S?bado, 01 de marzo de 2008

'En El Sardinero somos capaces de cualquier cosa'

Todos coinciden: lo mejor de Getafe fue el ambiente. Los peñistas no se vieron antes en una más gorda. La cifra de desplazados subió finalmente hasta los 5.000, hincha arriba, hincha abajo y, a pesar del barullo, todo salió bien, salvo el partido. Otra cosa en la que están de acuerdo: El Sardinero va a ser una olla a presión donde se cocine el milagro de la clasificación.

El primer puesto en el 'top ten' del optimismo es para José Antonio Sánchez Gimeno, de la Peña Valle de Buelna, quien cree «que se va a pasar, y además sin sufrir».

De la experiencia getafense le queda buen recuerdo, y más porque él ha sido uno de los que se han encargado de organizarlo. «Ha sido agradable todo, hasta el resultado. Se puede remontar, no hay problema, son dos goles sólo».

Así de encantado, y muy ronco, José Antonio se resiste a dar un consejo a Marcelino para el partido de vuelta. «Que siga haciendo lo que hace hasta ahora; lo único que tenemos que hacer es agradecerle todo y darle ánimo. Somos mucho más grandes de lo que éramos la temporada pasada».

Un poco menos contento con el marcador se ha quedado Raúl Lastra, de la Peña Nubero. «Queda el partido de vuelta y podemos pasar. No hay que desanimarse».

«Para mí lo mejor fue el ambiente de las aficiones, sin ningún problema. Aquí estamos esperando para recibir a los del Getafe tan bien como nos han tratado allí. No tiene ni punto de comparación con lo que pasó en Bilbao, es totalmente antagónico. Si te imaginas pasar del blanco al negro, ésa es la diferencia entre Getafe y Bilbao».

«Aunque cuando terminó el partido nos quedamos un poco cabizbajos, nos hemos vuelto a venir arriba. Ganamos este fin de semana en Valladolid y ya estamos arriba otra vez».

Miguel Ángel Bermejo, de Racinguistas on line, abandonó por un día el ordenador para acudir al Coliseo. «Allí estuvimos, en primera línea, venidos de todas partes es lo que tiene una peña por internet». «El partido lo vivimos desde muchos días antes con muchísima ilusión, que es la palabra que mejor define esta semifinal. La gente estuvo volcada incluso con el 3-1, aunque luego hubo el lógico bajón en el viaje de vuelta. Pero ya estamos todos pensando en el día 19, que vamos a ganar y vamos a volver a Madrid».

«Lo que tienen que hacer es seguir como lo están haciendo. Lo de Getafe ha sido un pequeño lapsus. Sólo pedimos que ellos se entreguen en El Sardinero, porque nosotros nos vamos a entregar desde el minuto uno». Por cierto, la dirección de la peña es www.racinguistasonline.com.

Lo contrario le sucedió a Javier Herrería, de la Peña Vindio Sotileza. Resulta que Javier, que vive en Madrid, sigue al Racing a todas partes y, basta que jugase en Getafe para que el trabajo le obligara a marchar. «Estuve informado a través de internet, y después, por la radio y por teléfono. Yo me he quedado mal porque el resultado no fue el esperado; es muy malo».

Para Santander «ya hemos solicitado cien entradas desde hace más de un mes. Yo ya dije que en El Sardinero somos capaces de cualquier cosa, aunque el 3-1 me ha decepcionado un poco. El campo se va a convertir en una olla a presión y eso hay que aprovecharlo».

Para Pablo, de Juventudes Verdiblancas, lo más significativo «es el hecho de que por una vez en la vida se nos permita soñar con algo».

«En Getafe hubo muy buen ambiente, sobre todo por parte de la afición del Racing, que movió mucha gente. Fue un ambiente como tiene que ser el del fútbol: de cordialidad y de fiesta».

Y eso a pesar de que el plan no salió como estaba previsto. «La gente tenía idea de ganar, de conseguir un buen resultado, y no pudo ser, así que, en la vuelta, todo el mundo estaba muy tranquilo, durmiendo. Aparte de que la mayoría trabajaba al día siguiente, el resultado tampoco animaba a mucho más».

Juan González, de la Peña Metales, reconoce que se lo pasó bien y que aún no ha pegado ojo (son las seis de la tarde del viernes). «Agotamos las existencias de cerveza en los alrededores. De todo el líquido elemento. Aprovechamos que no había que coger el coche. No hubo ni un problema, ni un mal gesto».

Pero, claro, mucha juerga antes del partido y después «Pues en la vuelta sí había pesimismo, desilusión por el marcador adverso. En la segunda parte bajó el nivel. Yo no me quiero meter a técnico, porque confío en Marcelino. Quizás no acertó en los cambios. Ahora lo tenemos difícil, pero no imposible. Lo vamos a intentar como guerreros cántabros que somos, para inclinar la balanza a nuestro lado. Nosotros estamos con el equipo a muerte y

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 1:45 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario