Lunes, 06 de octubre de 2008

Historia conocida

Como si se tratara de un 'déjà vu', el Racing vivió ayer en el 'Reyno de Navarra' una historia que le era conocida. Llegaba el equipo santanderino a su duelo con el Osasuna, también en la jornada sexta del campeonato, en una situación más que delicada: sólo dos puntos y en puestos de descenso. Además, ya se habían alzado las primeras voces críticas contra el entrenador, Miguel Ángel Portugal. Exactamente lo mismo que ocurría en el partido de ayer.

Y, como la historia tiene esas cosas, el resultado también fue idéntico. En el partido de hace un par de campañas el Racing se impuso por 0-1 gracias a un gol de penalti de Melo y ayer venció con el mismo marcador, gracias a un tanto marcado por Valera en el minuto 91.

Quizá no fuera un 'déjà vu', pero lo cierto es que se le parece un montón.

En otra cosa en la que coinciden estos dos encuentros es en que el Racing jugó fatal. Desde el mismo pitido inicial quedó claro que el conjunto santanderino estaba dispuesto a sacar un resultado positivo del Reyno de Navarra. No es que desde el primero minuto encarara la portería de Ricardo con ahínco. No. Al contrario. Y es que para López Muñiz ayer, sacar un resultado positivo de su visita al campo del Osasuna era obtener un empate. Por mucho que los navarros estén teniendo un comienzo de temporada más bien negativo y que llegara a este encuentro con el casillero de victorias luciendo un espléndido cero, el objetivo del Racing parecía ser un empate que, visto cómo están las cosas, de poco o de nada iba a servir.

Metidos atrás

El conjunto verdiblanco, con un entramado defensivo digno de la mejor época de Maguregui y con menos 'pólvora' ofensiva que nunca, se limitó, eso sí, con bastante acierto, a tratar de frenar las continuas acometidas del equipo del 'Cuco' Ziganda, que sometió a los cántabros a un permanente asedio desde el inicio del partido.

Sin embargo, y pese a que el dominio del balón y del partido fueron los 'rojillos', las ocasiones no terminaban de caer de su lado. Las casi infinitas internadas de Juanfran por la banda derecha propiciaban centros casi de continuo, aunque, para fortuna del Racing, el número de envíos se correspondía con exactitud con el de fallos de los atacantes navarros. Diferentes eran las cosas en el otro área. El Racing apenas se asomó en dos o tres ocasiones a la portería de Ricardo. Eso sí, lo hizo con peligro. Avisó en una primera internada de Pereira por la izquierda. El centro del gallego al segundo palo no fue rematado por Lacen por apenas unos centímetros. Minutos después el árbitro anuló un gol al considerar que César Navas había cometido falta en un bloqueo. La acción era más que dudosa, pero el caso es que el gol no subió al marcador.

Tras estas intentonas verdiblancas, el Osasuna recuperó el timón del partido y volvió a lo suyo... y con el mismo acierto, es decir, ninguno.

Sin embargo, cuando casi se estaba llegando al descanso, el Racing dispuso de una magnífica oportunidad para ponerse por delante en el marcador. Una falta en la frontal del área sobre Pereira acabó con un lanzamiento de Garay que fue desviado con la mano por Plasil.

La acción acabó con el checo en la calle y con el argentino colocando el balón sobre el punto de penalti. Sin embargo, como ya ocurriera contra el Sevilla, el central no estuvo afortunando y, ni en el lanzamiento ni en el rechace, fue capaz de superar a un acertado Ricardo.

Contra diez

Pese al jarro de agua fría que recibió Racing tras el fallo del olímpico argentino, la acción permitió a los cántabros jugar medio partido contra un rival en inferioridad numérica.

Pero ni por esas. Los de López Muñiz se limitaron, tras el descanso, a esperar a los navarros metiditos en su campo. Sin arriesgar nada en absoluto. La única diferencia radicó en que en este caso, el Osasuna tampoco buscaba nada. A ellos, como aparentemente al Racing, les valía el empate.

Con esta tónica iban pasando los minutos a la misma velocidad a la que, cada vez más, se iban sonrojando los aficionados verdiblancos, que veían con impotencia como su equipo estaba dejando pasar la oportunidad de sumar la que sería su primera victoria en el campeonato de Liga. Sólo un disparo, flojo y no demasiado bien colocado, de Lacen, este era el bagaje ofensivo del Racing en la segunda parte.

Las cosas no pintaban bien para ninguno de los dos contendientes. Y es que el empate era un resultado que, pese a que ambos parecían dispuestos a firmarlo, no venía bien a ninguno de los dos. Pero, cuando todo parecía indicar que los puntos se iban a repartir, apareció la figura de Valera para rematar de forma magnífica un buen centro de Marcano desde la izquierda. El balón picado superó a Ricardo, al que se le quedó la misma cara que al resto de aficionados 'rojillos'... bueno, ya se sabe.

Al final, y aunque no lo buscara (al menos esa impresión dio), el Racing se llevó tres puntos del 'Reyno de Navarra', sumó su primera victoria de la temporada y abandonó los puestos de descenso. Miel sobre hojuelas. Vamos, lo mismo que hace dos años, cuando Portugal se jugaba el cargo. Ahora sólo cabe esperar que el final de esta historia sea el mismo. Ya saben, buena clasificación, a un paso de Europa...

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:33 | 0 Comentarios | Enviar

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