Lunes, 06 de abril de 2009

Oficio y 'alta' efectividad c?ntabra

El oficio cántabro pudo con el atrevimiento y el despliegue ofensivo del Sporting y acercó, aún más, al Racing a la ansiada permanencia. El buen hacer defensivo de los de Muñiz mantuvo a los asturianos a raya y se completó con el siempre oportunista Zigic y una pequeña ayuda de Ramírez Domínguez. Con eso, los tres puntos se fueron para Santander y dejaron al equipo de Preciado con el sabor agridulce de quien juega bien pero no obtiene ni siquiera un empate. Y ya van 29 jornadas.

Que el Sporting no sepa lo que es acabar un partido igualado no responde únicamente al capricho de la diosa fortuna. Los de Preciado van siempre a los partidos de cara, y eso suele tener dos resultados: o te la parten o te llevas por delante a quien tengas. Esta vez, ante el Racing, fue lo primero. Pero más allá del resultado, resulta admirable el descaro y la valentía con la que afrontan los encuentros los asturianos, con un equipo inexperto pero con calidad.

Salida en tromba

Bastó ver el arranque local para certificar lo antes expuesto. El Sporting salió en tromba y encerró a un Racing previsor del empuje rival. Bilic se encontró con el larguero y Diego Castro con Toño, pero las sensaciones eran buenas. Sin embargo, según pasan los minutos la sensación de que los asturianos deben marcar o acabarán perdiendo el choque se acrecenta de manera preocupante.

Así fue esta noche ante el Racing. Los de Muñiz fueron asentándose con lentitud, pero seguridad sobre el verde de El Molinón. Con eso y lo que los cántabros tienen arriba les llega para sacar los tres puntos en muchas ocasiones.

Y, entre otras cosas, en los últimos metros está Zigic. El serbio, y su oportunismo. Una pared de Sepsi con Pereira y un centro raso al corazón del área sirvieron para que el espigado delantero marcara su noveno tanto en once partidos. Que se dice pronto.

El tanto espoleó al Sporting, que retomó su acoso sin derribo a la meta de Toño. Entre la mala puntería asturiana y Ramírez Domínguez (pudo pitar algún penalti por mano en la primera parte y no debió anular el gol de Kike Mateo) la confianza del Racing fue en aumento.

Los cántabros, aunque casi sin el balón, tomaron el control del partido hasta que Colsa mató el partido con un bonito tanto. Sentenció y dejó a los asturianos sin el posible consuelo de un empate, algo inédito aún para los de Preciado esta temporada. Y es que la valentía a veces tiene premio, pero en ocasiones también se paga.

Fuente: Marca


Publicado por Castro2 @ 12:15 | 0 Comentarios | Enviar

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