Domingo, 14 de septiembre de 2008

El Racing... de Maguregui

¿Es éste el Racing de López Muñiz o es el de Maguregui? La pregunta se la hicieron ayer muchos aficionados del conjunto cántabro al ver la táctica ultradefensiva que empleó ayer el actual técnico del Racing en su visita al Camp Nou. ¿Setenta minutos tardó el conjunto verdiblanco en pisar el área de Víctor Valdés! 

Una hora de encuentro sin disparar a portería, sin inquietar al rival, sin aproximarse con peligro a los dominios del portero local. Cualquier miembro de la plantilla -jugadores o entrenadores- podrán escudarse ahora en el resultado final del encuentro, pero a nadie que presenció el partido se le escapa que el punto fue afortunado en exceso. Basado en una soberbia actuación de Toño en la portería -realizó tres extraordinaria intervenciones- en los errores de los atacantes del Barcelona y en el oportunismo de Pereira para 'cazar' el disparo de Garay en el lanzamiento de una falta. 

La verdad es que Juan Ramón López Muñiz no deja de sorprender partido a partido. Cierto es que la defensa es la línea más fuerte del equipo en este comienzo de liga. Verdad es también que el potencial ofensivo del Barcelona es tremendo. Pero también es evidente que en la inmensa mayoría de las ocasiones en las que se apuesta por este tipo de tácticas el resultado final es la derrota.

4-4-2

López Muñiz fue fiel a lo ensayado durante la semana y volvió a apostar por un 4-4-2 como sistema táctico. El técnico asturiano repitió la línea defensiva, con Pinillos y Cristian en los laterales, y Marcano y Garay en el centro de la zaga.

En la línea medular, Colsa volvió a tener como acompañante a Lacen, pese a las especulaciones que se había realizado durante la semana sobre la posible entrada de Luccin. Valera sí fue el elegido para la banda derecha, y Tchité fue el encargado de acompañar a un desdibujado Pedro Munitis en la delantera.

El equipo volvió a demostrar que está bien posicionado sobre el terreno de juego. Las dos líneas de cuatro futbolistas que ordena López Muñiz se le atravesaron al Barcelona, que prácticamente no inquietó a Toño en la primera parte. Sin embargo, la incapacidad del equipo para salir al contragolpe o para trenzar alguna jugada fue desesperante. 

En la segunda parte el equipo sufrió muchísimo. El Barcelona, a base de empuje, arrinconó al Racing. Los dos hombres de banda, Valera y Serrano, se convirtieron en laterales y los dos pivotes, Colsa y Lacen, cayeron hasta el borde del área. Sólo Toño y la mala puntería azulgrana permitieron mantener el empate hasta que Messi logró el gol de penalti.

La posterior entrada de Pereira mejoró muchísimo al equipo que estuvo, incluso, muy cerca de dar la gran sorpresa y llevarse los tres puntos.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 13:10 | 0 Comentarios | Enviar

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