Lunes, 03 de noviembre de 2008

Mu?iz todav?a no ha repetido ning?n 'once'

Una de las críticas que un sector de la afición vierte sobre Muñiz es la imposibilidad de memorizar un ‘once’ que poder recitar de carrerilla. El técnico no ha alineado a los mismos futbolistas dos encuentros consecutivos durante las nueve jornadas ligueras disputadas. El entrenador del Racing efectúa una media de 2,2 variaciones técnicas cada partido. La ocasión donde menos cambios realizó fue frente al Mallorca, donde Pereira por Bedia representó la única novedad respecto al choque con el Villarreal. En cuanto al récord de alteraciones en el ‘once inicial’, la cota máxima está situada en cuatro permutas. Esto ocurrió en el duelo ante el Villarreal y el Osasuna.

A parte del gusto del asturiano por las rotaciones y su eslogan de «siempre pongo a los once más en forma cada fin de semana», hay varios motivos que han provocado estas variaciones contantes. Es obvio que la disputa de la Copa de la UEFA obliga a dar descanso a los futbolistas, aunque tampoco puede ser utilizada la cita continental como única explicación. Puesto que los parones que ha vivido la competición doméstica, fruto de los compromisos internacionales de la selección española, han permitido aliviar la acumulación de partidos. En unos casos han influído los contratos de los jugadores cedidos, leáse el caso de Pereira y Garay. En otras oportunidades, la llegada de los jugadores a última hora obligó a ofrecerles la alternativa de forma progresiva. Las lesiones también han jugado su papel: Munitis, Tchité o Garay, se han perdido varios envites por este motivo. Así las cosas, elementos extradeportivos como el castigo a Colsa o la marcha de Jorge López al Zaragoza también ocasionaron cambios puntuales.

Todo indica que será complicado verle repetir una misma estructura durante muchas jornadas consecutivas, dado su gusto a variar su esquema y la fisionomía del equipo según el rival. Por esa razón, jugadores con caracteríticas muy marcadas como el juego aéreo de Juanjo y Moratón o la calidad de Edu Bedia y Luccin, así como la polivalencia de Munitis, Marcano o Valera, invitan a pensar que habrá una columna vertebral definida, pero posiciones concretas inciertas. Se ha llegado a comparar, a modo de crítica, su método con el ‘modus operandi’ de su predecesor en el banquillo, quien sí confió en un ‘once tipo’. A estas alturas del campeonato Marcelino ya había repetido su alineación en cuatro ocasiones, aunque no se puede pasar por alto que los resultados positivos siempre invitan al inmovilismo, circunstancia que todavía no ha disfrutado el club cántabro. Como cantaba Sabina en ‘el jóven aprendiz de pintor’: «El crítico me acusa de jugar a la ruleta rusa, pero si no hubiera arriesgado, me acusaría de quedarme colgado en ‘calle melancolía’».

Fuente: Alerta


Publicado por Castro2 @ 17:53 | 0 Comentarios | Enviar

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