Domingo, 28 de marzo de 2010

Y Oriol dej? su letargo...

Tal vez ni siquiera él lo sabe, pero el partido de Mallorca supuso un punto de inflexión para la temporada de Oriol Lozano (Sudanell, Lérida, 23 de mayo de 1981). Fue su convocatoria número catorce. Justo una cifra más que las trece veces que fue descartado por decisión técnica. Oriol ha sido, durante medio año, futbolista de lunes a viernes. Ahora también trabaja los fines de semana.

«Ha sido un año raro», dice al pedirle una definición de su temporada. «Muy raro», añade un instante después. «El cambio de entrenador no es bueno ni para un equipo ni para una entidad, pero para mí ha supuesto un cambio radical», explica. Ha estado entre rejas. Portugal le ha concedido la libertad condicional. Con Mandiá tenía permisos de fin de semana. «Lo he llevado mal. Yo me encontraba muy bien. Ni sé, ni sabía los motivos y, ahora, ni me importan. Pero es duro llegar cada sábado después de entrenar bien toda la semana y saber que no vas a ir», cuenta el central.

No entraba. Ni en el banquillo ni en unas rotaciones defensivas que llegaron a ser mareantes. Con el nuevo inquilino del banquillo empezó como un 'parche' para las dos bandas y ha acabado como titular en su sitio. «Llevamos unos partidos muy buenos en defensa. Soy consciente de lo que me ha costado llegar y no voy a bajar ni un peldaño a la hora de darlo todo y hacer lo que el míster quiera».

Ritmo y minutos

Reconoce que el parón le pasó factura a la hora de volver (un partido en el que se vio obligado a entrar casi sin calentar le costó un problema). «Al principio, cuesta -reconoce-. El ritmo lo coges jugando. Lo pasaba mal en las segundas partes, en las salidas, en la velocidad... El partido te da todo eso. Pero ahora estoy en un nivel bueno y hay que continuar en ello».

Ahora suma ya once partidos en su estadística. En ocho estuvo en la pizarra de los titulares. En total, 784 minutos sobre el césped. Casi todos en 2010. Está lejos de los 1.917 que lleva Serrano (el jugador con más minutos de la plantilla esta temporada), pero se va acercando a la media de los que suelen contar.

Y lo cierto es que, sin entrar a valorar su aportación, la zaga parece haber mejorado hasta el punto de ser la línea más fiable de los cántabros. «Ha sido un año curioso en defensa», afirma antes de explicar los motivos. «Creo que estamos muy concentrados, con las líneas muy juntas y hablándonos mucho. La concentración te ayuda a estar bien colocado y a cerrar los pases interiores, que es lo principal en defensa. Evitar esos pases para obligar a los rivales a abrir y a buscar jugadas más difíciles».

Mañana, en Bilbao, es más que probable que termine con dolor de cabeza. «En San Mamés, los balones aéreos pueden decidir», pronostica. Allí, si juega, se las verá con el talento de Llorente y el trabajo pegajoso de Toquero. «Vimos el partido con el Atlético y el resultado no refleja lo que se vio en el terreno de juego. Jugaron bien. Muy bien».

Otra vez sale la palabra concentración. Esta vez como herramienta fundamental para detener el ímpetu de los leones y su bombardeo «tanto en las jugadas a balón parado como en los balones largos colgados».

Orial termina de responder y deja La Albericia. Ahora ya no hace planes para el fin de semana.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 10:31 | 0 Comentarios | Enviar

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