Domingo, 08 de noviembre de 2009

El Racing de Mandi? se consume

El Sardinero despidió a su equipo con una pañolada, dedicada a Mandiá, técnico que perdió contra el Athletic el poco crédito que le quedaba. Su equipo se ha quedado sin alma, y lo demostró en El Sardinero, estadio que da la bienvenido al equipo visitante. Los de Caparrós ganaron en Santander sin hacer nada del otro mundo, sólo mantener la concentración y aprovechar lo que el Racing les concedió. Los cántabros lo permitieron todo.

Un punto de quince posibles es el lamentable bagaje del Racing en casa, que se siente perseguido en El Sardinero. Mandiá revolucionó el once y de nada sirvió. El resultado fue el habitual en Santander. El técnico local se atrevió con dos puntas, Moratón se trasladó al doble pivote y el equipo no encontró la respuesta. Geijo y Tchité suspendieron, como Lacen y Moratón, superados e insufribles con el balón en los pies. Ni Óscar Serrano ofreció buenas noticias.

El encuentro lo vio desde la grada Fernando Llorente, que se quedó fuera de la convocatoria a última hora. Los riesgos innecesarios no van con Caparrós, que colocó en el tablero un trivote y le dio la oportunidad a Ion Velez. Las mejores noticias llegaron desde la banda, donde Susaeta y De Marcos fueron una solución. Mención especial merece Óscar, que fue un quebradero de cabeza para la defensa del Racing, en la que estaba Osmar, de lo poco aseado del equipo.

El Athletic se adaptó a su gusto al estado del encuentro, que echaba de menos algo de chispa y algún futbolista que se atreviese a hacer algo diferente. El Racing merodeó las inmediaciones enemigas, pero eso no es suficiente. Siempre fue un equipo previsible. El Athletic se protegió con orden y aprovechó su momento a balón parado. El Sardinero se preparó para el enésimo bostezo y Gurpegui abrió el marcador. Castillo sirvió una falta con veneno desde la derecha y el Racing le puso la alfombra roja a 'Gurpe'. Christian y Toño suspendieron en la defensa de su portería.

El 0-1 aumentó la ansiedad racinguista, que leyó perfectamente el Athletic. Tchité, ofuscado, fue la imagen de su equipo y de la afición local. Poco se le puede reprochar el '7' en cuanto a actitud. Hablar de acierto ya son palabras mayores.

La reacción no existió
En el segundo acto, Mandiá borró sus pensamientos de la libreta y se la jugó con todo lo que pudo. Arana y Xisco entraron por Tchité y Torrejón. El resultado fue igual de negativo.

El Athletic fue inteligente. La cabeza no sólo está para rematar. Avisó a Toño del segundo y consumó su amenaza desde los once metros. Iraola hizo el 0-2 de penalti y confirmó una victoria que deja en mal lugar a Mandiá, que se metió en el túnel de vestuarios señalado. El Racing tirita de frío.

Fuente: Marca


Publicado por Castro2 @ 21:39 | 0 Comentarios | Enviar

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