c?sped. Aquel Racing de anta?o tambi?n perd?a cuatro a uno (como pas? en el partido de La Rosaleda) y hasta bajaba a Segunda. Pero era otra cosa.

La de los goles en contra, la de los puntos en campo rival, la de ocasiones falladas... Hay muchas estad?sticas que sirven para 'pintar' el partido contra el M?laga, pero al retrato le faltar?a m?s vida que a la imagen que ayer ofreci? el equipo. Porque los n?meros se quedan lejos de reflejar las sensaciones. La de la segunda parte fue la de un plantel muerto en cuerpo y, sobre todo, en alma. Los laterales no estuvieron ni arriba ni abajo, los centrales eran pivotes inertes a los que sortear y la barrera defensiva instalada en el centro del campo estuvo levantada y saludando a los que intentaban cruzar la frontera. Arriba, otra vez p?lvora mojada. Hasta el indomable Munitis, siempre ejemplo de un car?cter que parece faltarle a la juventud, estuvo diluido entre tanta complacencia.

El arranque

Y lo peor de todo es que el Racing pudo haber sumado alg?n punto. De hecho, para ser fiel a las costumbres, Rosenberg se plant? solo ante el portero rival a los dos minutos tras descubrir que Portugal opt? por Lacen, Diop y Colsa en el mismo once. Para ajustarse a la tradici?n, el resultado fue el mismo que en todas las veces anteriores.

Un minuto despu?s, en la porter?a contraria se borde? la risa. Falla Torrej?n en el despeje, falla Duda en su remate a placer en el segundo palo y falla To?o, que a punto estuvo de meter lo que iba fuera... Es curioso lo de los arranques de los partidos en los que el Racing est? presente. Si uno llega tarde suele perderse lo m?s interesante... Por desgracia para los c?ntabros, ayer a?n quedaban a?n muchas cosas por pasar.

Tras ese arranque y con el f?tbol m?s serenado, los de Portugal ofrecieron buena cara durante algunos minutos. Hasta dos veces m?s lleg? el sueco con peligro. Dos remates sin consecuencias que terminaron con sus opciones.

Al M?laga se le palpaba la ansiedad y las urgencias. Hasta que Duda y Eliseu interpretaron a la perfecci?n el papel que ensayaron durante la semana. C?rner sacado hacia el borde del ?rea y remate perfecto sin dejarla caer. A la escuadra. Es cierto que ambos lo bordaron. Tambi?n, que dentro del ?rea hab?a apilados nueve racinguistas para defender a cuatro y en la frontal, ninguno.
La debilidad mental de este Racing incapaz de remontar una adversidad volvi? a aflorar. Hundido y desorientado, el equipo sac? la mejor entrada para observar de cerca el golazo de Recio. Amortigu?, doble regate y a la escuadra desde lejos. Otra vez lo bord? un rival y, otra vez, sin oposici?n. Esta vez s? hab?a jugadores cerca, pero s?lo para verlo mejor.

Espejismo

Rosenberg, tras pase de Munitis, enga?? a la ilusi?n de los aficionados c?ntabros. Con un buen gol justo antes del pitido para ir a la ducha, hizo creer a muchos que aquello no estaba decidido. Pero, para que eso fuera verdad, hubiera sido necesaria una transfusi?n de sangre a medio equipo.

Y es que quedaban 45 minutos de rebajas. Una segunda parte de puertas abiertas. Un tiempo de precios tirados por liquidaci?n. P?rdida en el centro del campo, pase a placer de Eliseu y gol de Rond?n, al que le hubiera dado tiempo a llegar desde su Venezuela natal. S?lo un minuto despu?s, id?ntica jugada e id?ntico desenlace. Rond?n, como lo hicieron otros delanteros que se enfrentaron al Racing, se frotaba las manos ante tanta facilidad. Las repeticiones que ofrece la televisi?n avalan la teor?a de la parsimonia. Atacaban dos y defend?an siete. Pero el pasador y el rematador estaban siempre solos.

Duda, Eliseu o el propio Rond?n se fueron cubiertos de gloria y sin ning?n rasgu?o en las piernas. Jugaron a placer y sin oposici?n. Hubo cambios pero no cambi? nada. Primero, Adri?n y Francis. Luego, Ariel. Pero el M?laga segu?a llegando y la grada hac?a la ola y cantaba el 'Ol?, Ol?'. Hasta de chilena pudo marcar ayer un equipo que estaba en puestos de descenso y que s?lo hab?a ganado un partido en casa.

Lo ?nico bueno de la segunda mitad fue el sonido del silbato. Mateu Lahoz -el del penalti con p?rtiga en el Calder?n- interpret? la ley a la perfecci?n. Si un equipo no quiere jugar, mejor acabar cuanto antes. Aunque el reglamento diga que hay que a?adir por los cambios. Lleg? el noventa y se acab?.

Despu?s, dura rueda de prensa de Portugal, caras largas y viaje apresurado de regreso en tren y autob?s. Mucho tiempo para reflexionar. Dicen que el Racing tiene ya hasta chiste. Le llaman el pijama porque s?lo sirve para andar por casa. El problema es que en M?laga, nadie estaba para reir los chistes.

Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 0:37 | 0 Comentarios | Enviar

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