Viernes, 30 de octubre de 2009

M?s l?os para Mandi?

¿A qué juega este Racing? le preguntó el otro día un periodista a Juan Carlos Mandiá en la sala de prensa de El Sardinero tras el mísero empate ante Osasuna (1-1). «A ganar», le respondió el preparador del Racing tras unos instantes de duda. Pero, no. No es cierto. La contestación de Mandiá se cae por sí sola. No tiene peso. Por falsa, por irreal. Porque el Racing, este Racing dirigido por Juan Carlos Mandiá, renovado en muchos de sus puestos, no juega a nada. Absolutamente a nada. Lo demostró el equipo el pasado domingo ante el Osasuna y quedó ratificado ayer en el soporífero partido disputado por el conjunto santanderino en El Helmántico. Un encuentro que terminó con victoria charra, justa, y que complica la vida del Racing en la Copa del Rey. Con Pinillos de portero, tras la expulsión de Coltorti, Salva Sevilla, de penalti, hizo justicia en el marcador. Pese a quien la pese, lo cierto es que si algún equipo mereció ganar, ese fue el Salamanca.

«¿Qué partido ha sido peor, éste o el de Osasuna?» interrogaron ayer a sus tertulianos mis compañeros de Punto Radio durante la retransmisión del encuentro. Y todos coincidieron: el de Salamanca. Y apuntaron un argumento contundente: la entidad del rival, un conjunto de la Segunda División, de mitad de la tabla y, por si fuera poco, plagado de suplentes.

Fueron, ayer, noventa minutos sin una jugada que recordar por parte cántabra; sin una acción que plasmar en estas páginas.

Mismo males

El Helmántico vio los mismos males de este Racing: problemas en defensa, sobre todo en las jugadas a balón parado; sin construcción en el centro del campo (ayer jugaron Diop y Moratón); y nulidad absoluta en la faceta ofensiva, hasta el punto de que al Salamanca le bastó con mantener la línea defensiva varios metros adelantada para fulminar las acciones atacantes de los cántabros. Ni dos pases seguidos con criterio, ni apoyos por las bandas, ni seguridad defensiva. Nada de nada. Cero, patatero. Puede valer como excusa el once que presentó ayer Juan Carlos Mandiá, con muchos cambios respecto al pasado domingo y con hombres considerados como 'poco habituales'. Así, el técnico gallego colocó a Oriol en el centro de la zaga, como compañero de Morris, con Pinillos y Christian en los laterales. El centro del campo, inexistente salvo para incrementar la estadística de 'faltas cometidas', estuvo formado por Diop y Moratón, con Munitis en la banda derecha y Sepsi en la izquierda. Toni Moral y Xisco (ni un sólo remate en el tiempo y medio que jugóGi?o fueron los hombres más adelantados. Al Racing su intención de demostrar su superior calidad le duró solamente cinco minutos. Los que tardó el Salamanca en darse cuenta de que no era para tanto. Y a partir de ahí... se acabó. Faltas, más faltas y más faltas. Aburrimiento general, ineficacia absoluta. Y la jugada del penalti final.

El Sardinero, el próximo día 10 de noviembre, decidirá qué equipo estará en el bombo de los octavos de final de la Copa del Rey. Al Racing, por su bien y por el de su entrenador, le toca remontar y seguir vivo en la Copa.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 15:48 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario