Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009

Munitis 'El vestuario est? muy unido; el que se quiera sumar ser? bienvenido'

Está más pausado. Todo lo que hace y dice se lo piensa mucho. No deja nada a la improvisación. La edad, imagino, le ha atemperado ese ímpetu juvenil que aún hoy conserva, el mismo que deslumbró a equipos y entrenadores desde aquel 22 de enero de 1995, fecha en la que debutó en Primera frente a la R. Sociedad. En él siempre han destacado su velocidad, su ofrecimiento y sus desmarques, sus fintas y quiebros, las faltas que provoca y sus asistencias. Con los años puede que haya perdido velocidad y desborde, pero ha ganado en experiencia y mantiene la misma garra de antaño. Es la referencia del Racing. Su guía. Su capitán. Pedro Munitis.

Llega al Gambrinus un poco más tarde de la hora acordada. Primera advertencia: lleva su propia comida compuesta, en esta ocasión, por quinoa (un cereal) y verduras, uvas pasas y mojado con un poco de aceite de oliva. Hasta en esto, sobre todo en esto, es severo:

"No me cuesta nada. Lo llevo muy bien; es más, cuando no lo hago me siento mal. Además, no me supone ningún sacrificio ser disciplinado. Lo llevo haciendo desde que tenía 23 años, cuando jugué en el Badajoz".
Último partido.

Mientras el resto de comensales damos cuenta de un fantástico arroz con bogavante, sopa de champiñones y un revuelto de hongos, Pedro, inalterable, va desgranando la actualidad y su cena de régimen. Primer asunto: el mal partido frente al Almería y el futuro más inmediato. El del Barrio Pesquero lo tiene muy claro:

"Nos marcaron muy pronto y luego pecamos de ansiedad, una ansiedad que creo es injustificada. Hay colchón de puntos y, además, estoy convencido que ganaremos dos partidos..., y muy pronto. Vamos a muerte; el vestuario está muy unido. El que quiera que se una. Éste no es un equipo vago ni jeta: hacemos lo que podemos. Si uno falla, fallamos todos y el conjunto no funciona. Pero dentro del campo no damos la impresión de rendirnos. Esto lo vamos a sacar adelante y cuantos más seamos, mejor. Es un vestuario fantástico y ésa es la clave para no descender, ni este año ni los siguientes. Nadie quiere sobresalir por encima de los demás".

Enseguida sale a colación lo dura que está siendo esta temporada:

"Sabíamos que iba a ser un año muy duro para todos, jugadores y entrenador; que estábamos casi obligados a repetir lo de la temporada pasada. La gente, si no haces lo mismo, te lo exigiría. He notado un comportamiento raro de la gente y que conste que lo entiendo todo: que no les guste, que jugamos mal. Lo entiendo todo. Pero este juego es el normal, el que realizan todos los equipos, si quitas a los grandes". Y continúa en su exposición, ahora ya, con referencia a jugadores:

"Jorge Gonçalves tiene todo mi cariño y el de sus compañeros: el público no puede hacer lo que ha hecho con este jugador, que es del Racing, lo mismo que pasó con Moratón o Juanjo. El fútbol está llegando a un extremo que cualquier día habrá una gorda: esto es un deporte y todos los años descienden tres. Nunca había visto esto en Santander".

Otro de los jugadores que entra en liza es Nikola Zigic, el gigante serbio:

"Además de ser una gran persona es un jugador excepcional, de equipo grande. Cuando juega lo hacemos de una manera; si no está él, jugamos de otra; es evidente. Fija mucho a las defensas y tenemos que aprovechar cuando está en el terreno de juego".
El mejor.

Y de un compañero como es el serbio, salta a un rival, Andrés Iniesta, para el que sólo tiene palabras de elogio:

"Es el mejor del mundo, por encima de todos. No se equivoca nunca; siempre toma la decisión correcta. Me parece un fuera de serie".

Más cerca del color blanco que del blaugrana, confiesa que verá el partido de hoy ante el Chelsea:

"Me gusta ver fútbol, no a todas horas, pero es algo que me gusta. En cuanto al Barça, al final, ha sido el Racing quien, en la suma de los dos encuentros, más le ha hecho sufrir. Es cierto que tuvieron mucho tiempo el balón pero nos hicieron pocas ocasiones de gol. Si no, que se lo digan al resto de equipos que salieron goleados".

Las preguntas para el capitán se solapan unas sobre otras pero, acaba respondiendo a casi todas:

"Me hubiera gustado jugar en la Premier, pero nunca surgió una oportunidad seria de hacerlo. El fútbol no lo veo como un trabajo; a mí me encanta, no me supone ningún sacrificio. Eso sí, quitaría las concentraciones previas a los partidos; las de pretemporada las veo bien y necesarias"; sigue respondiendo a las preguntas, entremezclando asuntos muy diferentes:

"Siempre aprendes de los partidos; analizas todo, lo bueno y lo malo. Aprendes a medida que vas viviendo. Cada día tiene más importancia el tema mental. El coco manda. Si estás bien del coco tienes mucho ganado. Nunca he sabido jugar de suplente; no se puede saltar al campo, revolucionado, con prisas y querer solucionar tú sólo el partido. Ser capitán no me ha cambiado. Pasarlo en grupo, lo bueno y lo malo, es más llevadero".

Cada minuto que pasa se va sintiendo más cómodo, a pesar de no gustarle nada hablar con los medios de información:

"Ni leo los periódicos ni escucho la radio; si lo hiciera me iba a afectar, por lo tanto, lo evito. Lo que necesito es entrenar y divertirme y leer la prensa o escuchar radio no lo necesito. Ahora mismo estoy muy contento y disfruto mucho de la vida y del fútbol".

Otro de sus temas de conversación tiene como referencia a la cantera, a los jugadores de las secciones inferiores que, año a año, intentan llegar al primer equipo:

"Tiene mucho futuro; ahora, la juventud ha cambiado, son más técnicos que antes y están muy bien preparados". Y lanza un nombre al aire: "Marcano es, o debería de ser, en mi opinión, el referente y el ejemplo para todos los chavales de la cantera. Es un auténtico líder; tiene una cabeza privilegiada y es un pedazo de jugador. Todos sabemos que el Racing es un equipo vendedor pero, si de mí dependiera, Marcano seguiría muchos años en el Racing".
UEFA.

No podía faltar la primera incursión del Racing en una competición europea:

"Me he quedado con ganas de más. Fue una sensación distinta y muy bonita. Estuvo muy bien, la pena fue que no pudimos entrar en la siguiente fase. Me sorprendió mucho lo del Twente y eso que, para muchos, era la cenicienta del grupo. El fútbol es muy complicado; por eso huyo de los medios. Se habla y se dicen cosas con mucha ligereza".

El final se acerca y Munitis aún guarda munición. Es el turno de los entrenadores:

"Del Bosque era el entrenador perfecto para el grupo humano que había en el Madrid cuando estuve allí. Con Marcelino coincido con su forma de ver el fútbol; sus métodos de trabajo eran excepcionales. Aprendí mucho con él. Ve el fútbol de forma fantástica".
Familia.

Es el único momento en el que su rostro brilla más de lo normal. Hablar de su familia y de sus recuerdos en el Barrio Pesquero: "Mi abuela ya tiene 76 años; está bien, dentro de lo que cabe. Gracias a Dios toda la familia está bien. Voy mucho por el Pesquero; allí vive mi hermana y mis sobrinas y tengo grandes recuerdos. Cuando era pequeño bajaba la basura y comencé a esprintar al ver en las alcantarillas los pedazo de ratas que salían. Ahora, por suerte, da gusto ver el Barrio".

Y llega el turno de hablar de su mujer, Ana, y de Pedro, su hijo de cuatro años: "Ser padre es lo mejor que me ha pasado en la vida y me encantaría, dentro de un tiempo, tener algún hijo más. No sé si querrá dedicarse al fútbol, aunque para su edad tiene una estructura física bastante fuerte".

Llega el final, el de la gratitud, que también va dirigida hacia su mujer y su pequeño hijo: "Les estoy muy agradecido por las palizas que les doy. Les dejo mucho tiempo solos y no me ocupo de ellos cómo debería hacerlo; pienso mucho más en mi mismo que en ellos. Les dejo tirados en demasiadas ocasiones. Eso es algo que tengo que cambiar". Lo ha dicho un hombre.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:20 | 0 Comentarios | Enviar

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