Viernes, 19 de marzo de 2010

Portugal esconde sus cartas

¿Concentraciones? ¿Entrenamientos a puerta cerrada? La crisis de resultados que atraviesa el Racing, que le mantiene en vuelo rasante sobre la zona de descenso, está obligando al entrenador, Miguel Ángel Portugal, a modificar sus hábitos de trabajo, en los que la reserva comienza a ser un ingrediente fundamental.

Sea porque el técnico quiere poner freno con nuevas estrategias a la sangría de puntos, que no paran de escapar en las últimas semanas, sea porque pretende evitar que se le reproche su incapacidad para renovarse cuando su fórmula está dejando de dar resultados, el caso es que el Racing está cambiando.

La concentración del equipo previa al encuentro del pasado domingo contra el Zaragoza recuperó una vieja costumbre de Portugal, dedicado en cuerpo y alma en los últimos tiempos a insuflar ánimo y confianza en una plantilla que no se explica cómo ha podido pasar del cielo al infierno en sólo un mes.

La euforia que acompañó al Racing durante las sucesivas eliminatorias de la Copa del Rey, y que alcanzó su culminación en las semifinales, en las que cayó arrollado por el Atlético, se ha convertido en una depresión en la que se hayan sumidos los jugadores y los propios aficionados.

Las dudas que comenzaron a aparecer durante el mes de febrero, coincidiendo con el inicio de la mala racha del conjunto santanderino, después de un inicio de año impecable, se han convertido ya en serio temor. Las críticas al mal juego del equipo y a los pobres resultados cosechados han dejado paso al puro miedo al descenso. La ventaja que mantiene el Racing respecto a los rivales que se hallan en los puestos de condenación es mínima después de la merma, a pesar de la falta de reacción de la mayor parte de los rivales en la lucha por la permanencia.

Números muy pobres

Los números del Racing en las últimas jornadas no son los mejores para alimentar la esperanza. En los siete partidos más recientes sólo ha sido capaz de sumar cuatro puntos (de 21 posibles), y hay que volver hasta el encuentro contra el Sporting, ocho jornadas atrás, para asistir a la victoria más reciente. El hecho de que en cinco partidos no haya marcado un solo gol es otro dato demoledor.

Con este panorama, es lógico que Miguel Ángel Portugal piense que hay que hacer algo. Un profesional de la mano izquierda como él tiene que ser consciente de que hay que cambiar de marcha si el mismo trabajo que en enero deparaba tranquilidad y puntos ahora sólo produce desesperación. Es difícil creer que un par de sesiones a puerta cerrada (hoy volverá a apostar por el trabajo misterioso en El Sardinero), servirán para mejorar de forma tangible el pobre rendimiento que el Racing viene sacando a las jugadas a balón parado o que los saques de esquina se conviertan, de la noche a la mañana, en clara fuente de peligro para sus contrarios.

Mucho más beneficiosa para el equipo es la noticia de que el Osasuna, su próximo rival, perderá el domingo a su máximo goleador, Walter Pandiani, quien se suma a la baja del también delantero Carlos Aranda, al confirmarse una lesión de primer grado en el bíceps femoral derecho.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:53 | 0 Comentarios | Enviar

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