Martes, 16 de marzo de 2010

El Racing no pasa la prueba del 'nueve'

El gol. Esa es la gran asignatura pendiente del Racing. Lo fue al principio con Mandiá. Y lo es también ahora con Portugal. Conseguir un gol se ha convertido casi en un milagro, en algo así como una utopía. Y no, no es una exageración. Los números avalan esta afirmación. El Racing lleva 504 minutos sin celebrar nada que no sea acabar con su portería a cero, única vía posible para ir sumando algún punto. Celebrar algún mérito propio, vamos, un gol, parece imposible.

El último en conseguirlo fue Gonzalo Colsa. Era el minuto 36 del partido contra el Atlético de Madrid en El Sardinero cuando el centrocampista marcó para empatar con el conjunto 'colchonero'. Desde entonces, nada de nada. Una travesía por el desierto de los goles. Málaga, Barcelona, Almería, Valencia y Zaragoza han examinado a los cántabros. Todos ellos, hasta el casi intratable Barcelona, dieron alguna oportunidad para marcar, pero el Racing no lo hizo. En algunos casos, por muchos que los rivales le brindaran la oportunidad, ni siquiera lo intentó.

Esta falta de acierto ante las porterías contrarias está pesando como una losa sobre el equipo cántabro que a principio de la temporada se las prometía muy felices. Había fichado a un entrenador al que se le suponía una clara vocación ofensiva y había puesto a sus órdenes a delanteros como Geijo, uno de los atacantes más seguros de la Segunda División, y Xisco, fichado a golpe de talonario por el Newcastle hace un par de temporadas. Además, se recuperaba a Iván Bolado, toda una promesa, y se mantenía a Tchité, la gran inversión de los cántabros para su delantera hecha hace también un par de campañas. Pero, el fútbol puso a cada uno en su sitio.

Desde el principio

El entrenador fue un completo fiasco, tanto que acabó en la calle apenas tres meses después de que diera comienzo el campeonato. Ya con Portugal en el banquillo las cosas no han terminado de mejorar. Tampoco fueron mucho mejor las cosas con los flamantes delanteros. Ni uno de ellos respondió a las expectativas. Geijo comenzó como titular, pero al final sólo consiguió marcar un gol antes de que el club aprovechara la oportunidad que se le presentó a última hora en el mercado invernal de fichajes y le diera vía libre para marcharse a Italia, en concreto, al Udinese, en donde tampoco se ha destapado como goleador. De hecho, ha jugado cinco partidos, cuatro de liga y uno de Copa, y no ha marcado ni un solo gol.

Xisco tampoco ha respondido de la forma que cabría esperar. Ha marcado dos goles, una cifra realmente baja para un jugador que volvía a la Liga española desde Inglaterra en donde, por cierto, tampoco triunfo.

Y por último Tchité. El delantero africano se quedó en el Racing y su continuidad, después de que se especulara con su marcha del club, fue considerada como el mejor 'fichaje' del verano. Pero no ha sido así. Por unas u otras causas, Tchité sigue reñido con el gol. Los tres que ha marcado no son, en absoluto, un aval suficiente como para librarle de las críticas. Un atacante del nivel que se le supone al ex del Anderlecht debería estar en estos momentos con una cifra de goles bastante más elevada. Nadie le exige que pelee por el pichichi de la Liga. No se trata de eso. Simplemente se le pide que ayude algo más al equipo y la mejor forma de hacerlo es transformar en gol alguna de las ocasiones que tiene.

El último caso es el de Iván Bolado. Sin embargo, el canterano no puede ser sometido a evaluación alguna. La lesión que sufrió durante la pretemporada le ha impedido confirmar si la evolución que ha tenido durante la pasada temporada ha sido positiva. Ha jugado apenas 20 minutos y la impresión que ha dejado es buena. Se ha convertido en el clavo ardiendo al que se puede agarrar el racinguismo de aquí al final de la temporada.

Responsabilidad compartida

Parece claro que los delanteros tienen mucho que decir cuando se habla de goles, pero no son los únicos que tienen alguna responsabilidad en este asunto. Los que juegan por detrás de ellos también deberían tener cierto protagonismo en el capítulo anotador. Y en el Racing el único que está respondiendo es Canales. La última perla de la cantera verdiblanca es el máximo goleador del equipo con cinco tantos, algunos de ellos tan importantes como bonitos. Sin embargo, con el paso de los partidos, los problemas han comenzado a hacer acto de presencia en el juego del canterano. Su capacidad para sorprender a los rivales es ya historia. Todo el mundo conoce ya a Canales y todos los equipos emplean todas las artimañas que están a su alcance para tratar de dificultar su juego. Esta circunstancia es especialmente patente en aquellos encuentros que se disputan en El Sardinero, en donde los equipos, excepción hecha de los considerados grandes, salen a especular con el resultado y a esperar su oportunidad, justo lo que hace el Racing cuando se pone la camiseta de visitante. Con ella sobre sus espaldas, Sergio Canales sí está en condiciones de ofrecer su mejor versión, la que ha deslumbrado a todo el fútbol español y que le ha llevado a fichar por el Real Madrid.

Canales, en lo que a goles se refiere, es una gota de agua en un océano. Los delanteros está claro que no están dando la talla en esta materia. Y sus compañeros del centro del campo, tampoco. El caso más alarmante es el de Pedro Munitis, un jugador al que se le podrá criticar porque no le acaban de salir las jugadas que intenta o por cualquier otro motivo, pero al que no se le puede poner ni un solo pero por su entrega, su empuje y su garra. Sin embargo, esto sólo no sirve. Falta el gol. Y Munitis no está teniendo suerte en este aspecto. Por mínima que hubiera sido su aportación, habría sido importantísima para el equipo no sólo por el valor en sí de los tantos que hubiera podido marcar, sino por ser la trascendencia que hubieran podido tener.

Algo mejor que el jugador del Barrio Pesquero están otros compañeros de filas, como pueden ser Serrano y Arana. El catalán, que no está atravesando por su mejor temporada, ha conseguido ya tres tantos, los mismos que el sevillano, que marcó en un inicio de temporada fulgurante. Luis García y Toni Moral, los otros dos centrocampistas de carácter ofensivo que tiene Portugal, tampoco han inscrito su nombre en la lista de goleadores.

En definitiva, que el gol, concretamente su falta, es el gran problema del Racing en la presente temporada, en la que está pasando por más problemas de los que en un principio hubiera cabido esperar. Al menos, si se miraba la lista de delanteros de la plantilla esa era la impresión que daba. ¡Qué error!

Tchité: Un rendimiento demasiado bajo

El africano era la apuesta goleadora del Racing para la presente temporada, pero sus números, de nuevo, son pobres. Tres goles son muy pocos para el jugador referencia de un equipo.

Xisco: Con el trabajo sólo no basta

Ha tenido muchas oportunidades, pero el balear no acaba de aprovecharlas. Se entrega, pero con eso no basta. A un delantero se le piden goles y él no los está marcando en la presente campaña.

Iván Bolado: La gran esperanza ofensiva

El joven canterano se ha convertido en la gran esperanza del Racing en lo que al apartado ofensivo se refiere. Su vuelta ha sido acogida con esperanza por los responsables del equipo.

Munitis: La finalización es su gran problema

A Pedro Munitis nadie puede cuestionarle su entrega, su casta, su defensa de la camiseta del Racing. Sin embargo, hace demasiado tiempo que no ve puerta. Todo un problema.

Luis García: Partidos desaprovechados

Avalado por su incuestionable calidad, el jugador catalán llegó al Racing, en donde se esperaba una mayor aportación ofensiva, tanto en el último pase, como en la finalización de las jugadas.

Arana: Inicio fulgurante y 'desaparición'

Tras un comienzo fulgurante que le convirtió en el mejor jugador del Racing, Arana desapareció del equipo. Eso sí, antes de 'irse' marcó tres goles. Cuando ha vuelto a jugar no ha estado bien.

Serrano: Una temporada con altibajos

El interior catalán no está viviendo su mejor temporada, eso parece claro. Pero, pese a todo, tiene en su cuenta particular tres tantos. Pese a todo, su aportación debería ser algo más alta.

Toni Moral: Oportunidades sin acierto alguno

La llegada de Portugal ha supuesto una nueva oportunidad para él, aunque la verdad es que no parece estar aprovechando la ocasión. Su colaboración, en lo que a goles se refiere, es nula.

Canales: La única referencia en ataque

La estrella verdiblanca se ha convertido por méritos propios en la gran referencia ofensiva del conjunto santanderino. Lleva cinco goles, aunque cada día parece tener más problemas para marcar.

Geijo: La alternativa que se marchó

Geijo llegó el pasado verano al Racing con la vitola de ser uno de los mejores delanteros de Segunda. Sin embargo, en el equipo cántabro sólo marcó un gol y eso que tuvo muchas oportunidades.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:05 | 0 Comentarios | Enviar

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