Lunes, 09 de marzo de 2009

Maldito cuarto de hora

Un deplorable cuarto de hora en el comienzo de la segunda parte condenó al Racing a sufrir una goleada en Riazor frente a un Deportivo que exhibió una puntería inusual, convirtiendo en gol casi todos sus remates entre los tres palos. Nada hacía presagiar una debacle semejante del equipo cántabro después de un primer tiempo casi impecable y de marcharse a los vestuarios en el intermedio con 1-2 en el marcador. 

Sólo 22 segundos había necesitado el Racing para comenzar a amargar la tarde a su rival. Nada más sacar de centro, una internada de Jonathan Pereira encontró la complicidad y la devolución perfecta de Zigic junto a la frontal del área. El jugador vigués se internó con convicción y batió por bajo a Aranzubia. Sin tiempo para la reacción local, el Racing pudo dar una estocada casi definitiva a su rival en dos acciones más en los tres primeros minutos. 

Los primeros diez minutos del conjunto cántabro rozaron la perfección. Con una asfixiante presión y mucha intensidad en la recuperación de la pelota, unido a un ejercicio de precisión a alta velocidad en las aproximaciones al área de Aranzubia, el Racing convirtió en un pelele al Deportivo, que se cansaba de correr tras el balón.

El encanto que transmitió en su juego el equipo santanderino sólo tuvo un lunar: Oriol. El ayer capitán decidió contraponer al estilismo de sus compañeros un abuso de faltas y malos modos. Sólo la permisividad de Mateu Lahoz le impidió ducharse bastante antes que sus compañeros. A los diez minutos, un manotazo de Oriol sobre Lassad mereció algo más que la simple falta. Y seis minutos después una nueva tarascada sobre el delantero francés sí que le reportó la tarjeta amarilla al central. Juan Rodríguez continuó la acción, que acabó en gol, pero la jugada estaba anulada por la falta previa al no aplicar la ley de la ventaja.

Triste protagonismo 

Lassad, Oriol y Juan Rodríguez repitieron protagonismo en la jugada del 1-1. La superioridad del Racing se había ido diluyendo pero los atacantes locales aún no habían puesto a prueba a Toño. Pero Lassad, que ridiculizó a su par Oriol en algunos lances, se deshizo del capitán racinguista con un taconazo que habilitó la incorporación de Laure por la derecha. Su centro lo remató desde el área pequeña Juan Rodríguez, que batió a Toño.

Aunque el juego del ayer equipo verdinegro ya no tenía el brillo del comienzo, el peligro se palpaba en cada llegada a los dominios de Aranzubia. Pudo llegar el segundo, incluso antes del gol del Deportivo, pero el meta riojano se lució a la salida de un córner, sacando una mano prodigiosa a un balón que había golpeado en un compañero y ya se colaba. Volvió Aranzubia, tras el 1-1, a lucirse ante Jonathan Pereira. Sacó con el pie un remate raso del punta vigués. Pero no pudo con la sociedad Pereira-Zigic cuatro minutos después. Jonathan sirvió un balón envenenado desde la derecha y el atacante serbio, sobre la marcha, empaló el balón a la red, lejos del alcance del meta deportivista.

El Deportivo, más entonado con el paso de los minutos, tuvo un par de opciones para empatar antes del descanso. Una jugada en el carril izquierdo entre Lafita y Filipe acabó con un centro del lateral brasileño que Verdú empalmó fuera, muy cerca del palo izquierdo de Toño. El meta alicantino resultó providencial, con el tiempo reglamentario ya superado, en una falta que botó Verdú al corazón del área y que Colotto cabeceó ajustando el balón al poste. Toño atajó el esférico enviado por el central argentino, que acababa de sustituir a Lopo, quien se retiró lesionado en una acción fortuita. 

La segunda mitad acabó convirtiéndose en una tortura para el Racing, que en las tres primeras llegadas del Deportivo recibió otros tantos goles. Todo en un cuarto de hora tan frenético como el inicial.

Jonathan Pereira, que ya estaba amonestado, se libró de la expulsión al tocar un balón con la mano nada más comenzar la segunda mitad. De poco sirvieron las protestas de los jugadores y aficionados locales. Fue uno más de los múltiples despropósitos del colegiado valenciano, cuyo criterio de apreciación exasperó a ambos equipos, en especial al Deportivo.

Lassad, que superó siempre a Oriol, volvió a ser decisivo en el 2-2. Su pase a Riki, que entró tras el descanso para darle un perfil más ofensivo al equipo coruñés, fue el preludio del empate.

Sin frescura 

El Racing ya no tenía la frescura del primer tiempo y los desajustes defensivos comenzaron a aparecer. Un error de Garay en el despeje a la salida de un córner dio origen al 3-2. Tras una sucesión de rechaces, acabó empujando Lafita al fondo de las mallas desde el interior del área chica el balón que había quedado muerto. Un minuto después llegaba el 4-2. Un fulgurante pase de Valerón a Riki dejó solo al delantero madrileño en carrera ante Toño, al que batió por bajo.

El Racing trató de reaccionar con los cambios, pero la presencia de Colsa y Berrocal tardó en notarse. Ante un Deportivo desatado y con una eficacia devastadora, recibió el 5-2 en una internada de Lafita por la derecha hasta la línea de fondo que Verdú cabeceó en el segundo palo sin oposición. Dos jugadas de estrategia pudieron devolver al equipo de Muñiz al encuentro. Oriol se topó con el poste y Berrocal, con Aranzubia. El canterano pudo resarcirse marcando a placer después de un centro desde la izquierda de Toni del Moral. El frenesí de un área a otra se mantuvo hasta el final y el marcador pudo ser más amplio.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 12:28 | 0 Comentarios | Enviar

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