Lunes, 11 de febrero de 2008

Marcelino en estado puro

En el momento en que Mejuto Gonz?lez pita el inicio, Marcelino cruza las manos como si rezase. Es un gesto habitual y enseguida se agarra la barbilla, en actitud pensativa.

Pero no hay manera. Han transcurrido exactamente un minuto y 19 segundos y ya no puede aguantar m?s. Sale disparado a impartir instrucciones para sacar provecho del primer c?rner. Si se sienta, est? echado hacia adelante, tenso como una ballesta cargada. A la m?nima, salta al campo. Son dos pasos precisos para salvar el desnivel, que hay que combinar con una reverencia para no dejarse la coronilla en la marquesina que cubre el banquillo.

Repertorio

El adentro-afuera de Marcelino dura diez minutos antes de establecerse de forma permanente en su ?rea. Es ah? donde ofrece todo su repertorio m?mico. Adem?s del cl?sico aplauso o del pulgar hacia arriba, que no requieren explicaci?n, tiene cuatro movimientos b?sicos:

-Con brazos extendidos, tipo crucificado. Viene a significar: ??C?mo haces esto??.

-Con brazos ca?dos, inerme. ??Hombre, no me fastidies!?.

-Con brazos extendidos adelante, movi?ndolos arriba y abajo. ?Tranquilos?.

-Extendiendo y recogiendo un brazo, con la palma abierta. ??Hay que ir adelante!? o ??M?s presi?n!?.

En Marcelino llama la atenci?n un gran contraste: lo mismo ense?a esa sonrisa angelical que pone una cara como la de mi padre al llevarle las notas (malas). No es que sea un hombre nervioso o irritado; est? tirante, un estado que se agrava hasta la desesperaci?n cuando sus jugadores, a los que mueve como peones en un tablero, no responden a lo que quiere.

Ri?e y felicita constantemente, porque vigila el juego de cada uno. Eso s?, siempre espera a que se termine la jugada para hacer la lectura del fallo. Son minibroncas, condensadas en segundos. ??Ebi, Ebi! ?Juega con Pablo, mete diagonal!?. O incluso m?s sencillas: ??Gonzalo !?. Dice tacos, pero tampoco es una cosa exagerada, y como no se pueden poner aqu?, pues nada.

Cuando ya est? muy enfadado, entra en escena el ya mencionado Ur?a. Adem?s de comentar con ?l lo que sucede, puede tener otra funci?n de comod?n, de modo que el entrenador se puede desahogar con ?l como si fuese el culpable.

Espect?culo

Aplicado todo esto al partido de ayer, Marcelino ofreci? m?s espect?culo durante la primera media hora, en que el Racing llev? la iniciativa. En cuanto se volvieron las tornas y el Atl?tico empez? a mandar, lleg? el m?ximo berrinche, cuando daba zapatazos en el suelo y hasta se met?a en el campo como para coger por los pelos a alguno.

Acab? el primer tiempo pidiendo calma. ??Tranquilos, recuperamos!?, dec?a, se?alando el marcador.

Tras el descanso, empezaron los palos. A los diez minutos, gol. Marcelino encar? el banquillo, cogi? aire y se dio la vuelta para consolar a sus hombres (aplausos y brazos en modo 'tranquilidad'). Las cosas segu?an sin funcionar en defensa. ??C?sar!?, gritaba, mientras se se?alaba con los dedos ?ndice las sienes.

Lleg? el momento de los cambios. Jonathan recibi? una sesi?n de te?rica en dos minutos y Pablo ?lvarez, el sustituido, la bendici?n: choque de palmas y un ligero cogotazo, que repetir?a con los dem?s.

El segundo gol le cay? peor (brazos ca?dos y aplausos). Ya no le levantaba la moral ni la grada, que core? su nombre. Final. Marcelino se march? el primero. Salud? a Aguirre y entr? en el t?nel.

Fuente: El Diario Monta??s
Publicado por Castro2 @ 18:17 | 0 Comentarios | Enviar

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