Lunes, 02 de noviembre de 2009

Mandi? suspende otro examen

El partido de ayer era un examen para Juan Carlos Mandiá. Uno más. Y lo suspendió. Como si de una reválida se tratara, el entrenador del Racing se jugaba, al menos, la credibilidad en el banquillo. Y, visto lo visto, el técnico gallego tendrá que recurrir, si el club se lo permite, a la recuperación, en la que ya no contará con uno de los argumentos que ha esgrimido hasta ahora para ir capeando el temporal: la imbatibilidad como visitante. Ayer, tras perder en el Ono Estadi ante el Mallorca de Manzano, se esfumó.

El técnico gallego, lejos de buscar alternativas que permitieran cambiar el peligroso rumbo que ha iniciado el equipo, confió en los mismos once hombres que hace una semana habían conseguido un inmerecido empate en El Sardinero contra el Osasuna. Jugadores como Geijo, Xisco o Diop, por citar a los tres que fueron ayer convocados, o Morris, que se quedó en casa, no son ya ni alternativas para intentar cambiar la peligrosa tendencia que está marcando el equipo, cuando fueron fichados hace apenas unos meses como refuerzos importantes para el nuevo proyecto verdiblanco.

Además, Mandiá mantuvo el mismo planteamiento cicatero de siempre. Ése que tan pobres resultados está dando y que ha llegado a poner a Mandiá y al Racing en una situación verdaderamente complicada.

Todo esto unido hizo que las cosas discurrieran por donde lo han hecho desde el pasado mes de agosto. Es decir, por un camino que, de no dar un giro muy importante, tiene un claro destino: la Segunda División.

El equipo sigue sin tener las ideas claras o, si las tiene, no sabe demostrarlo sobre el terreno de juego. Ayer volvió a quedar patente. Tan pronto el 'nueve' estaba pegado a la banda haciendo inútiles sus centros al área, como uno de los pocos jugadores con mordiente y capaz de generar algo de peligro en ataque, Óscar Serrano, era 'condenado' a jugar como lateral izquierdo en el tramo final del encuentro. En el centro del campo, cualquier cosa que suponga algo de imaginación se convierte en una meta inalcanzable. En una utopía. Un simple pase con criterio es algo casi imposible para jugadores que sí han sido capaces de hacerlo en otras ocasiones. Y atrás... incluso en los mejores partidos (que no es el caso del de ayer), siempre hay algún detalle que afea a la defensa. Ayer le tocó a la banda izquierda, justo por la que llegó el gol que dio el triunfo a los baleares. Un despiste, un fallo en los marcajes... sea lo que sea, lo cierto es que Webó se quedó solo ante Toño y marcó el gol que dio la victoria a su equipo.

Todo esto ocurrió cuando el equipo se estaba moviendo bajo los parámetros que el entrenador marca. Cuando en el tramo final buscaba el empate apelando al corazón, como se hizo en Zaragoza o en el partido contra el Osasuna, la cosa cambió un poco. Los jugadores intentaron hacer la guerra por su cuenta atendiendo más bien poco a esquemas inútiles e improductivos, aunque, por ser justo, hay que reconocer que el resultado con uno u otro planteamiento fue el mismo: un rotundo y merecido suspenso.

Como siempre

El partido de ayer no difirió mucho de los ocho anteriores de este campeonato de Liga que ya han tenido que sufrir los aficionados verdiblancos. Racing cayó con total merecimiento ante un Mallorca que sacó a relucir todas y cada una de las carencias de los santanderinos. La descolocación, la falta de disciplina táctica, la nula efectividad en el remate, los problemas para la creación de juego y las dudas en defensa fueron ayer, como lo han sido a lo largo de toda la temporada, los rasgos que definieron el juego (por llamarlo de alguna forma) del equipo de Mandiá.

Por su parte, el Mallorca, bien colocadito y con las ideas muy claras, no tuvo problema alguno para superar con absoluta nitidez al conjunto santanderino que, a tenor de las ocasiones de los baleares, bien pudo regresar del Ono Estadi con un resultado en contra bastante más abultado.

Ahora, tras esta nueva derrota, la situación del Racing se ha complicado un poco más si cabe. Sobre todo si se tiene en cuenta que el próximo partido se disputará en Santander, algo que parece ser un verdadero problema para el conjunto cántabro, y que el rival será el Athletic, ante el que siempre hay algo más que tres puntos en juego. Todo esto con todos los ojos, incluidos los del palco, puestos en un banquillo que cada jornada que pasa parece un poco más débil.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:02 | 0 Comentarios | Enviar

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