Viernes, 07 de noviembre de 2008

La afici?n se entreg? al equipo

El público respondió ante el cambio de carácter del equipo. Desde el inicio de la competición los aficionados que se habían dado cita en El Sardinero no se habían contagiado del juego del equipo. 

Se había producido un distanciamiento que parecía poner en peligro lo que es claramente necesario para cualquier conjunto. El apoyo de su afición, hasta ayer la del Racing se había mostrado triste y sin ilusión. Lo cierto es que había ganas de volver a esa comunión que no hace muchos meses se vivía. 

El juego mostrado en Valencia despertó, de nuevo, la ilusión de los aficionados. Los 15.500 que ayer se dieron cita en el campo estaban entregados desde el principio. El tono de las gargantas al cantar 'La Fuente de Cacho' era diferente al de jornadas previas. Había ilusión y se ponía de manifiesto que estaba por llegar una nueva unión entre equipo y afición. 

Los jugadores pusieron voluntad y mucho trabajo y ante eso los aficionados no dieron la espalda. Sabían que el equipo, ante el conjunto alemán, necesitaba de su apoyo para volver a generar la magia entre jugadores y afición. 

Durante diferentes fases del encuentro las gradas de El Sardinero respondieron a la actuación de sus jugadores. Incluso de forma espontánea los seguidores premiaban con aplausos cualquier acción de los suyos. 

En esta ocasión los seguidores del Schalke 04 tuvieron que reconocer que la afición cántabra sabe estar a la altura de las circunstancias. 

Cuando Tchite logró el gol la algarabía fue mayúscula. Todos los racinguistas se pusieron en pie y aplaudieron el inicio de una noche que podía convertirse en mágica. Poco duró la misma ya que el empate llego en un abrir y cerrar de ojos. En esta ocasión, y a pesar de los gritos de los seguidores germanos, la afición racinguista respondió como en las grandes ocasiones. 

Los minutos que restaron hasta el final del choque fueron especiales. Se reconocía el trabajo del equipo y que ninguno de sus jugadores bajase los brazos. 

En esta ocasión nadie se movió de su asiento. Todos esperaban que llegase el gol de la victoria, que se produjese el 'milagro' para lograr un triunfo histórico, pero no fue posible. El marcador no se movió y los aficionados se quedaron con el sueño a medio cumplir. El equipo había demostrado que es merecedor de la confianza de la afición por juego y aptitud. Nadie le pudo poner un pero a su actuación y así se lo reconocieron los más de quince mil aficionados cuando el sueco Johannesson señaló el camino de los vestuarios. Todos los racinguistas puestos en pie ovacionaron, por espacio de varios minutos, a los suyos. Los jugadores correspondían saludando desde el centro del campo. 

Lo que hace una semana parecía imposible se había conseguido, la comunión entre la afición y el equipo había vuelto a convertirse en realidad. 

No fue posible sumar el triunfo ante un gran equipo, pero la primera cita en la UEFA se había pasado con nota alta. La afición ha vuelto a depositar la confianza en los suyos. Esto puede ser realmente importante de cara al futuro, cuando más negros parecían los nubarrones, dos actuaciones convincentes dejan ver el horizonte con mucha más claridad para el futuro del Racing.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 21:47 | 0 Comentarios | Enviar

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