Lunes, 10 de marzo de 2008

?A Champions?

Quinto, con 44 puntos, los mismos que el Atlético, que le precede en la clasificación. El Racing sigue buscando su techo después de pasar por encima a un Betis que no se recuperó de la expulsión de Melli y el gol que llevó aparejada. Colsa, Tchité y Toño, que paró bastante más de lo que pone en su contrato, fueron el antídoto contra la modorra con que el conjunto santanderino saltó al césped de El Sardinero.

El partido empezó raro. Raro también fue que Marcelino prescindiese de Serrano en la banda y cambiase de lado a Jorge López. Él sabe. En la delantera, Munitis volvió a su sitio, que mantuvo templado en su ausencia Smolarek.

Los minutos de tanteo se alargaron demasiado. A la media hora de toqueteo se pudieron extraer dos conclusiones. Primera, que el Betis, por colocar más hombres en ese área, mandaba en el centro del campo; segunda, el Racing jugaba con muchas imprecisiones y salía inseguro en los contragolpes.

Siempre Colsa

Uno por uno, al Racing no había por dónde cogerlo. Colsa, muy entregado y decidido a dar algún pase con fundamento, y Pinillos, batallador y esforzado, mantenían como podían el aire heroico del Racing, mientras flojeaban de forma inesperada compañeros como Garay, Pablo Álvarez o un Munitis a falta de rodaje.

Tuvo que ser Colsa, muy motivado ayer, el que diese un meneo al partido. Cargó con la responsabilidad de organizar el juego, deshizo el dominio bético en la zona central y aportó la materia prima con la que se fabricaron todas las ocasiones del Racing, que la delantera no acertó a aprovechar.

Pero, ¿qué decir del Betis? Como si anduviesen destemplados, se dejaban amenazar por un rival lentorro y no daban más respuesta. Un piscinazo que le costó una tarjeta a Edu y un tiro de falta desde cerca del área resumieron toda su producción ofensiva durante la primera mitad.

Tras el intermedio, movimiento de piezas. Entró Serrano por Pablo Álvarez, que cedió el puesto a Jorge López. Otra vez como siempre.

El Betis seguía escalofriado, así que al Racing no le costó mucho adjudicarse la exclusiva para crear ocasiones. En una de ellas, un robo de balón de Tchité, nació el primer gol. Una falta, por la que se fue a la calle Melli, que chutó Garay -mal, todo hay que decirlo-, y que Ricardo no acertó a parar en condiciones, sirvió para que Duscher marcara sólo por andar por ahí.

Ya con viento a favor, el Racing volvió a ser el de los buenos encuentros, con sus extremos dando toda la lata que podían (más Serrano que López) y Tchité defendiendo el acierto del club cuando invirtió en él.

Otro más

Así el escenario, el segundo tanto cayó de maduro, otra vez con la involuntaria ayuda de Ricardo 'Dedos de Goma'. Esta vez fue con una falta que cabeceó Tchité y que repelió el arquero del Betis. Con una pelota por ahí danzando, a Garay no le quedó más remedio que meterla hasta el fondo de un zapatazo. 2-0.

Con todo el equipo ya contagiado de inspiración, el Racing pudo dedicarse en actuar para la grada, que no dejó un nombre por corear, hizo la ola, amplió su repertorio de canciones y aleluyas y no hizo más porque no se le ocurrió.

Tchité se encargó de cerrar la cuenta con el gol que venía buscando desde el arranque del choque. Aprovechó un pase magnífico de Jorge López para dejar atrás a la defensa y acabar de crucificar a Ricardo.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 18:28 | 0 Comentarios | Enviar

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