Martes, 24 de marzo de 2009

Diez razones por las que el Racing no marcha

El Racing padece una enfermedad, la ‘zigic-dependencia’, que le impide funcionar en el momento en que el gigante serbio no está en el campo. 

Desde el principio de la campaña se ha visto que uno de los grandes problemas del equipo es su dificultad para marcar gol. Zigic es el único delantero de verdad con que cuenta el Racing, y sus números demuestran que hace bien su trabajo: ha disputado diez partidos desde que llegó a Santander, y ha marcado ocho tantos, que han supuesto trece puntos. 

Los datos, que hablan tan bien del delantero, hacen pensar qué hubiera pasado sin la cesión de Zigic durante la segunda vuelta del campeonato.
2. El entrenador no es capaz de conectar con los aficionados 



Juan Ramón López Muñiz no ha sabido ganarse a la afición. Habrá quien diga que todo es cuestión de resultados, pero basta hacer un poco de memoria para comprobar que esto no tiene por qué ser así necesariamente. Es probable que Manolo Preciado, por poner un ejemplo, haya sido y sea uno de los técnicos más queridos por los racinguistas, y en el momento en que dejó el club, el equipo caía en picado hacia la Segunda División. 

Quizás se deba a que el carácter más reservado de López Muñiz haya hecho imposible que el público lo conozca y le quiera. Es probable que tampoco ayude mucho a mejorar la relación el hecho de no entender por qué hace algunas cosas.

El desarrollo de la temporada tampoco ha jugado a su favor: desde el principio se vio cuestionado y si se salvó del despido, por los pelos, fue gracias a una buena racha del equipo. Ahora, que ha vuelto la época de las vacas flacas, ha agotado el crédito en unas pocas semanas. Durante el último partido de Liga, el de la derrota del Racing frente al Valencia, la grada cantó «¡Muñiz, vete ya!». Un mal signo.
3. Una política de contrataciones mal planteada 


La maldición que persigue al Racing por su condición de equipo de pocos recursos es la de tener que hacer caja cada temporada y desprenderse de lo mejor que tiene en la plantilla para hacer cuadrar las cuentas.

Esta situación obliga, cada año, a diseñar un Racing nuevo que precisa de un rodaje largo para exhibir sus virtudes y sus carencias.

El hecho de que, esta campaña, el club haya tenido que esperar al mercado de invierno para cerrar su once con la incorporación de Zigic, puede querer decir que ha desperdiciado media temporada por no tener lo que debía a tiempo.

La presencia en el grupo de futbolistas como Zé Antonio, que no ha disputado un solo minuto de juego, o de Gonçalves, quien, tras disponer de oportunidades, no ha convencido y se ha quedado arrinconado en el banquillo, demuestra que se ha fichado al tuntún. El Racing cuenta con una dilatada experiencia en operaciones de este tipo. Recuérdense los casos del peruano Ísmodes, el argentino Brian Sarmiento o el estadounidense Szetela.

4. Un calendario difícil lastra al Racing desde el comienzo

El calendario de Liga de este año parece confeccionado por un enemigo del Racing. El equipo santanderino empezó la campaña enfrentándose a Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal, exactamente los cuatro inquilinos de las primeras plazas de la clasificación.

Con ese arranque, le fue imposible al Racing tomar impulso, y eso que ni siquiera salió tan mal parado. No obstante, fue un tirón que le hundió en la tabla, de donde salió con mucho esfuerzo y dolorido.

5. El Racing enviudó tras la marcha de Marcelino

Cuando López Muñiz se hizo cargo del Racing sabía que tenía una tarea complicada por delante: recogía el testigo de Marcelino, el entrenador que logró hacer historia llevando al club, por vez primera en un siglo de existencia, a la Copa de la UEFA y a las semifinales de la Copa del Rey. 

El Racing humilde y sufridor se transformó en un rival temible y dejó de disputar eso que eufemísticamente se conoce como ‘su Liga’ y que, hablando en plata, es jugar con los más malos del campeonato.

Las comparaciones son inevitables, y la trayectoria regular y brillante del Racing del año pasado contrasta con la línea del equipo en éste. Otra vez hay que mirar con temor a la zona del descenso, otra vez la única ambición es seguir vivo.

6. Desilusión en la UEFA y en la Copa del Rey

La actuación del Racing en la Copa de la UEFA dejó la impresión de que el premio consistía en estar allí, no en pelear por quedarse. El objetivo del club era acceder a la fase de grupos, y una vez que se llegó, se acabó. Ni la emocionante lucha por la clasificación a última hora puede borrar esa sensación.

La Copa del Rey volvió a ser la competición más o menos residual que distrae de lo importante, esto es, la Liga. Esa actitud, unida a la sobredosis de partidos acabó con el Racing eliminado en todas partes sin que el ahorro de energía se notara en el campeonato.

7. El tercer conjunto por la cola en la segunda vuelta

Los malos números del Racing durante la segunda vuelta, de la que se llevan jugadas nueve jornadas, sólo son superados por las horrorosas trayectorias del Athletic y el Espanyol.

El conjunto santanderino lleva sumados 8 puntos de 27 posibles, mientras los barceloneses han juntado 7 y los bilbaínos sólo 5.

Como dato curioso, el Real Madrid es el que el mejor se ha aprendido la lección de la primera vuelta: ha conseguido 25 de los 27 puntos en juego con ocho victorias y un empate.

8. Un Racing que es capaz de lo mejor y de lo peor

El Racing mantiene una ilimitada capacidad de sorprender, porque en toda la campaña no ha sido capaz de forjarse algo parecido a una personalidad o un estilo. Nadie sabe qué se va a encontrar en el próximo partido. Tan pronto se va a pique como llega a Valencia y gana 2-4. Es capaz de meter tres goles al Espanyol en El Sardinero y a la semana siguiente visita al Atlético y regresa con un 4-1. Aún más cercano: le coloca una manita al Numancia y siete días después pierde en casa contra un Valencia en desbandada y con un futbolista menos.

9. No hay forma de conseguir victorias en casa

Lo habitual es que los equipos cimenten su puesto en la clasificación aprovechando los partidos que disputan en casa gracias a eso que algunos llaman ‘factor campo’. Pero el Racing ha desperdiciado esa ventaja: sólo ha conseguido tres triunfos en catorce encuentros jugados en El Sardinero. Las victorias frente al Sporting (1-0), el Espanyol (3-0) y el Numancia (5-0) son las únicas que ha podido aplaudir su público. Por contra, ha encajado cuatro derrotas y ha empatado en siete ocasiones.

10. Falta gasolina para jugar las segundas partes

Es una situación que se repite con frecuencia en los partidos del Racing: el equipo se luce durante la primera parte, en la que todas las líneas funcionan, y desaparece después del intermedio. 

El partido del pasado domingo frente al Valencia, con un Racing que manda durante 45 minutos y otro diferente tras el descanso, que se deja acogotar por un rival en inferioridad numérica y acaba perdiendo, es un claro ejemplo de ello. La abultada derrota de Riazor (5-3), contra el Deportivo, después de llegar con 1-2 al recreo es otro caso difícil de explicar si no es por el cansancio de los jugadores.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:11 | 0 Comentarios | Enviar

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