Viernes, 07 de marzo de 2008

Entre objetivos e ilusiones

El lenguaje es un medio de comunicación exclusivo de los seres humanos. Todos nos valemos de él y el éxito o el fracaso que tengamos en los distintos aspectos de nuestras vidas dependerá, en gran parte, de la forma en que lo usemos. De nada vale tener grandes ideas si uno no es capaz de transmitirlas. Marcelino ha demostrado conocer bien qué cuenta el diccionario. Ya no se arruga al hablar de Europa e incluso se atreve a decir la palabra Champions sin que le traicione la voz. Sin embargo, tiene la sabiduría de llamar a cada cosa por su nombre. Echando un vistazo al futuro más cercano, distingue entre objetivos e ilusiones. En el caso del Racing, comenzó el curso con el único objetivo de la permanencia pero la ha conseguido de una manera tan sobrada que puede aspirar a disfrutar de un billete para viajar por el viejo continente la próxima temporada. Pero eso ya no es un objetivo y, mucho menos, una obligación. Es, simplemente, una ilusión.


roberto garcía / santander «Los objetivos se marcan al principio de una temporada en función de la plantilla que tienes, el potencial económico del club, su trayectoria... Al principio, cuando llegué a Santander, se me marcó el objetivo realista de mantener la categoría con los menos problemas posibles y creo que estamos a una victoria de conseguirlo matemáticamente». Son palabras de Marcelino, que se aferra a las ciencias exactas para no sacar aún el champán pero sabe que con 41 puntos no desciende nadie de categoría. Por tanto, el objetivo está cumplido. Ahora hay que pensar en otra cosa. «Europa es una ilusión», admite el técnico asturiano. Pero hay ilusiones utópicas y otras más realistas, y la del Racing se inscribe en las segundas: «Lo cierto es que durante muchas jornadas hemos demostrado que podemos mantenernos ahí arriba. Sin embargo, hay que recordar que competimos con equipos muy potentes».

Valencia, Sevilla, Atlético de Madrid o incluso Villarreal. Esa es la entidad de los conjuntos con los que se codean los verdiblancos pero Marcelino no se arruga. «Nuestra intención es terminar lo más arriba posible y todo dependerá del rendimiento que alcancemos en nuestro campo», comenta. Y es que, restan doce jornadas para acabar la competición y siete de ellas las disputará en El Sardinero, por lo que se puede decir que parte con ventaja. Eso sí, «queda lo más difícil porque ya esamos en la recta final y ahora todo lo que hagas tiene una trascendencia muy grande».

Pero más trascendente es todo dentro de grandes proyectos con suculentos presupuestos detrás como es en el caso de Valencia, Sevilla o Atlético. Ahí no sólo la UEFA, sino que también la Liga de Campeones no es sólo una ilusión, sino un objetivo y, por tanto, una obligación que, de no conseguirla, el balance económico no cuadrará. «Eso es verdad», apunta Marcelino. «Pero aún así -continúa- para ellos sigue siendo más fácil conseguirlo que para nosotros». Pero en el Racing no se rinde nadie porque, a pesar de que la misión es altamente complicada, el técnico asturiano mantiene «la intención y el convencimiento de que podemos hacer algo grande».

Y en medio de todas estas conjeturas europeas, mañana llega el Betis a Santander. «Para nosotros es un partido muy importante». Todo lo anterior perderá su sentido si los sevillanos la arman en El Sardinero. La misión del Racing será cortar en seco la notable racha que mantienen los hombres de Chaparro pero deberán hacerlo con la ayuda de la grada. «Estoy convencido de que vamos a contar con la ayuda del público para seguir igual de fiables que hasta ahora en casa», asegura Marcelino. La victoria es fundamental para no perder comba «y afianzarnos en puestos altos de la tabla». Incluso mira muy arriba. A un lugar donde alguno sufre de vértigo: «Podríamos acercarnos mucho al tercer puesto o incluso superarlo». Eso significaría Champions.

Fuente: Alerta
Publicado por Castro2 @ 23:03 | 0 Comentarios | Enviar

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