Jueves, 15 de octubre de 2009

El once del Valencia desaf?a a Marcelino

El Racing continúa con su cuenta atrás para el partido de Zaragoza, un encuentro con el que la plantilla y su entrenador se someten a examen. La cercanía del reto no ha modificado la rutina de trabajo del metódico Mandiá que con toda probabilidad insistirá en La Romareda con el once que alineó frente al Valencia durante la última jornada de Liga.

Técnico, jugadores y aficionados coinciden en algo: todos creen que el Racing aún no ha mostrado lo que es capaz de dar de sí y tienen muchas ganas de verlo. Sólo así es posible explicar que un encuentro que acabó en derrota, el que enfrentó a Racing y Valencia en El Sardinero, haya conseguido despertar más ilusión que cualquiera de los jugados fuera, a pesar de que en éstos sí se logró puntuar.

Alineación

Ese Racing despierto, activo, con la defensa adelantada y presionante, asistida por el resto del equipo, listo para saltar al ataque, es el que Mandia pretende presentar en Zaragoza. Por ello, repetirá la alineación ha exhibido juego de mayor calidad en lo que se lleva de temporada, la que se las ha arreglado para equilibrar la seguridad en la parte de atrás con la creación de peligro delante. Al menos, la que ha conseguido dar esa sensación.

Mandiá debe saber que se juega buena parte del crédito que le queda frente a Marcelino. Sobre todo porque se enfrentará al mejor entrenador que ha tenido el Racing en su historia y lo hará con sus mismas armas que, en realidad, son lugares comunes para todos los del gremio: presión, trabajo, buena colocación...

Seis jornadas de Liga -dos meses de competición, un periodo al que hay que sumar el de la pretemporada- debería ser tiempo suficiente como para que el Racing contase con un once más o menos fijo. Los cambios atrás, en la línea habitualmente menos sujeta a modificaciones en cualquier equipo, hacen entender que el conjunto santanderino aún se encuentra en fase de tanteo. Hasta la fecha, Pinillos, Morris, Torrejón y Christian han compuesto la defensa que mejor impresión ha causado, y será la que tenga que hacer frente a los previsibles embates del Zaragoza.

A lo que no ha podido hallar solución el míster es al pobre funcionamiento del doble pivote, una asignatura siempre pendiente en el Racing. Tras un largo periodo de ensayos, parece que la posición está adjudicada a Lacen y Colsa, una pareja sin una vocación clara: mientras el primero hace su mejor interpretación cuando se trata de cortar ataques y atajar balones, el otro prefiere intentar conducir el balón y convertirse en antídoto al pelotazo a seguir. Al final, su labor se traduce en una ayudita para defender y otra ayudita para atacar.

Las bandas, propiedad de Serrano y Arana, dan de sí lo que dan, siempre sujetas a la inspiración, mucho más frecuente por la izquierda. Tchité y Munitis continúan fijos arriba al menos hasta que Geijo, Luis García o Xisco demuestren que pueden dar de sí más que ellos.

Trámite

El equipo cumplió ayer otro entrenamiento de trámite, con ejercicios físicos y mucho juego con balón: rondos condicionados, partidillos con y sin portero, ataques con finalización... Mandiá contó con todos sus hombres, a excepción de Xisco, que ni siquiera salió al verde después de sentir molestias musculares, en lo que tiene toda la mala pinta de una recaída de sus males.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:56 | 0 Comentarios | Enviar

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