Viernes, 26 de marzo de 2010

La lupa sobre Tchit?

Cuando Tchité marcó su último gol en Liga en El Sardinero Michael Jackson seguía vivo. Por aquel entonces, nadie había oído hablar de una enfermedad llamada gripe A. Etoo aún jugaba vestido de blaugrana en un Barcelona que no tenía asegurado el título de Liga. Y Pepe, 'el del Popular', había llegado tres días antes a Santander. Fue un 26 de abril de 2009 ante el Atlético de Madrid. Han pasado once meses.

No era tarea fácil encontrar ayer defensores para el racinguista más caro de la historia. En el gremio del fútbol, el delantero no está muy bien visto. Casi ninguno salió en su defensa. Sin embargo, un dato es innegable. El Sardinero respondió a los pitos que generaron sus fallos ante el gol con una ovación cuando fue sustituido. Es más, el debate en la grada provocó que volviera a sonar el famoso cántico que hace rimar el apellido del protagonista con la canción más habitual en el libreto del hincha. O sea, 'oé, oé, oé... Tchité, Tchité, Tchité...'.

Para las discusiones, lo mejor son los datos. Primero, los de este año. Tchité tiene más nacionalidades en su pasaporte que goles esta temporada. En veinte partidos de liga, lleva tres (uno de ellos de penalti). En total, 45 remates y un 7% de porcentaje de acierto. Otros dos guarismos no le dejan demasiado bien parado: 29 fueras de juego y 187 balones perdidos.

Pero los datos sin elementos comparativos valen de poco. A las órdenes de Muñiz jugó 25 encuentros (15 como titular) y alcanzó los seis goles. Primera conclusión: su puntería era algo mejor (11%). Además, en la pasada campaña hizo que el asistente levantara la bandera en 18 ocasiones. O sea, que este año se ha perdido más por detrás de los defensas.

Más historia. Marcelino fue quién lo trajo y Tchité fue partícipe del sueño. En total, 33 partidos (en 19 desde el principio) y siete goles. Remataba más y asistía mejor (dio tres pases de gol).

El oportunismo

Sin embargo, y pese a unas cifras discretas, 'el rey león' caló en la lista de los elegidos. Su carácter desenfadado, su 'alegría, alegría' -algo que él repite constantemente- y hasta su 'look' le convirtieron en uno de los ídolos a la hora de vender camisetas con su nombre en la tienda del club. Eso y el don de la oportunidad. Tchité sacó a relucir el revólver en momentos precisos y ante rivales apetecibles. El año pasado, en Mestalla, hizo 'pim, pam, pum'. Tres tantos de una tacada cuando el equipo necesitó refugiarse lejos de Cantabria para escapar del chaparrón.

La otra estampa que se grabó a fuego en la memoria colectiva de los racinguistas fue una celebración que sembró de silencio San Mamés. Gol en Copa, en el altar de la catedral, pase a semifinales y dedo a la boca... Al león del Racing le gustaba cazar leones.

Además, sobre todo en su primer año, sus compañeros de escaramuzas en la delantera no le robaron demasiado protagonismo. Smolareck le convirtió en el anhelado por todos a base de sumar decepciones. El polaco era un sí pero no y ahora mantiene el status de futbolista en una liga de pena en un equipo sin gloria. Ya esta temporada, dejó a todos los fichajes sentados en el banquillo en cuanto pudo dar una carrera tras una lesión que le hizo perderse el inicio. Más deseado que el retorno de Fernando VII. No ha tenido competencia.

Sólo el paréntesis de la vuelta de Zigic le dejó huérfano de protagonismo. Fue la época de sus eternas molestias y de algo que llamaron tristeza. Por el medio, rumores de venta y deseos inconfesables por parte del club de ponerle un lazo. A los ojeadores europeos les han puesto alfombra roja en El Sardinero. En más de una tertulia futbolística se ha comentado que Tchité tenía que jugar para ponerlo en el escaparate. Por si acertaba, por si se hacía deseable...

Que si el Standard de Lieja, que si el Blackburn Rovers, que si el Rubin Kazan... Nada de nada. Nadie ha querido llevárselo.

Su fichaje

Y es que Tchité le ha salido caro al club. Los números traducidos a euros son la peor losa para el futbolista. «No ha sido rentable», opinaba ayer Emilio Amavisca al responder a la encuesta de El Diario Montañés. «Un delantero tiene que meter goles y más teniendo en cuenta la gran inversión que se hizo con su fichaje». Obligaciones y gastos. Parámetros básicos del rendimiento. En tres años -este último incompleto-, lleva 16 dianas. Pero, en ese tiempo, al Racing le sale por unos cuantos millones.

«Rápido, fuerte, goleador y negro», le dijo Marcelino García Toral al presidente respecto a las preferencias para el nueve. Esos cuatro parámetros, bien mezclados en un buscador de Internet, estaban presentes en los vídeos de un delantero de la Liga belga. El mismo que se ponía la careta de un león para celebrar sus goles en el campo del Anderlecht. Sus cifras rozaban el vértigo. Aún pueden verse las imágenes en Youtube.

Rompía la bola en cuanto el olor de la portería era evidente. Desde cualquier parte. Un depredador. Las televisiones locales pronto se bajaron los archivos.

Ningún empleado directo del club lo vio en vivo. No hubo seguimiento. Se pidieron informes al famoso Pablo Longoria y Eugenio Botas -la 'asesoría externa'- hizo el resto. Pocos minutos antes del cierre del mercado se llegó a un acuerdo. Mohammed Tchité se convirtió en el fichaje más caro de la historia. Por el traspaso, 7,5 millones. Por la ficha, otro tanto en cinco años.

«Pone todas las ganas del mundo, pero es un hombre falto de definición», apuntaba ayer Juan Carlos García, ex jugador del Racing y comentarista de Punto Radio. Una de la opiniones tras el debate que se generó ante el Mallorca. Un debate que la grada solventó con aplausos.

¿Y él? Tchité pide oportunidades y calma. «Algún día tendré una ocasión y marcaré», respondía hace bien poco en una entrevista pubicada por este peródico. «No creo que el Racing sea mejor que el Anderlecht. Todavía tengo contrato para las dos próximas temporadas con el club, pero en verano prefiero marcharme y así jugar otro tipo de fútbol», dijo, por su parte, a la prensa belga.

Allí le veneran. Le convocaron para jugar con la selección pero con tanto pasaporte no hubo manera de arreglarlo. Y es que posee cinco nacionalidades diferentes. Y tienen más motivos para recordarlo. En su última temporada marcó 20 goles en 29 partidos. Sus propios compañeros le dieron el título al Mejor Jugador de la 'Jupiler League' 2006/07 y, esa misma semana, fue nombrado 'Bota de Ébano' de la liga, una distinción otorgada al mejor jugador africano del país.

El lunes vuelve a San Mamés. Uno de los lugares que le han traido suerte. Dispuesto a convencer a los que ya no creen en su pegada y a devolver el favor a los que le brindaron rosas cuando parece negado. Hasta ese partido, hasta que vuelva a marcar, Tchité está en el centro de todos los debates.

Su contador en El Sardinero sigue sumando en contra. Y el próximo que tendrá en frente será Iker Casillas. Va para un año.

Críticas sobre el ariete:

Edu Odriozola

«Tiene velocidad y potencia de piernas, pero lo demás...». Demasiado poco para Edu Odriozola. «Igual en otra Liga -prosigue- como la belga le valía con eso, pero aquí no. Le cuesta y le va a costar siempre en España». «Independientemente de lo que haya costado, es una pena no haberlo vendido antes», se lamenta el hoy técnico. «Tiene que tener cinco para meter una. No me gusta y lo veo mal porque Iván Bolado viene de estar mucho parado y Xisco no tiene facilidad para hacer goles. No hay mucho recambio en el equipo ahora mismo...».

Geli

Nunca ha ocultado en sus apariciones en los medios de comunicación que el delantero africano no estaba entre sus preferencias futbolísticas. Su opinión no es nueva. Para Ángel de Juana, 'Geli', Tchité «no se sabe desmarcar». «Encima de que no las mete, está haciendo malos a los demás», apunta. «Si no finalizas la jugada, los pases de los compañeros pasan desapercibidos», añade antes de recordar, como ejemplo, la jugada del tacozano en el área de Canales ante el Mallorca. «Era una acción para quitarse el sombrero pero, si no se aprovecha, queda en nada».

Javi López

Hace un análisis exhaustivo de sus características y de las conclusiones de su aportación. «Tiene velocidad, pero no la aprovecha. Se desmarca a bandas, pero no lo hace efectivo. Técnicamente es muy limitado. Y, lo más importante y para aquello que se le fichó, no tiene gol». Queda claro que a Javi López tampoco le gusta el delantero. «Va a ser muy difícil venderlo», asegura, aunque se reserva un cierto mensaje optimista para el final: «Con las vueltas que da el fútbol, es posible que le llegue la racha. Aunque parezca imposible, visto lo visto, tengo esperanzas de que le llegue».

Chus Abad

Chus Abad es otro ex racinguista al que Tchité no ha convencido en sus tres temporadas de verdiblanco y, como otros, también introduce la variable precio en el análisis. «Personalmente no me gusta. Ni como rematador, ni técnicamente». «Cuando un futbolista cuesta 7,5 millones de euros y cobra cifras importantes cada año esperas algo más. Lo único que me gusta de su juego son las caídas a banda y, al ser delantero, eso ni siquiera cuenta demasiado», analiza. «No le veo nada», afirma como conclusión en torno al delantero de las cinco nacionalidades.

Apoyo al congoleño:

Portugal

El míster del Racing incidió en lo que ya había dicho al acabar el partido frente al Mallorca, en el Tchité, precisamente, no estuvo muy acertado. «Todo deportista necesita sentirse querido cuando está en un momento complicado. Sé que resulta más difícil, pero es cuando realmente se agradece esa palmadita en la espalda,e se aliento desde la grada. Por eso, vuelvo ahora a agradecer siceramente el cariño de la afición con todos los jugadores, porque arropándoles y apoyándoles superarán las dificultades y nos brindarán alegrías». Mensaje más claro del entrenador, imposible.

Juan Carlos Pérez

«En el sentido general del juego, a los delanteros les afecta mucho el estilo del Racing. Anda sobrado de facultades y corre mucho, demasiado, más de lo que necesita. Sin juego por banda, sin combinación... Quizás no justifica su bajo rendimiento, pero creo que sale en su defensa», afirma el ex del Racing y del Barcelona (ahora comenta los partidos en Punto Radio). No esconde que «no ha respondido» pero entiende que «se entrega y hace lo que puede». No obstante, advierte que «si no marca, cada día le va a pesar más y puede aparecer cierta acritud desde la grada».

Nando Ortiz

El presidente de las peñas del Racing piensa en patrimonio y futuro. «Algo que es del club hay que cuidarlo», dice Nando Ortiz, que define a Tchité como «un tío que lucha y que corre». «Eso me vale», añade. «Hay que animarle como el miércoles se hizo en el campo. Además, la mala racha de cara a gol no va sólo con él. Ahora no entran y otras veces las ha metido de la manera más inverosímil. Además, yo considero que hay que apoyar siempre, pese a quien pese. Si hay que recriminar algo al equipo o a algún futbolista, es mejor esperar al final del partido para hacerlo».

Laureano Ruiz

Son palabras extraidas de su artículo en la edición de ayer de El Diario Montañés. «Quiero resaltar a Tchité. Llava una temporada en la que está negado con el gol, pero él da la cara y no se esconde. Hay delanteros que nunca fallan un gol ni lo meten porque no aparecen. Yo siempre digo que el que falla un gol es el que lo puede meter», escribió el técnico tras el partido frente al Mallorca. Por eso, en su comentario Laureano Ruiz alabó, como hizo Miguel Ángel Portugal en rueda de prensa, la actitud del público «cuando le aplaudió cálidamente al ser cambiado».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 17:04 | 0 Comentarios | Enviar

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