Viernes, 07 de noviembre de 2008

El Racing ya est? aqu?

Sólo fue un empate, pero eso sí, supo a victoria. El Racing volvió a ser el de siempre, al menos, el de las dos últimas temporadas. Volvió a ser el equipo peleón, incómodo para cualquier rival, intenso. Fue de nuevo el mejor Racing. Sin embargo, el partido acabó en empate. Y es que el conjunto verdiblanco tenía ante sí a un contrario verdaderamente serio, el Schalke 04, al que plantó cara en todo momento, pero al que no pudo superar. En cualquier caso, ayer, no fue porque no lo intentara, pero...

Qué distintas pueden ser las cosas en esto del fútbol. Si en los primeros compromisos europeos el Racing mostró una imagen que únicamente puede calificarse como raquítica, ayer, ante todo un Schalke, uno de los equipos punteros de Alemania, los cántabros ofrecieron su mejor cara, la misma que el pasado sábado exhibieron en Mestalla y la misma que la pasada temporada les permitió meterse por primera vez en una competición europea.

El Racing, con toda su 'artillería' sobre el terreno de juego, volvió a hacer gala de virtudes como la presión, el trabajo solidario, la intensidad... es decir, mostró todas las cualidades que le han permitido jugar una competición europea y tratar de tú a tú a cualquier equipo de la Primera División española.

Con intensidad 

El conjunto santanderino salió con una intensidad que ya casi no se recordaba en El Sardinero. Y fruto de esta añorada actitud, las aproximaciones al área de Neuer se fueron sucediendo. No es que fueran demasiado peligrosas, cierto, aunque sí servían para dejar bien clara cuál era la pretensión del Racing en este encuentro.

Ante sí, el equipo santanderino tuvo a un rival sólido y muy fuerte desde el punto de vista físico. Y en estas dos virtudes se basaron para, con el paso de los minutos, tomar las riendas del encuentro. El centro del campo se tiñó pronto de azul, color de la camiseta de los alemanes, que hicieron valer su fortaleza y, también, su indiscutible calidad. Arriba, como no podía ser de otra manera, también dispusieron de sus oportunidades, aunque, en unos casos gracias a un acertado Toño y en otros, a la eficacia del sistema defensivo -fueron muy importantes las ayudas de los dos jugadores del banda, Serrano y Munitis-, se quedaron en meros sustos que, en cualquier caso, no hicieron enmudecer a un público muy metido en el partido y que esperaba con expectación que su equipo tuviera un poco más de fortuna arriba. Y quizá éste sea el mejor síntoma para el equipo y la evidencia más destacada de que algo ha cambiado en la última semana.

Cambio importante 

Tras el descanso, en el que no se movieron los banquillos, el partido dio un giro. El primero en resultar favorecido fue el Racing que, en una buena acción de Pereira dentro del área culminada a la perfección por Tchité -vaya racha-, se puso por delante en el marcador. Las cosas se ponían muy bien para un Racing que estaba afrontando de una forma magnífica el partido. Sin embargo, el equipo alemán no tardó en aprovecharse de ese giro que había dado el encuentro. Apenas dos minutos después de que marcara el Racing, Engelaar colocó el 1-1 en el marcador. Una jugada un tanto embarullada por la izquierda acabó con pase a la frontal del área, desde donde el holandés disparó con fuerza para batir a un Toño que, por otra parte, estaba completando un buen partido.

Como no podía ser de otra forma, el empate cayó como un jarro de agua fría sobre el conjunto verdiblanco que aún no había acabado de celebrar su gol cuando ya le habían empatado. Tras el 'mazazo' el Racing no perdió su sitio en el campo. Siguió a lo suyo, es decir, a presionar en el centro, a buscar salidas rápidas de sus delanteros y a mantener su fortaleza defensiva. Sin embargo, las cosas ya no se iban a mover y eso que lo intentaron.

En cualquier caso, el Racing, que ya tiene un puntito en la liguilla de la UEFA, volvió por sus fueros y así se lo reconoció el público al final del encuentro cuando despidió a los jugadores al grito de «sí, sí, sí, el Racing ya esta aquí». Pues eso, que ya está aquí... y que siga con nosotros mucho tiempo.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 21:46 | 0 Comentarios | Enviar

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