Martes, 09 de marzo de 2010

Un punto para tomar aire

El Racing viajaba a Valencia con la intención de tomar un poco de oxígeno después de varias jornadas en las que se había aproximado peligrosamente a los puestos de descenso. Y lo consiguió. El conjunto cántabro, que incluso pudo llevarse la victoria, ofreció una imagen diametralmente opuesta a la de los últimos partidos. Cierto es que cualquier cosa que hiciera, por poco que fuera, serviría para mejorar, pero ayer, los hombres de Portugal hicieron más que méritos para volver a Santander con un punto más en su casillero.

La primera y más evidente diferencia hay que buscarla en su línea defensiva. Si hasta ayer el Racing había ofrecido regalos a sus contrincantes, en Mestalla se mostró como un equipo mucho más serio. Contundente cuando hizo falta. Rápido en todas sus acciones. El conjunto de Portugal volvió a ser el Racing fiable de otras ocasiones. Mucho tuvo que ver en esta mejora el hecho de que los cuatro defensas estuvieran muy ayudados por los centrocampistas. En el centro, Colsa y Diop se convirtieron en el primer escollo con que se encontraban los jugadores del Valencia. En las bandas, Serrano y Arana tampoco escatimaron esfuerzos defensivos.

Portugal había diseñado una tela de araña en el centro del campo en la que estaban cayendo los jugadores de Emery. La estrategia estaba surtiendo efecto.

Más control

También hubo cambios en el centro del campo. Los ya mencionados Colsa y Diop ejercieron una intensa y efectiva presión sobre los jugadores que, en teoría, eran los encargados de iniciar el juego del conjunto de Unai Emery. Por delante, Canales se encargaba de poner algo de imaginación. El canterano era el encargado de conducir el balón cuando éste sobrepasaba el doble pivote verdiblanco. Y lo hizo con la soltura habitual, algo que, por supuesto, el equipo siempre agradece.

La medida tuvo un efecto positivo para el Racing, al menos durante los primeros minutos, porque con el paso del tiempo el Valencia, dotado de una incuestionable calidad, asumió el control del partido. Eran los mejores momentos de los valencianos, que consiguieron meter al Racing en su propio campo.

Con el pasito atrás de los de Portugal llegaron las ocasiones 'ché'. Villa estuvo a punto de marcar en un mano a mano con Coltorti que el suizo resolvió bien. Después, el asturiano, tras un clamoroso fallo defensivo en una cesión, volvió a tener la oportunidad de adelantar a su equipo. No lo consiguió. Y el Racing respiró.

Los minutos iban pasando y con ellos el ímpetu del Valencia, que se mostraba incapaz de superar el entramado defensivo que había dispuesto un Portugal que sufría en la grada, en donde cumplía su partido de sanción. El técnico había hablado durante la semana de recuperar los valores que había implantado en su llegada. Y sus hombres lo estaban logrando.

El turno de los de Portugal

Había llegado el momento del Racing. Tchité, primero, y Canales, después, pudieron adelantar al Racing. Pero en este aspecto, el goleador, fue el único en el que no mejoró el Racing.

El delantero africano, que se marchó por velocidad de su marcador, evidenció que no se encuentra en su mejor momento, al menos en lo que a puntería se refiere. Falló. Canales, por su parte, sacó a relucir toda su calidad en el manejo del balón, pero tampoco estuvo demasiado fino cuando se quedó solo delante de Moyá. El Racing había avisado, aunque sólo en forma de juego e intención. En goles, que es lo que vale, seguía en plena sequía.

Tras el descanso, lo que habían sido signos de mejoría del conjunto santanderino se transformaron en una evidente realidad. El equipo de Portugal se hizo dueño y señor del encuentro.

La calidad de los hombres de ataque del Valencia no servía para nada y atrás, los levantinos, mermados por las numerosas ausencias, hacían aguas, lo que fue aprovechado por el Racing para poner cerco a la portería de Moyá. Sin embargo, como ha ocurrido tantas y tantas veces en la presente temporada, sobre todo en los últimos partidos -es la cuarta jornada consecutiva en la que el Racing no consigue marcar-, el equipo verdiblanco evidenció que tiene un problema en los últimos metros. Canales, otras veces el salvador del equipo con sus goles, no tuvo el acierto necesario en esta ocasión. Lo mismo les ocurrió a Tchité, Arana o Diop.

El Racing, a sus anchas

A estas alturas del partido, el Racing era el único que podía sacar algo positivo del partido. Continuaba llegando a las inmediaciones de la portería 'ché' y atrás no pasaba por apuro alguno.

El Racing, que había señalado el partido de Mestalla en su calendario como el ideal para remontar el vuelo, estaba a punto de hacer su sueño realidad. Lo habría conseguido totalmente si Canales hubiera estado algo más acertado en los minutos finales, aunque es cierto que el punto sumado ayer en Valencia tiene una importancia vital para los cántabros.

Por un lado, porque les separa un poco más del descenso -ahora está a seis puntos-. Por otro, porque da la impresión de que el conjunto santanderino parece haber encontrado la senda por la que discurrió durante el mes de enero y de la que se había desviado demasiado en las últimas semanas.

Puede que el punto sumado ayer no sea una renta demasiado grande. Claro que no lo es. Lo que si ha sido importante es el giro dado por el equipo. Ayer recordó al del inicio de 2010. Ahora sólo es cuestión de saber si se ha tratado de algo efímero o, realmente, se ha recuperado el camino perdido. Lo que es seguro es que el Racing ha tomado una bocanada de aire en Mestalla. Falta le hacía.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:42 | 0 Comentarios | Enviar

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